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domingo, 13 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ NOS GUSTA TANTO LA FIESTA Y EL RELAJO



¿POR QUÉ NOS GUSTA TANTO LA FIESTA Y EL RELAJO?
Es propio del mexicano encontrar circunstancias para reunirse. ¿Qué se encierra en este acontecer a veces multitudinario? El mexicano hace fiesta por todo, casi podríamos decir que el mexicano vive para el festejo, pero ¿por qué? En primer lugar, porque las fiestas son divertidas. En contraste con la atmósfera de lo cotidiano, del día a día, el fin de semana aparece ante nosotros como un momento en el que podemos relajarnos, es decir, convivir y celebrar con amigos y compañeros la alegría de ser…¿de ser qué? De ser nosotros mismos. Se impone necesariamente una pregunta: ¿por qué reflexionar sobre este tema en un momento como el actual?
El mexicano hace su día a día en un plano irreflexivo y es este acontecer, este “motivo importante” que es la fiesta, lo que lo revive y reconstituye cada semana. La fiesta y el relajo se oponen a la seriedad que se adueña de nosotros la mayor parte del tiempo; suspenden nuestro trajín y nos colocan cara a cara con nosotros mismos. Llegados a este punto, es inevitable no recordar a Jorge Portilla, el único filósofo mexicano que ha pensado el relajo “con seriedad”. Así describía a sus contemporáneos en La fenomenología del relajo (1966):
Hombres de talento (…) todos parecían absolutamente incapaces de resistir la menor ocasión de iniciar una corriente de chocarrería que una vez desatada resultaba incontrolable y frustraba continuamente la aparición de sus mejores cualidades. Era como si tuvieran miedo de su propia excelencia y se sintieran obligados a impedir su manifestación. Sólo la asumían en diálogo con un amigo o en estado de ebriedad. (…) Era, hoy lo veo claro, una generación (…) Entregada en realidad, a una lenta autodestrucción.[1]
¿Cuántas de estas líneas no reflejan, aún ahora, nuestra realidad? ¿Será el relajo una característica inherente a su generación o algo propio de todos los mexicanos? Me inclino por la segunda opción. La fiesta aparece para nosotros como un “hecho constitutivo” en el mundo, es decir, una acción beligerante frente a lo impuesto por la sociedad.
La fiesta, por otra parte, inaugura una comunidad. Resulta complicado imaginar una reunión entretenida con un solo participante. Esta nueva comunidad inaugura, a su vez, todo un código de convivencia. Surgen, por decirlo así, nuevos códigos de comunicación.
El lenguaje es uno de los componentes humanos más importantes que existen. Sea producto social o fenómeno evolutivo, es innegable que hay más lenguajes que el escrito o el hablado. El mexicano ha formado todo un lenguaje de “lo lúdico”. Gesticulaciones, palabras, gestos de desfogue y gozo son frecuentes en dichos eventos cuya finalidad es extender este momento de suspensión indefinidamente. No basta un chiste o una palabra socarrona para iniciar el relajo, éste debe de sustraer al hombre de su entorno cotidiano. La persona se encuentra y reconoce en aquél que, en constante oposición con su realidad, es capaz de encontrar un momento para jugar. Se equivoca quien crea que los juegos son cosa de niños y criaturas inmaduras. En éstos podemos encontrar momentos de goce puro, ajenos al sistema y desprovistos de intereses.
En los juegos que son parte de la fiesta, el hombre se encuentra en el plano de la realidad que decida. Somos, por un breve momento, dueños de nuestro propio destino. No importan las leyes de la Naturaleza y de la buena o mala fortuna. Hay en el juego una especie de igualdad preestablecida, muy a la manera de los hinchas del futbol, como se escribió anteriormente. ¿El propósito del juego? Pasársela bien. Divertirse.
La asignación de roles que se lleva a cabo en los juegos se basa en las características y aptitudes de los que nos rodean. Así, no sorprenderá saber que aquél con capacidades de liderazgo y que goza de una confianza general, es el encargado de llevar las cuentas o el dinero. Es en el juego donde, libres de todas las máscaras que nos cubren, nuestra verdadera personalidad sale a la superficie. El juego es para el infante uno de los mejores formadores de carácter que existen. Aprenderá a ser educado, a reconocer la derrota, a tener prudencia, a tomar decisiones. ¿La recompensa? Un momento de triunfo que, festejado en común, enseña la importancia de la pertenencia.
Las caras y carcajadas de aquellos que nos rodean, una buena comida, música, aunado a un ánimo festivo y cordial, nos hacen olvidar todo aquello que nos acongoja. Somos, porque estamos allí reunidos. Somos, porque nos encontramos con el otro, nos reconocemos en el otro. Somos, porque a las complicaciones de la vida sabemos responder con una sonrisa.
Para Jorge Portilla, “el relajo es el sentido de una conducta”. Se sabe que todas las conductas tienen un propósito, un fin. Después de analizar brevemente este acontecer recurrente en la vida de los mexicanos, podemos afirmar que la fiesta tiene un propósito que la lleva más lejos del mero “olvido del ser”. El mexicano festeja porque este hecho en sí está plagado de sentido y de rechazo ante su situación actual. Festeja porque haciéndolo se constituye como lo que es. ¿Para qué pensar la fiesta en tiempos trágicos como los actuales? La fiesta no conoce la crisis. Más aún, la fiesta es tal vez un paliativo en medio de tanta violencia, injusticia y dolor. El relajo, en el fondo, es un acto de disidencia política.
No dejemos que se pierda el elemento lúdico de nuestras vidas. Aferrémonos a las risas, el juego y la compañía de aquellos amigos que sacan lo mejor de nosotros en la fiesta, permitiéndonos ser tal cual somos.
Reciban un abrazo de oso.

NORMAS DE URBANIDAD

Normas de urbanidad
Pasan los siglos… pero, me parece, siguen vigentes…
“Normas de urbanidad de George Washington” (1745 – “Cimientos de una sólida educación del carácter de un joven del siglo dieciocho”)
1 – Cada acto debe trasuntar respeto por los presentes.
2 – En presencia de otros, no canturrees en voz baja, ni tamborilees con los dedos ni los pies.
3 – No hables cuando otros hablan, no permanezcas sentado cuando otros están de pie; no camines cuando otros se detengan.
4 – No des la espalda a los demás, y menos cuando hablas; no muevas la mesa o el escritorio donde otro lee o escribe, no te apoyes en nadie.
5 – No seas lisonjero, ni bromees con nadie que no esté de ánimo para bromas.
6 – No leas cartas, libros ni papeles en compañía, pero cuando sea preciso hacerlo, debes pedir permiso. No te acerques a los libros ni escritos de nadie para leerlos sin autorización, ni fisgonees cuando otro está escribiendo una carta.
7 – Que tu semblante sea agradable, pero que demuestre gravedad ante asuntos serios.
8 – No demuestres satisfacción ante el infortunio de otro, aunque se trate de tu enemigo.
9 – Los que gozan de título o posición tienen precedencia en todas partes, pero mientras son jóvenes deben respetar a quienes son sus iguales por su nacimiento o por otras cualidades, aunque no ocupen cargos públicos.
10- Es de buena educación ceder la palabra a nuestros interlocutores, especialmente si gozan de rango superior, y nunca debemos ser los primeros en interpelar a los mismos.
11- Que tu plática con hombres de negocios sea breve y al punto.
12- Al visitar a los convalecientes, no asumas el papel de médico si no te corresponde.
13- Al escribir o al hablar, dirígete a la persona por su título debido, de acuerdo con su grado y las costumbres del lugar.
14- No discutas con tus superiores, y siempre presenta tus opiniones con modestia.
15- No procures ser maestro de tus iguales en las artes que profesan, pues pasarás por arrogante.
16- Cuando un hombre hace todo lo que puede, aunque no logre tener éxito, no lo culpes por su intento.
17- Cuando debas aconsejar o recriminar, considera si es pertinente que se haga en público o en privado, de inmediato o en otra ocasión, y también cuáles son las palabras atinadas; y al reprender no muestres signos de cólera, sino actúa con reserva y moderación.
18- No te mofes de asuntos de importancia, no hagas burlas mordaces ni hirientes, y si haces gala de ingenio, no te rías de tus propias palabras.
19- Cuando reprendas a otro procura ser intachable, pues el ejemplo es más elocuente que la exhortación.
20- No emplees palabras hirientes contra nadie, ni juramentos o escarnios.
21- No te apresures en creer rumores en detrimento de otras personas.
22- Sé discreto en tu atuendo, y procura respetar la naturaleza antes que suscitar admiración. Sigue la moda de tus iguales, tal como sea pertinente respecto del tiempo y lugar.
23- No te comportes como un pavo real mirándote sin cesar para ver si estás presentable, si el calzado te sienta bien, si tus calzas están bien ceñidas o si tus ropas son elegantes.
24- Júntate con hombres de calidad si estimas tu reputación, pues más vale estar solo que mal acompañado.
25- Que en tu conversación no haya malicia ni envidia, y así manifestarás ser de natural afable y ponderable; en las causas apasionadas permite que se imponga la razón.
26- No cometas la impudicia de urgir a tu amigo a revelar un secreto.
27- No digas bajezas ni frivolidades entre hombres adultos y educados, ni cosas dificultosas entre ignorantes, ni cosas difíciles de creer.
28- No hables de temas sombríos en tiempos de alegría ni a la mesa; no hables de cosas melancólicas como muerte y heridas, y si otros las mencionan, procura cambiar la conversación. No reveles tus sueños, salvo a tus amigos más íntimos.
29- No bromees cuando no hay ánimo para el jolgorio. No rías a carcajadas, y nunca rías cuando no es apropiado. No te burles de los infortunios de nadie, aunque parezca existir un motivo.
30- No digas palabras injuriosas, ni en broma ni en serio. No te mofes de nadie aunque te den la ocasión.
31- No seas atolondrado, sino afable y cortés, el primero en saludar, oír y responder, y no seas retraído en momentos de platicar.
32- No te apartes de los demás, pero no abuses de su confianza.
33- No vayas donde no sabes si serás bien recibido. No des consejos sin que te los pidan, y cuando sea pertinente darlos, sé conciso.
34- Si dos personas riñen, no tomes partido en forma incondicional, y no seas obstinado en tus opiniones; en asuntos indiferentes toma partido por la mayoría.
35- No reproches la imperfección ajena, pues eso corresponde a padres, maestros y superiores.
36- No mires los defectos ajenos, ni preguntes de dónde vienen. No cuentes a cualquiera lo que has confiado en secreto a tu amigo.
37- En compañía no hables en lengua extranjera sino en la propia, y la que hablan gentes de calidad, no el vulgo. Trata con seriedad los asuntos sublimes.
38- Piensa antes de hablar, no pronuncies incorrectamente, no hables de prisa, sino ordenada y claramente.
39- Cuando otro habla estate atento y no molestes al público. Si alguien vacila al hablar, no lo ayudes, ni le des sugerencias que no te han pedido; no lo interrumpas ni le respondas hasta que haya terminado de hablar.
40- Trata de negocios en el momento adecuado, y no murmures delante de los demás.
41- No hagas comparaciones, y si alguno de los presentes es elogiado por un acto virtuoso, no elogies a otro por lo mismo.
42- No repitas rumores si desconoces la verdad. Al hablar de cosas que has oído, no siempre nombres a quien las refirió. Nunca reveles un secreto.
43- No te inmiscuyas en asuntos ajenos, ni te acerques a quienes hablan en privado.
44- No emprendas lo que no puedes realizar, pero procura cumplir tus promesas.
45- Cuando expongas una cuestión, hazlo sin apasionamiento, ni indiscreción, sin importar la calidad de la persona a que te dirijes.
46- Cuando tus superiores hablan con cualquiera, óyelos; no hables ni te rías.
47- En las disputas, no lleves tu afán de imponerte al extremo de negar a otro la libertad de expresar su opinión y sométete al arbitrio de la mayoría, especialmente si son jueces de la disputa.
48- No seas tedioso en tu conversación, no hagas muchas disgreciones, no repitas con frecuencia el mismo asunto.
49- No hables mal de los ausentes, pues es injusto.
50- No te enfades a la mesa, y si tienes razón para el enfado no lo demuestres; presenta un semblante jovial, especialmente si hay extraños, pues el buen humor hace de cualquier plato un manjar.
51- No ocupes la cabecera de la mesa, pero si te corresponde o lo pide el dueño de casa, no te opongas, para no molestar a los presentes.
52- Cuando hables de Dios o sus atributos, hazlo con seriedad, reverencia y honor, y obedece a tus padres naturales.
53- Que tus esparcimientos sean viriles, no pecaminosos.
54-Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celestial
llamada conciencia.”
PD: El sitio de dónde lo leí primeramente ya no existe… Hecha una búsqueda actual, estas reglas figuran apenas en unos pocos sitios, por ejemplo en angeline. Y en el sitio de Mario O´Donnell se dice que eran 110 reglas “No hace mucho tiempo se descubrió en Mount Vernont, Virginia, un cuaderno que escribiese George Washington en 1745, cuando contaba con 14 años, y en el que reflexionaba sobre “normas de urbanidad y conversación entre hombres”. La última de aquellas 110 reglas señalaba: “Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celestial llamada conciencia”.”

sábado, 31 de enero de 2015

PELIGROSA ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES


Peligrosa adicción a las redes sociales

Bienvenidos, amados lectores míos. Antes de compartirles la copa de mi sabiduría pa’ saciar su sed de conocimiento, comprensión y de amorosos consejos fraternales y espirituales, quiero suplicarles humildemente que apaguen sus celulares pa’ que puedan atender mi mensaje y así enderezar el rumbo de su pecaminosa existencia.

¡Pero qué necias y testarudos son! Si parece que estoy hablando en marciano. Ora no les suplico, ¡les ordeno! que apaguen esos aparatejos del demonio que nomás los traen atarugados, por no decir otra expresión mexicana más precisa y clara. Hasta parecen niños con juguete nuevo.

Es más, voy a aprovechar esto pa’ recordarles que el papa Panchito –así le decimos sus cuates– nos acaba de advertir a todos que el uso indiscriminado del celular y de internet, con el feis, el tuiter y el guasap terminan por convertirse en enemigos de la unión y la comunicación familiar.

PRIMERA LECTURA

El viernes se celebró el Día Mundial de las Comunicaciones y el patrón se aventó un mensaje medio regañón, y lo entiendo y apoyo, ¡cómo fregaos no! Pidió a las familias hacer a un lado los celuloides porque esos equipos electrónicos que debían unir en la palabra, terminan por dividir y alejar a los padres y a los hijos.

Lo que sea de cada quien, tiene razón el jefe. Lastima ver cómo a la hora de compartir los alimentos, en lugar de bendecirlos y dar gracias por el pan de cada día, todos manipulan el cel, muy conectados con el mundo, pero ignorándose unos a otros.

“El gran desafío al que nos enfrentamos es aprender de nuevo cómo hablar unos con otros, no simplemente cómo generar y consumir información… un niño que ha aprendido en su familia a escuchar a los demás, a hablar respetuosamente y a manifestar sus opiniones sin negar las de los demás, estará dispuesto al diálogo y la reconciliación en la sociedad”, expresó.

Vivimos en una nueva era en que la tecnología marca el rumbo en diversos campos de la vida, pero ¿qué necesidad de que un nene de kínder o primaria traiga cel? Sus pobres padres piensan que les da caché, pero es una moda que afecta y daña su formación.

Ora sí, estamos viviendo en una sociedad enferma de celulitis. Las familias enfermas de incomunicación las vemos en las fiestas “familiares”, bodas, bautizos, primeras comuniones, similares y conexas, lo mismo que en los restaurantes. Cada quien con su cel y perdidos en su mundo egoísta.

El feis, el tuiter y el guasap se convierten en el ¡HOLA! y Vanidades al alcance de los pobres, dicho sea sin ánimo de ofender a mi amada plebe. Las fotos antes se compartían en la intimidad de la familia y con los amigos de confianza pa’ recordar a los parientes que ya caducaron o compartir buenos y malos momentos de la vida, y ahora no. Hasta imágenes cachondas son lanzadas al ciberespacio, donde no hay control, ni reservas, ni pudor, y luego las quemadotas que se dan.

SEGUNDA LECTURA 


Los celulares ya no son utilizados pa’ hablar en caso de emergencia o por asuntos de importancia. Son usados pa’ ver la hora, acceder a páginas cochinotas –no se hagan–, otros por error entran a sitios de noticias y el 81%, según el INEGI, los utilizan pa’ conectarse a las redes sociales, donde la persona se pierde en el anonimato de la colectividad y de la nada.

Nuestro país nopalero registra más de 51.2 millones de usuarios del feis, más de 31 millones se conectan a diario y se calcula que este año más de 2 millones caerán en sus redes. No tendremos pa’ frijoles y tortías, pero hasta los más amolados andan con el aparato en mano; la prueba está en los más de 100.7 millones de celulares activados en esta nación que “presume” ante el mundo más de 60 millones de pobres.

Los niños y jóvenes de hasta 20 años representan el 36% de los usuarios y los de 21 a 30 años suman otro 26%, y el uso disminuye conforme avanza la edad. Solamente el 2% de los jóvenes no cuenta con un perfil en lo que se conoce como “submedios de comunicación”.

Pero tengan cuidado mis cibernéticas ovejas y corderillos navegadores: Facebook es una empresa que conserva el registro de todo lo que suben, bajan y borran, es decir, todo queda grabado, así que ya dejen de andar viendo y compartiendo cosas sucias. Y lo mismo ocurre con otros servicios, todo lo guardan hasta el final de los tiempos.

Nomás chequen esto: los últimos dos años el Gobierno federal solicitó los datos de unos 2 mil usuarios del feis, Google, Microsoft y de correos electrónicos de Yahoo! pa’ investigación judicial y las compañías los proporcionaron cuando lo consideraron justificado.

Con razón el presidente Barakito Obama advirtió a unos estudiantes de secundaria, allá por septiembre de 2009: “Tengan cuidado con lo que suban a Facebook”. Se me hace que ni lo pelaron.

EVANGELIO

En varios países el uso excesivo o más bien dicho la dependencia locuaz hacia el celular ya es motivo de preocupación entre instituciones de salud y lo ven como una adicción. La misma Organización Mundial de la Salud ya está en alerta y pide hacer algo pa’ ponerle remedio.

Por acá, la senadora Hildita Flores Escalera propone reformar la Ley General de Salud en materia de prevención de adicciones en chamacos, lo que incluye detectar, prevenir y atender la adicción al internet, videojuegos, a los juegos de azar y… al celular.

La atención, dice, debe ampliarse a las nuevas formas de adicción que afectan el desarrollo individual y social, sin limitarse a las drogas, alcohol y tabaquismo, pues causan estrés, ansiedad, insomnio, irritabilidad y depresión que alteran el comportamiento, la salud mental y física.

“Existen personas cuya conducta con internet y otros medios tecnológicos es preocupante por el uso excesivo de ellos. Este tipo de conductas repetitivas resultan placenteras en la primera fase, pero después no pueden ser controladas por el sujeto. Como ocurre con otras adicciones, acabará efectuando dicha conducta ya no tanto por la búsqueda de gratificación, sino por reducir el nivel de ansiedad que les produce el hecho de no realizarla”, precisa.

En Australia, la adicción al cel ya aparece en el Manual de Siquiatría porque es un trastorno checar continuamente los mensajes y porque los “aborrescentes” se frustran si no les dan “laic” a las zonceras que escriben o los borran de los grupos de las redes sociales. A esto se le llama “nomofobia”, palabra que deriva del inglés: nomo, abreviatura de no mobile, sin móvil, y fobia, un trastorno caracterizado por la angustia y el miedo de no poder comunicarse por el teléfono.

Y no es burla, recuerden que ya hemos tenido aquí suicidios de jovencitas porque sus padres les quitaron el teléfono.



BENDICIÓN


La adicción la provocan los mismos padres pasalones que no quieren batallar con la educación de los escuincles berrinchudos y espinillentos. Les parece normal y chistoso que los mocosos desde temprana edad se entretengan con juegos y luego chateando, sin importarles que puedan ser víctimas de ciberbulin o abuso sexual.

Unos consejillos pa’ detectar a un nomofóbico: si olvida el celular en casa, regresa hecho la mocha; lo lleva al baño; mira como loca (o) la pantalla; se estresa y sufre si no recibe mensajes o no la pelan; se siente vulnerable sin el aparato; duerme con él a un lado; lo lleva en el cuello como identificador de can y lo quiere más que al abuelito.

Bueno, como dijo aquel funcionario loquillo: Ya me cansé, y mejor ahí le paramos, después no alcanzamos barbacha y menudo.

Los espero aquí, la próxima semana, para limpiar sus pecados e iluminar su camino. Besad mi mano y seguid vuestro andar…

 

martes, 6 de enero de 2015

LAS CABAÑUELAS


Las cabañuelas

Según algunos diccionarios, las cabañuelas son el cálculo que hace la gente de los pueblos, con base en las características climáticas que se presentan en ciertos días de determinados meses, según el país y sus costumbres, para pronosticar el clima del año en curso.

Para México se definen a las lluvias en los meses de invierno. Para quienes habitan en áreas rurales es sin duda parte de su habla cotidiana durante ciertos meses del año.

Es difícil establecer con exactitud los orígenes de esta tradición, pero se cree que surgió en el Zamuc, o fiesta de las suertes, del calendario babilónico, cuya versión hebrea sería la fiesta de los tabernáculos.

En la India también tenían doce días en la mitad del invierno para vaticinar las próximas condiciones climáticas.

Para el México prehispánico se cree que los aztecas adoptaron de los mayas este conocimiento, que luego se adaptó al calendario cristiano.

Como en ambos casos sus calendarios constaban de 18 meses de 20 días cada uno, más 5 días adicionales que no entraban en los meses, los primeros 18 días de enero servían para cada uno de los meses y los dos días restantes predecían otros fenómenos: El 19 para pronosticar el tiempo del solsticio de verano y el 20 para el solsticio de invierno.

Son parte del conocimiento empírico del tiempo, para lo cual la gente se basa en todos los días del primer mes del año y con ello vaticinan las condiciones para los próximos 334 días; es una auténtica sabiduría oral.

Cada día tiene un mes que se le atribuye de manera sistemática, del 1 al 12 es ascendente, de enero a diciembre y del 13 al 24 descendente, de diciembre a enero; del día 25 al 30 se toman por medio día para cada mes, desde la madrugada hasta el mediodía, la tarde y noche: Enero-febrero, marzo-abril, etc.; el día 31 con sus 24 horas. Cada 2 horas son asignadas a cada mes, a partir de la madrugada.

El sistema parece complicado, pero es cuestión de ser pacientes y observar con detalle cada día, realizar las anotaciones adecuadas, analizar y comparar todos los datos obtenidos para luego sacar las conclusiones de cómo será el clima en los próximos meses del año.

Con mucha anticipación se conocerá cuándo lloverá, qué meses serán muy calientes, cuáles serán fríos, cuándo habrá heladas, y demás, sin necesidad de estar pendientes de los pronósticos del tiempo en la televisión, los cuales, son poco confiables debido a que manejan datos muy globales y temperaturas máximas y mínimas en los extremos para asegurar poco margen de error.

El conocimiento popular suele ser muy certero, pues con base en la observación ancestral y cotidiana de los fenómenos naturales, del comportamiento de los animales, del desarrollo de la vegetación, incluso, de las dolencias repentinas de nuestro propio cuerpo, llegamos a descubrir otros acontecimientos del entorno, aunque se diga que ese conocimiento ya se ha perdido.

sábado, 1 de noviembre de 2014

La propuesta Slim

La propuesta Slim
SEMANA LABORAL DE tres días propone el magnate Carlos Slim. Me pregunto ¿qué sabe el señor Slim que nosotros no? He pensado hasta ahora que a México le hace falta que sus hijos trabajemos más, que se acabe el fenómeno NINI y que nos enfoquemos en el trabajo, “sin pajarear”, para hacer las jornadas laborales, más eficientes y productivas.

SLIM TIEN EL“don Midas”… convierte en oro todo lo que toca. Si esto es cierto, como se ve, ¿porqué propone trabajar menos? Esta propuesta me confunde. Dice que en esos tres días debe aumentase el horario laboral a 11 horas.

LAS PEROSNAS QUE tienen jornadas largas, horarios extensos de trabajo, terminan por hacer mal las cosas, siendo más propensos a equivocaciones o a tener accidentes laborales. Mis pensamientos nuevamente difieren de los de Slim, quizás por ello yo soy pobre y él es mucho más que rico.

UNA IDEA COMO ésta, viniendo de un exitoso empresario, del hombre que un año si y uno no, es el más rico del mundo, es ciertamente unas bomba mediática. Luego de Paraguay y la ONU, replicó su idea junto a la Embajadora de Israel en México. Sabe bien lo que hace y cómo lo hace el señor Slim.

JORNADAS LABORALES DE 11 horas por tres días a la semana y un retiro por arriba de los 70 años, a fin de dar lugar a los jóvenes de ingresar al mundo laboral. Mi comprensión hasta ahora del esquema laboral nuevamente se violenta. Quiere Slim que se trabaje hasta los 75 años, que las jubilaciones se prolonguen.

“TENER CUATRO DÍAS sería muy importante para generar nuevas actividades de entretenimiento y otras formas de permanecer ocupado”. Hay que recordar que Slim tiene 74 años, sabe bien lo que es ser viejo, experimentado y útil, pero no sé si sabe bien lo que es ser empleado y pobre.

EN LA VIDA nos trazamos metas. Entonces calcular cuántos años nos faltan para jubilarnos y tener planes para vivir distinto no serviría de nada. Cuando se reformó la ley del ISSSTE nos golpeó una roca al saber que aumentaban 5 o 10 años la jubilación. Slim quiere que trabajemos menos horas en la semana pero más años en la vida.

“PARECÌA SUGERIR QUE estos empleados de semana corta ganaran los mismo que si trabajaran tiempo completo. Eso es lo que ocurre en Telmex, su empresa, donde aquellos elegibles para el retiro pueden optar por trabajar una semana de cuatro días con paga completa”. Lo dice un analista, que a diferencia mía, si tiene muy claro lo que plantea.

MANTENER TRABAJANDO A los empleados más longevos tiene sentido para las sociedades, especialmente aquellas que están envejeciendo y en las que menos jóvenes deberán cargar con pensionados con mayor expectativa de vida. Podrían preferir semanas más cortas con sueldos más bajos y ocho o nueve horas de trabajo, en lugar de 11. Sus compañías valorarían retener su experiencia mientras ahorran dinero de sus salarios. Tesis Slim.

MUCHOS ESTARÍAN COMPLACIDOS de tener seguros tres días de trabajo bien pagado a la semana. Las máquinas y los servicios públicos y privados deben trabajar 24 horas, las personas merecen más tiempo para esparcimiento y la familia, para capacitarse y mejores puestos de trabajo. Tesis Slim.

¿HABRÁ LETRAS CHIQUITAS en la propuesta?, ¿el pago de horas extras tendrá que ver?, ¿será suficiente el poder de Slim para imponer cambios a leyes del trabajo en todo el mundo?, ¿para dar acceso al mercado laboral a unos se requiere sacar a otros? Las preguntas son muchas, las respuestas deben extraerse de su propuesta, vertida en tres eventos distintos.

PROPONE REDUCIR A tres días la jornada laboral en el mundo. Trabajar 11 horas al día en lugar de ocho. Aumentar la jubilación o el retiro de los 60 a los 75 años. Incorporar a los jóvenes al mercado laboral con mayores oportunidades. Aprovechar la experiencia de los viejos, dándoles empleo, pero reduciendo jornales.
CARLOS SLIM TIENE una perspectiva mundial e integral que muchos no tenemos, por ello, quizás, el alcance de su propuesta me resulta poco viable en un país como México. También es cierto que Slim es patrón y no obrero o empleado. Aunque lo hubiese sido, no sé si al concebir su idea, se pusiera en esos zapatos (en esas botas de trabajo).
EL DEJAR DE trabajar dos días agrandaría los problemas dentro de las familias mexicanas. En muchos sitios del país más de la mitad de las familias son disfuncionales. ¿Qué haría un padre de familia en su casa cuando le demandan más ingreso y el estará sin empleo dos días a la semana? Haría conservas o arrancaría un “negocito familiar”, se me ocurre.
SIN QUERER SER fatalista imagino a un segmento social que pasaría más tiempo en las cantinas, billares o lugares de “esparcimiento”, con más tiempo para gastar el reducido salario de su cómoda semana de tres días. Semana Slim: Tres días trabajando y cuatro para la familia, la calle o para preparase mejor.
EL QUE LOS viejos sean útiles y así se sientan, es algo muy rescatable de la propuesta Slim. Muchos hombres al sentirse estrobo o inútiles mueren junto con el empleo que dejan o del que son expulsados. Quien tiene un ranchito o tierras en Ejido, tendrá que hacer en sus años de vejez, pero quien requiere de dinero para llevar a su casa o para mantenerse en su soledad, hoy no tiene opciones.

JÓVENES CON MAYORES oportunidades, incorporados al mercado laboral, por supuesto que es básico en la propuesta Slim. Pero la gran asignatura es la pertinencia: Que las empresas y las universidades se coordinen para que se preparen a las nuevas generaciones en carreras técnicas, tecnológicas o superiores de cualquier tipo, pero en coincidencia con la innovación y retos del empleador. Egresados sin empleo es la constante nacional, luego las tentaciones del “empleo fácil”.
LAS COSAS DE quien vienen, reza un dicho popular. Viniendo del señor Slim esta propuesta, debería ser suficiente para apoyarla ciegamente, pero hay muchas razones prácticas para juzgarla inviable. En países como México el empleo es deficitario, el dinero no alcanza con las 40 horas semanales que prevé el contrato colectivo, y ni con las horas extras (que podrían acabarse, si se apoya la propuesta).
TENER UN TRABAJO estable y pagado a tiempo (no dije bien pagado), es una fortuna laboral. Pensar en tener más de un empleo, es retar al destino. Pagar con ese empleo colegiaturas, alimentos, transportes, salud mínima o de urgencia, ropa mínima, pago de impuestos, y algún gusto menor ocasional, es muy difícil. La economía de la golpeada clase media, de la cada vez más grande clase baja y de la extensa comunidad empobrecida, son precarias y sin expectativas.
SLIM SABE SU cuento y pujará con todo el peso de su fama, su dinero y su poder para logar que su propuesta se convierta en la “ley Slim”. Por lo que a nosotros toca, seguiremos resolviendo los retos del día a día, que no es poco decir. Por mi parte, de la propuesta y sus aristas, sigo con más dudas que certezas, ¿y usted?


¡La actitud hace la diferencia!

¡La actitud hace la diferencia!
Siempre, el primer día de clase, les digo a mis alumnos que todos tienen un 100 de calificación. 

Pero, que deben esforzarse por mantenerlo: Estudiando, entregando tareas, exentando exámenes parciales, participando en clase, etc.
 

Es decir en ese momento, todos tienen la misma OPORTUNIDAD.
El problema viene cuando, no estudian, no hacen equipo, no entregan tarea, no van a clases, etc.
 
Van colocándose cada quien en su lugar y obteniendo la calificación que se merecen de acuerdo al trabajo realizado durante todo el periodo de clases.
Cada parcial es un testimonio de cómo va su desempeño académico.
 

Pueden continuar estudiando y haciendo lo correcto.
Claro está que dado sus capacidades intelectuales, alguno tendrá que hacer mayor esfuerzo que el otro.
Pero al final, según su desempeño, tendrán su 100 o no.

Según la Real Academia de la Lengua, oportunidad viene del latín opportunitas y significa: Coyuntura, conveniencia de tiempo y de lugar.
 

En mi punto de vista (muy particular), creo que todos nacimos con la oportunidad de vivir una vida de 100.
 
El asunto es hacer nuestra tarea, esforzarnos por hacer las cosas bien. Cultivar nuestra mente, ser creyentes alimentarnos bien, hacer ejercicio.
 

Pensar siempre en positivo y no en negativo. Tener sentimientos positivos. No guardar rencores.
 
Perdonar a los que nos ofenden.
Porque si no lo haces se convertirá en tu peor pesadilla.
 
¡Nacimos para ser felices! ¿O crees que el ser supremo nos diseño para sufrir, engañar, ser malos e infelices? ¡La verdad yo no lo creo!
El problema es que nos pasamos la vida volteando para el lado equivocado.
 
Vemos primero lo malo, lo feo, lo grotesco, lo vulgar, antes de ver lo hermoso, armonioso o bello.
 

Cuando conocemos a una persona lo primero que decimos: ¿Viste? El pantalón que trae está horrible o ¿Te fijaste? Ni siquiera sabe hablar, etc.
 
En lugar de decir: Qué bonita, que bien habla, me da la impresión que tiene sentimientos nobles, etc.
(Es algo cultural, pero eso es otra historia)
Tener pensamientos, sentimientos o palabras negativos son sentencias, decretos o dictámenes para que las cosas no funcionen correctamente.
 
Al hacerlo se contribuye para que se deteriore un corazón, una relación, una familia, una persona o una comunidad.
Cambia esa mentalidad y haz la prueba mañana, trata de cambiar tus pensamientos negativos a positivos.

Cuando te levantes piensa: Hoy es un gran día, me va a ir excelente, todo va a estar bien.

Que nada ni nadie cambie ese precepto.
 
Ponte alerta y cambia tu actitud.
 

¡Abrazote de oso!


¡Éste sí es un buen chisme!

¡Éste sí es un buen chisme!
¡A todos nos encanta el chisme! De hecho, disfrutamos un “chismecito” de nuestros amigos, parientes, compañeros.
El asunto de “chismear” se puede presentar en diferentes ámbitos como el familiar, social, profesional, político, artístico, etc.
Apenas llevo 4 renglones y ya escribí: chisme, chismecito y chismear.

Bien, el Diccionario de la Real Academia Española dice que quizá provenga del latín: Cimez, chinche y lo define como: Noticia verdadera o falsa, comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna, también significa baratija o trasto pequeño.
El verbo chismear o chismar significa: Llevar y traer noticias que pretenden indisponer.
Lo practicamos desde la niñez hasta ser adultos, no distingue sexo, doctrina, credo o religión que se profese.
Se dice que las mujeres son más chismosas que los hombres, pero a estas alturas del partido la verdad es que es temerario afirmar si las mujeres o los hombres, porque cuando los hombres se juntan…

No hay reunión de seres humanos (para no decir hombres o mujeres) en la cual no se involucre a alguien en algún chisme, la vecina, el hijo de la comadre, el compañero de la escuela, el profe, etc.
¡Disfrutamos y saboreamos el chismecito! ¿Se han percatado que los programas con mayor audiencia en la TV son los de chismes? Las redes sociales son ideales para estar enterados de los chismes.
Nos conectamos al Face o al Twitter sólo para ver qué fotos nuevas hay o dónde anda tal persona.
¡Claro, porque a todos nos encanta enterarnos de la vida de los demás y hasta le inventamos!
Lo increíble del asunto es que los chismes pueden ser factor de aceptación o no para cierto grupo.
Es decir el chismear es normal y hasta divertido, si participas activamente serás bienvenido, si al contrario no participas, pasarás a ser parte de las críticas.
Un estudio realizado por el antropólogo británico y biólogo evolucionista especializado en el estudio del comportamiento humano, Robin Ian McDonald Dunbar, reveló que cuando chismeamos secretamos endorfinas, semejante a cuando hacemos ejercicio, reímos o comemos algo que nos gusta, es decir, tenemos una sensación de felicidad: ¡Por eso nos encanta chismear!

Hace tiempo departiendo con un grupo de amigos empecé a chismear sobre un artista y uno de los presentes me recordó la siguiente historia: Un hombre fue a consultar a un gran sabio, porque sentía arrepentimiento y un dolor muy grande, porque durante algún tiempo había ofendido gravemente a un amigo inventando cosas acerca de él.

Había hablado tan mal al grado de forjarle una pésima imagen ante la sociedad.

“-Señor sabio, -le suplicaba-. ¡Dígame qué puedo hacer para quitarme este arrepentimiento que siento! El sabio lo escuchó pacientemente y luego le dijo: “-Ve por un saco lleno de plumas y avienta al aire una por una durante todo el día, y mañana vuelves”.
El hombre se retiró feliz por lo simple de la acción. Al día siguiente regresó y le dijo: “-¡Listo, maestro! ¿Ahora qué tengo que hacer para sentirme mejor? El sabio le dijo: “-Ahora ve a recoger una a una las pequeñas plumas que arrojaste al viento.
El hombre, entristecido le dijo: “-Eso es algo imposible maestro”. El viejo le respondió: “-Así fue lo que hiciste al blasfemar a tu amigo, un daño irreparable. Ve a implorar su perdón y promete no volver a hacerlo”.
Los chismes y rumores son tan efectivos como las armas, unos hieren el cuerpo físico y los otros hieren el alma. ¡No juzgues, no inventes, no murmures, no hagas lío, vive tu vida y deja vivir en paz a los demás!

¡Abrazote de oso!

¡Ánimo, así es este asunto!

¡Ánimo, así es este asunto!
¿Y…qué es la vida? Aristóteles la define como: “Aquello por lo cual un ser se nutre, crece y perece por sí mismo”. La Real academia de la Lengua Española dice: “Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee”. Otra definición: “Espacio o tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal o vegetal hasta su muerte”. 

¿Realmente es esto la vida? ¡No! Nuestra existencia va más allá de nacer, crecer y reproducirse. La vida en sí, es un misterio, algunos podríamos llamar divino, pero finalmente misterio en toda la extensión de la palabra. Afortunadamente, se encuentra perfectamente estructurada en etapas biológicas…vivimos la niñez, juventud, adultez y vejez. Cada una de ellas con sus vicisitudes y alegrías, todas hermosas y dignas de vivirse. ¡Es un proceso normal y bienaventurado!
 

Para una persona inteligente, como dijo Abraham Lincoln: “Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años”. La vejez mental y la carencia de ganas por vivir, se presenta cuando ya no te entusiasman las cosas que pasan a tu alrededor. Las etapas biológicas, pueden arrugar la piel, pero NUNCA debemos abandonar la esperanza. La esperanza nos hace superar miedos y aflicciones, nos hace tener confianza, anhelos y sobre todo fe. Cuando te quedas sin esperanza, corres el peligro de que se te marchite, al igual que la piel…el alma.
 

Hace unos días escuchÉ en la radio la noticia sobre el suicido de una niña de 14 años, además daban una espantosa estadística de 11 suicidios en el 2014, (4 menores de edad). ¡Imagínense! ¡Una niña de esa edad sin ganas de vivir! Cuando existen tantas cosas por las que hay que luchar, tanto que ver, tanto que disfrutar. La vida está llena de subidas y bajadas, sólo hay que entender que así es. De repente estás en la cima y cuando menos acuerdas, te encuentras traspasando la línea del límite de tus fuerzas. ¡Pero, ánimo así es este asunto! ¡Te levantarás e irás más alto!

Consuelito Velásquez, escribió una bellísima canción titulada: “Amar y vivir” que dice… “Se vive solamente una vez, hay que aprender a querer y a vivir, hay que saber que la vida se aleja y nos deja llorando quimeras, no quiero arrepentirme después, de lo que pudo haber sido y no fue, quiero gozar de la vida”… ¡Entonces manos a la obra!
 

¡Puedes hacer tantas cosas! Por ejemplo hoy domingo, disfrutar de tu familia, hacer deporte, alimentarte sanamente, ayudar a alguien, leer un buen libro, visitar algún familiar o amigo, hacer algo que realmente te haga sentir bien, que te haga sentir… vivo. Hoy es un día que jamás se repetirá. Recuerda una frase de Paul Eluard, poeta francés: “No hay más que una vida; por lo tanto es perfecta” ¡Les deseo lo mejor para este día y todos los que vienen!
 



¡Hábitos de calidad!

¡Hábitos de calidad!
La calidad no es obra de la casualidad, se construye día a día.

Existen varias definiciones sobre la calidad: Para Deming, creador del concepto calidad total, significa ofrecer a los clientes productos y servicios confiables y satisfactorios a bajo costo.

Para Joseph Juran, teórico sobre gestión de la calidad, involucra que el producto o servicio sea adecuado para su uso, para Phil Crosby, empresario norteamericano y gestor de la calidad, cumplir con las especificaciones haciéndolo correctamente a la primera vez.

El tema de calidad involucra poner en práctica actividades cotidianas que con el tiempo se convertirán en buenos hábitos. Un ejemplo de ello son las 5S, concepto que se originó en Japón bajo la guía de Deming, hace más de 40 años, dentro de lo que se denomina mejora continua.

Aun y cuando las 5S provienen de términos japonés, no son exclusividad de esta cultura, de hecho los seres humanos tendemos a practicarlas aunque lo hagamos sin darnos cuenta de ello.

Al poner en práctica de forma consciente las 5S, colabora a elevar la calidad del producto o servicio, se obtiene un tiempo de respuesta más corto, eleva los niveles de seguridad que redundaran en motivación en los empleados, aumenta la vida útil del equipo, genera una cultura organizacional, ayuda a reducir pérdidas, en una palabra colabora a ser más competitivo y se refleja en los ingresos.

Generalmente cuando un micro, pequeño o mediano empresario, escucha sobre sistemas de calidad o mejoramiento continuo, piensa que no es posible aplicarlos a su negocio, que sólo es para empresas grandes y no hay más erróneo que esto, ya que aplicar las 5S en una pequeña empresa es un buen comienzo hacia la calidad total.

Es ideal aplicarlas y empezar a recibir los beneficios.

Las 5S son:

1.- SEIRI-CLASIFICAR: Desechar lo que no se necesita, es decir retirar del área de trabajo todo aquellos elementos que no son necesario para realizar la labor diaria.

2.- SEITON-ORDEN: Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. Organizar los elementos necesarios de manera que sean de fácil uso y acceso.

Se debe seguir una regla sencilla: Lo que más se usa debe estar más cerca, lo liviano arriba, lo pesado abajo, etcétera.

3.- SEISO-LIMPIEZA: Limpiar el sitio de trabajo, los equipos y dar mantenimiento para prevenir.

Sólo a través de la limpieza se pueden identificar lo que no sirve, no funciona o tiene fallas, incluye señalamientos adecuados para áreas restringidas, de peligro, acceso, etcétera, esto genera en la clientela y trabajadores una sensación de seguridad.

4.- SEIKETSU.- Preservar altos niveles de organización, orden y limpieza estandarizada.

Esta 4S, se cumple siempre y cuando se trabaje en los tres principios anteriores.

Con el fin de crear una cultura de orden y limpieza es importante ser visuales, es decir utilizar herramientas como fotografías o videos del área de trabajo en excelentes condiciones para que permanezca en la mente de los empleados.

5.- SHITSUKE- DISCIPLINA: Crear hábitos basados en las 4S anteriores. Implica control periódico, visitas sorpresa a las áreas de trabajo, respeto por sí mismo y por los demás.

Aplicar estos conceptos, no involucra gastar grandes cantidades de dinero, se requiere compromiso, cambiar actitudes y ganas de hacer crecer el negocio.

Empieza limpiando el escritorio o el área asignada para laborar.

En la medida que una empresa se comprometa a ofrecer productos y servicios de calidad, podrá garantizar su permanencia en el mercado.

De ahí que el cliente siempre tiene la razón, los consumidores son la razón de ser de la empresa, entonces, escucharlos y realizar actividades que generen buenos hábitos es un punto clave y fundamental.

Al hablar de calidad de un producto o servicio, hacemos referencia a superar la satisfacción del consumidor y lo podemos lograr practicando: “Hábitos de calidad” ¡Que pasen un excelente domingo!
¡Abrazote de oso!


JUZGAR

JUZGAR
Generalmente, somos muy dados a juzgar por anticipado a los individuos sin siquiera conocerlos.
Criticamos a las personas por su forma de expresarse, vestir o pensar, cuando en realidad tienen el libre albedrío de hacer lo que les parezca con su cuerpo o vida en general.

¡Es de lo peor! Pasamos de simples mortales a ser jueces implacables de lo que para nosotros no es ni remotamente, normal.
Sentenciamos y decretamos a los que, por alguna razón inexplicable, son raros y diferentes a nuestra forma de ser. Pero, ¡Oh, diría la canción! -La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…
¡Ay, Dios! Las apariencias engañan.
Hay ocasiones que no es tan fácil modificar conductas, sobre todo si las tienes arraigadas de toda una vida.
Pero, intentar ser positivo, estar en armonía contigo, con el medio ambiente y con los que te rodean, es un excelente inicio.
Evita suponer lo que no existe, o que solamente está en tu linda cabecita, utiliza esa energía para crear cosas buenas.

¡No trates de cambiar a las personas, la gente es como es y tan, tan! ¡Mejor sé feliz y disfruta la vida a morir! ¡Aunque después te digan…

Es una loooca! (o loooco, según sea el caso) ¡Feliz fin de semana, abrazote de oso


¡Has las cosas así…porque yo digo!

¡Has las cosas así…porque yo digo!
Según la Real Academia de la Lengua Española la palabra “líder” viene del inglés leader (guía) y la define como: Persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe u orientadora.
Existen diferentes tipos de líderes: los autocráticos, democráticos, paternalistas, participativos y los autoritarios.
 
El último tipo de líder: autoritario, es aquel individuo que parte de la idea que él lo sabe todo y cuando no lo sabe, se ve forzado a dar la imagen de dominar el tema, imponiendo su autoridad con gritos, ademanes o presionando a sus colaboradores, con la idea de que no tengan oportunidad de preguntar o poner en tela de juicio sus conocimientos.
 
Tienen obsesión por que se les obedezca ciegamente. ¿Se identifican con este tipo de líder? o ¿Tienen a su lado a alguien así? Algunas de las frases preferidas de estas personas son: ¡Lo haces así, porque yo lo digo! ¡No cuestiones, hazlo y punto! ¡Yo soy el jefe! ¡Obedéceme!
 
Ejercen un control basado en su egoísmo a su máxima expresión. Sus sinónimos son: imperioso, mandón, déspota, dictador, tirano, despótico, dominante, absorbente, arbitrario, imperativo, abusivo, opresor, absoluto, injusto, cacique.
Los puedes identificar porque: Ocupan un puesto relevante creando miedo en los demás, tienden a comunicarse con gritos y siendo agresivos, imponen su criterio, evitan el dialogo, es decir practican la comunicación unilateral y sus decisiones no toman en cuenta a su equipo.
 
Trabajar con un líder autoritario, la verdad es un suplicio, sobre todo si es tu jefe. Imagínate que te trate con rigidez, exigiendo que trabajes y trabajes (no importa la hora).
 
Que no comprenda que tienes una vida, que involucra hijos, padres, hermanos, amigos, etc. ¡Nunca lo entenderá porque tiene un enorme problema de falta de empatía!
Piensan que en cuanto más se trabaje mejor, no existen descansos o alguna cosa que distraiga a sus empleados, el “relax” no existe.
 
No entiende que el cuerpo humano necesita relajarse y distraerse, un trabajo de 24 horas… ¿Quién lo aguanta? ¡Sólo Superman! Pero, aun él tiene su kriptonita y… ¿sabes cuál es? ¡El tiempo y su egoísmo! Dentro de algunos años, habrá envejecido más de la cuenta y estará solo con su corazón duro. Estos tipos no buscan el bien común, solo ven su propio beneficio. Se visualizan subiendo hasta el escalón más alto de la organización.
 

En el ámbito político tenemos un verdadero cóctel que representa un absoluto desastre.
 
La democracia es lo que mejor funciona y aunque todo el mundo se queje es mucho mejor que las dictaduras.
 
Un líder autoritario político ignora los pensamientos de la gente, tarde o temprano lo visualizará en las urnas a menos que este respaldado por un sistema o partido también autoritario.
Pero, recuerden que el mundo está de acuerdo en la libertad de expresión, voto y puedo elegir a quién me dé la gana.
No es mi interés criticar en favor o en contra de ningún tipo de liderazgo, cada quien ejerza su poder como mejor le parezca y siga al jefe o líder que le convenga.
 
Pregunto: ¿Conoces a alguien que diga… Haz las cosas así…porque yo digo?  Abrazote de oso


Hermosas tradiciones

Hermosas tradiciones
México es un verdadero mosaico de tradiciones; hermosas celebraciones que afortunadamente nuestro pueblo continúa practicando, quizás ya no tanto como antes al menos, sí hay manifestaciones de orgullo por conservar lo nuestro, por mantener viva nuestra herencia cultural.
Nuestras tradiciones van más allá de un simple festejo, de una conmemoración más; es algo que forma parte de nuestra cultura pero también nace del fervor, de la religiosidad, de la espiritualidad.
Creencias que perduran porque existe el deseo de que así sea.
Un poco de historia nos remonta a los pueblos indígenas de Mesoamérica, donde guiados por su calendario solar, en el noveno mes y cercano al mes de agosto, los mexicas iniciaban las festividades para honrar a sus muertos, mismas que duraban todo un mes.
Dichas festividades eran presididas por la diosa Mictecacihuatl o “Dama de la Muerte”, esposa de Mictlatecuhtil, “Señor de la Tierra de los Muertos”.
En las festividades eran recordados los niños fallecidos así como los parientes adultos.
Por lo que se puede observar que lo que hoy es una tradición, nació en las etnias Mexica, Maya, Purépecha y Totonaca, antes de la llegada de los españoles. Sin embargo durante la colonia y para poder implantar el cristianismo los evangelizadores aceptaron las costumbres arraigadas en dichos grupos étnicos, los cuales creían que las almas de los muertos iban a determinado lugar dependiendo el tipo de muerte que habían tenido y no precisamente cómo habían vivido.
Así, se puede mencionar El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia, lugar destinado a quienes morían por enfermedades o por circunstancias relacionadas con el agua o quienes eran alcanzados por un rayo así como niños sacrificados al dios.
Considerado lugar de reposo y abundancia.
Por lo general los muertos se incineraban no así los que iban al Tlalocan, los cuales se enterraban, en la creencia que como las semillas, habrían de germinar.
El Omeyocán: paraíso del sol, lugar de Huitzilopochtli, el dios de la guerra, al cual llegaban solo los muertos en combate. Lugar considerado de reposo permanente por lo que se tomaba como un privilegio estar ahí.
En la creencia de que después de cuatro años, volvían al mundo convertidos en aves con hermoso plumaje multicolor.
Morir en combate por lo tanto era considerada la mejor de las muertes.
El Mictlán, lugar para los que morían de muerte natural y donde habitaban el señor y la señora de la muerte. Para llegar a ese sitio, según las creencias de nuestros antepasados, las almas tenían que transitar por diversos lugares, considerados difíciles y tortuosos durante cuatro años.

El Chichihuacuahco, era un lugar muy especial destinado a los niños difuntos y en el cual se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche para que los pequeños se alimentaran. La creencia de los pueblos era que esos niños volverían de nuevo un día cuando la raza humana que habitaba la tierra, desapareciera.
Las ofrendas utilizadas en los entierros prehispánicos eran de dos tipos: los que agradaban o habían sido utilizados por el difunto y los que podría necesitar en su viaje al más allá. Por lo que eran muy variadas la ofrendas.
El Día de Muertos, una de las más bellas tradiciones de nuestro México, por su importancia, en ceremonia que tuvo lugar en París, Francia el 7 de noviembre de 2003, fue declarada por la UNESCO en el año 2003 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Distinción que fue considerada por ser “…..
una de las representaciones más relevantes del patrimonio de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país.”
En el documento también se destaca: “Ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad…”.
Y continúa: “…aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter comercial que tienden afectar su contenido inmaterial.”
Qué orgullo para nuestro pueblo conocer el origen de nuestras celebraciones y más orgullo que sean reconocidas.
Por ello resulta muy significativo ver a jóvenes tratando de mantener vivas nuestras costumbres como recién sucedió en Guadalajara donde estudiantes de la Universidad de aquella ciudad organizaron un desfile de “Catrinas”, para de esa manera contrarrestar la posible influencia del Halloween que nada tiene que ver con nuestras raíces.
Originalmente llamada Calavera Garbancera (1913) fue creada por José Guadalupe Posada, caricaturista del siglo XX cuyos trabajos se publicaban en diversos medios impresos, aunque no dibujó específicamente para la celebración de Día de Muertos, su alusión festiva a la muerte constituyen un verdadero deleite para propios y extraños.
Posada con su calavera a la que colocó un sombrero únicamente, hizo una crítica excelente de aquellos mexicanos que teniendo sangre indígena, pretendían ser europeos.
Una crítica a muchos mexicanos del pueblo que querían aparentar lo que no eran.
“….en los huesos pero con sombrero francés con sus plumas de avestruz.”
Diego Rivera fue quien le dio el nombre de Catrina y le agregó una estola de plumas al plasmarla en su famoso mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.

¿Cómo no sentirnos orgullosos de nuestras raíces, nuestra Historia y nuestras hermosas tradiciones?


Halloween

Halloween
La celebración de Halloween o la noche de brujas, como comercialmente es conocida, es una costumbre que ha invadido casi todos los lugares del mundo, incluyendo México, a pesar de que no es de origen hispánica, pero tenemos que reconocer que cada año esta celebración es más popular y la cercanía de nuestra frontera con el país del norte, esto se fomenta aún más.
En Irlanda, es considerado Halloween como una fiesta nacional y se celebra en grande en los países que conforman el Reino Unido como Inglaterra, Gales, Escocia e Ulster, región que también es conocida como Irlanda del Norte.
De estos lugares Halloween brincó el océano para poder llegar al continente americano, donde encontró acogida en países de conglomerados de inmigrantes desde el viejo continente, como lo son Canadá, y Estados Unidos.
Halloween es conocido en otros lejanos países en donde ha penetrado debido a la gigantesca comercialización que le rodea y que emana del poderoso vecino del norte. Como en Japón, Corea del Sur, Hong-Kong que ahora pertenece a China, Vietnam, Filipinas y en la isla de Taiwán, en donde los norteamericanos han tenido alguna o mucha influencia.
Halloween tuvo su origen en el Sanhain, que es el festival celta de la cosecha y en el Saman, señor de la muerte que provocaba a las huestes de los espíritus malignos. Los antiguos druitas, que son sacerdotes celtas y que generalmente eran adivinos, magos o brujos, encendían entonces grandes hogueras con el aparente propósito de rechazar a todos estos espíritus.
Los celtas era un antiguo grupo étnico oriundo de los Alpes, Halloween era la última noche del año y se consideraba como un momento propicio para examinar los presagios del futuro. Los celtas también creían que los espíritus de la muerte volvían a visitar sus moradas terrenales esa noche.
Los romanos por su parte, tras conquistar a Gran Bretaña, añadieron Halloween elementos de la fiesta de la cosecha celebrada el 1 de noviembre en honor de Pomona, la diosa de los frutos y de los árboles.
La tradición celta de encender hogueras en Halloween, sobrevivió hasta épocas modernas en Escocia y el país de Gales y el concepto de fantasmas y brujas sigue siendo común en las celebraciones de Halloween.
Sobreviven vestigios de la fiesta romana de la cosecha en la costumbre, habitual en Estados Unidos y en Gran Bretaña, de hacer jugos utilizando frutas, como sacar manzanas de un cubo de agua.
De origen similar es la utilización de calabazas huecas esculpidas para representar rostros grotescos y que se iluminan con una vela en el interior.
De los Alpes se extendió por el sudoeste alemán, el este y sur de Francia y se establecieron en las islas británicas de Inglaterra e Irlanda; otra rama se estableció en España.
Según la creencia de los celtas, los espíritus de los que han fallecido durante el año anterior, debían ser conducidos fuera de la aldea al final del festival para lo cual la gente llevaba puestos máscaras y disfraces. 
Cuando la iglesia católica estableció el 1 de noviembre como el día de todos los santos, coincidiendo con la terminación de la cosecha para que no faltaran los víveres y esta fiesta se relaciona con el Halloween, porque esta costumbre celta encontró su aplicación en la noche previa al día de todos los santos, de donde se deriva el nombre o se corrompe: All hallow’s eve.
Que significa víspera de todos los santos y de sanhain, que se transformó más tarde por Halloween.
En la actualidad, los niños se disfrazan y salen al vecindario a pedir dulces, al grito de trick or treat, que significa truco o trato, amenazando a los vecinos que si no les dan golosinas les harán alguna travesura, generalmente muy inocente.
Ahora se practica sin conocer la verdadera fiesta, ni para tratar de sacar los espíritus fuera de la población, en nuestra ciudad, esta celebración se ha popularizado en grande y desde hace una semana, los motivos alusivos ya aparecían en gran cantidad de negocios y apenas inician algunas contadas instituciones educativas, predominantemente con calabazas de plástico, recortes de brujitas y fantasmas, aunque no conozcan el verdadero significado del Halloween, y se preparan también en la compra o confección de su disfraz y su recolector de golosinas para acudir de puerta en puerta mencionando el corrompido “triki-triki” en lugar de la frase tradicional de “trik o trut”, y los pequeños fastidian puerta tras puerta portando el disfraz tipo kleenex, o sea úsese y tírese después, elaborados así para poder comercializar el producto de esta celebración y elevar las ventas.
En 1999, grupos evangélicos se unieron en una campaña en contra de la celebración del Halloween, en aquel entonces repartieron folletos, en donde se explicaba el significado que consideran real de esa celebración, indicando que es un rito tradicional de ocultismo y es durante estas celebraciones cuando se registran el mayor índice de muertes, secuestros y violencia, señalan que la práctica de este ejercicio, al parecer inofensivo, trae riesgos innecesarios en donde se exaltan a brujas, satanismo y ocultismo.
La secretaría de educación pública prohibió hace algunos años esta celebración en las instituciones educativas, pero en gran cantidad de jardines de niños lucen los emblemas característicos de esa fiesta y en menor número las de educación primaria y en algunas ocasiones, combinadas aberrantemente con la tradición mexicana del “Día de los Muertos”.
El motivo que argumentó la SEP fue el acudir en rescate de nuestras tradiciones que increíblemente entusiasman y encantan a los extranjeros y avergüenzan a la mayor parte de los mexicanos en la frontera.
Según los expertos extranjeros, la celebración del “Día de los Muertos” es más original y fascinante que el mismo Halloween.


Halloween gana terreno al Día de Muertos

Halloween gana terreno al Día de Muertos
Cada año se celebra más la tradición del Halloween, también conocida como Día de Brujas, y nuestra tradición del Día de Muertos se ha ido dejando de lado. Esto lo podemos ver desde los anuncios publicitarios, hasta el día mismo en los panteones, donde cada vez se congrega menos gente para recordar a sus difuntos.

Haciendo un análisis de esto, los negocios sin duda tienen mucho que ver en la evolución de ambas tradiciones: por un lado ven como un negocio más rentable el Día de Brujas, y por otro la globalización hace que nos enfoquemos cada vez más en aprender sobre otras culturas y adoptar sus tradiciones.

¿Por qué es más rentable la primera? La respuesta se encuentra en el marketing. Los niños son más fáciles de atraer cuando se trata de algo atractivo y fuera de lo común, pero lo más notable es que ellos disfrutan el poder disfrazarse de sus personajes de televisión favoritos, esto es un factor determinante para obtener más ventas.

Conociendo lo anterior, las industrias del entretenimiento y manufactura se enfocan en crear los disfraces de moda para ofrecerlos a precios accesibles para la mayoría, pero también venden otros de mayor calidad y parecido para obtener grandes ganancias. Los precios varían desde máscaras de 100 pesos hasta disfraces completos de 3 mil a 5 mil pesos.

No olvidemos que también otros de los grandes impulsores de la noche de brujas son los dulces, los cuales se venden por toneladas para darse a los niños; y los especiales de televisión y películas que generan ganancias millonarias.

En contraste con las grandes ganancias de vender a estos costos disfraces y dulces, el Día de Muertos no tiene mayor impacto que el de las personas que todavía conservan esta tradición, mismas que cada año son menos y no invierten tanto en mantenerla.

Hagamos números. El Día de Muertos lo usual es llevar flores al panteón, lo cual representa una erogación de 300 pesos en promedio. Un florista me comentó que cada año se venden menos flores, la caída ha sido del 20% y hay gente que a pesar de ir al panteón, no lleva ofrenda alguna.

En Saltillo existen cinco panteones y uno compartido con Ramos Arizpe. La cantidad de personas que va a ellos es cada año menor y por si no fuera poco, la competencia entre arreglos es cada vez mayor, siendo su principal preocupación los supermercados que venden arreglos voluminosos a bajo costo.

Una calavera de azúcar cuesta aproximadamente 18 pesos y si es de chocolate puede costar aproximadamente 22; sus ventas se limitan a altares que organizan en las escuelas y uno que otro que realizan las familias.

Cabe destacar que conforme los niños crecen olvidan las tradiciones de su infancia, y si bien es cierto que se les enseña sobre el Día de Muertos, recuerdan más el Día de Brujas y siguen festejándolo incluso siendo adultos. Ahora es una moda hacer fiestas de disfraces en las que se hacen concursos y se invierten sumas exorbitantes para ser el ganador.

Teniendo este panorama, está en nosotros el mantener vivas nuestras tradiciones, retomar el hacer el altar y celebrar con nuestros difuntos, llevarles un trío que les cante sus melodías favoritas y los alimentos que ellos disfrutaban. El mayor temor de las personas es el ser olvidados, recordémoslos como dicta la tradición.


martes, 21 de mayo de 2013

Vivir en la realidad

Vivir en la realidad

Freud, el creador del psicoanálisis, escribió en 1930 una obra maestra titulada, “El Malestar en la Cultura”. En esta obra encontramos una reflexión tan severa como cierta, obligándonos a poner los pies en la tierra; reflexión de Freud que dice:

“El sufrimiento nos amenaza desde tres direcciones: desde nuestro propio cuerpo, que está condenado a pudrirse y disolverse y ni siquiera puede prescindir del dolor y la ansiedad como señales de advertencia; desde el mundo exterior, que pueden encolerizarse en contra nuestra con fuerzas de destrucción abrumadoras e inexorables; y, finalmente, desde nuestras relaciones con otras personas”.

¿Catastrófica o realista, esperanzadora, o pesimista, la reflexión anterior? Quién en verdad quiera tomar en serio la vida y sacar de ella el mayor jugo, tendrá necesariamente que abandonar su mundo de Disneylandia y aferrarse a vivir en la realidad confrontando lo malo y aprovechando lo bueno que las circunstancias nos manden.

La cita de Freud nada tiene de catastrófica ni de pesimista. Se trata de una reflexión apegada a la realidad, por más cruda que ésta nos parezca. Según cálculos de expertos en demografía y estadística, cuando menos ya han muerto más de 50 mil millones de seres humanos a través de la evolución, mientras que solo permanecemos vivos, 6 mil 700 millones de personas.

¿Quien puede dudar que una gripa, una caída, un ligero accidente automovilístico, nos puede causar la muerte? Polvo somos y en polvo nos convertiremos, nos dice la Biblia. Nuestra fragilidad es de un cristal delgadísimo. Y aún, el hombre más fuerte y sano del mundo, difícilmente pasará de los 90 años. ¿Y somos inmunes ante las fuerzas de destrucción abrumadoras e inexorables de la Naturaleza? Las fuerzas de la Naturaleza no piensan ni tienen sentimientos: terremotos, erupciones volcánicas, sequías prolongadas, eras glaciales, gérmenes de todo tipo, maremotos, huracanes, etc.

¿Y las relaciones interpersonales, en un pequeño porcentaje, no son causas de crímenes? ¿Y nuestras deficientes relaciones con personas queridas, no son en cierto porcentaje causa de divorcios, conflictos, ansiedades, depresión?

Todo lo anterior, corresponde a la realidad. Estar conscientes de esta realidad no es vivir en el catastrofismo y en la desesperanza, sino solamente, tomar conciencia de estos hechos para manejarnos con la mayor cautela e inteligencia en nuestro paso fugaz por la tierra. El optimista ciego, que nada quiere saber de las durezas de la vida, inexorablemente se enfrentará, lo quiera o no, a decepciones, enfermedades, muerte de seres queridos, la vejez (si llega a ella), y la muerte, de la que nadie ha podido escapar ni escapará.

Abandonar Disneylandia es, en todos sentidos, lo más aconsejable. No se trata de asumir una posición existencial pesimista, sino realista, abrazarnos a la realidad y sacar fuerzas de nuestra flaqueza. Solamente la verdad nos hará libres, nos dijo Jesucristo. La verdad es la realidad, y quien vive en un realismo puro, podrá tomar las decisiones más inteligentes.

Siempre he pensado que la Naturaleza en toda su crudeza nos ofrece un mundo de enormes riesgos que no podemos controlar, pero también, nos ofrece un mundo lleno de oportunidades.

Si la fortuna es nuestra madrastra, podremos luchar y esperar nuevas circunstancias en que la fortuna nos llegue como madre amorosa. Si la fortuna es envidiosa y destructiva con nosotros, nuestra inteligencia y prudencia podrán sacar de circunstancias adversas los mejores frutos. Como la fortuna es cambiante como las olas del mar, con paciencia y tiento, podremos aprovechar la miel de la fortuna generosa cuando nos toque la puerta.

¡Vivamos nuestra vida con un profundo realismo, severo realismo que podemos aderezar con nuestra creatividad, aguante, y lucha constante por nuestros mejores propósitos y sueños!

¡Por supuesto, que nunca podremos vivir en Disneylandia, pero la mayoría de las personas, podemos obtener ricos frutos a consecuencia de todo lo que se nos oponga, como lo pensaba Goethe!

LA DIVINA COMEDIA


 

Un grave mal hábito

¡Cuéntame algo de Dante Alighieri!, le dijo el Aprendiz al Sabio. Con mucho gusto. Dante nació en el año de 1265 y murió en el año de 1321. Su obra cumbre la tituló “La Comedia”, y después al paso del tiempo, sus admiradores la titularon con su nombre actual: ““La Divina Comedia””. Esta obra –continuó hablando el Sabio- está considerada como una de las obras más perfectas de la literatura universal. En “La Divina Comedia”, Beatriz es un personaje central. En la vida real, cuando Beatriz tenía trece años de edad, Dante la vio por vez primera y desde entonces quedó profundamente enamorado de ella para siempre. Beatriz Portinari, que era su nombre completo, fue su guía y la inspiradora de todos sus pensamientos. Beatriz le despertó a Dante un amor apasionado, y cuando ésta bella joven murió, se transformó en una veneración mística para Dante.

“La Divina Comedia” –seguía hablando el Sabio– es una obra de tan elevada inteligencia y de tal riqueza de palabras y conceptos, que muchos piensan que la lengua italiana encuentra su completa creación, gracias a “La Divina Comedia”. ¡Estamos amigo –le dijo el Sabio-, ante una de las obras de la literatura más perfectas que jamás hayan existido!

¡Con todas las virtudes que señalas de ésta obra casi “divina”, dame algunas de sus reflexiones!, le dijo el Aprendiz. Con gusto, amigo: te he escogido varias. Empecemos con la primera. Dante en su camino al infierno, guiado por el poeta de la Roma Antigua, Virgilio, y con la protección de Beatriz, de pronto a nuestro poeta se le apareció una pantera ágil (Símbolo de la lujuria), y luego se le hizo presente un león, que le pareció que se dirigía contra él, “con la cabeza alta, y con un hambre tan rabiosa, que hasta el aire parecía temerle”.

El león que se le apareció –le dijo el Sabio a su amigo-, representaba el Símbolo del orgullo y de la ambición, vicios enemigos del alma. ¡Sigue adelante, por favor, le dijo el Aprendiz a su amigo! Dante continuó con su narración de la siguiente manera:

“Siguió a éste (al león) una loba (quiero que sepas, amigo, que la loba era el Símbolo de la horrenda y enloquecida Avaricia) que en medio de su demacración parecía cargada de deseos; loba que ha obligado a vivir miserablemente a mucha gente. El fuego que despedía (la loba) causó tal turbación que perdí la esperanza de llegar a la cima. Y así como al que se deleita en atesorar, que llegado el tiempo en que sufre una pérdida, se entristece y la llora en todos sus pensamientos, así me sucedió con aquella fiera, que viniendo a mi encuentro, poco a poco me repelía hacia donde el Sol se calla”.

¡No debo hacerte ningún comentario del párrafo anterior, le dijo el Sabio a su amigo! Simplemente, léelo varias veces, y te darás cuenta de la forma perfecta en que Dante descubre los gravísimos males que causa una de las pasiones más mezquinas, bajas y monstruosas de algunos seres humanos: la avaricia. En el Canto ll de “La Divina Comedia”, Dante escribe unas líneas prodigiosas sobre ese mal que tanto nos asalta, y que es la indecisión, sobre la que Dante escribió lo siguiente, dijo el Sabio.

“Y como aquel que no quiere ya lo que quería, y asaltado de una nueva idea, cambia de parecer, de suerte que abandona todo lo que había comenzado, así me sucedía en aquella obscura cuesta; porque, a fuerza de pensar, abandoné la empresa que había empezado con tanto ardor”.

Dante, con su inmensa sabiduría –le dice el Sabio a su amigo-, nos advierte, que cuando hemos tomado una decisión y hemos comenzado a ejecutarla, casi siempre lo mejor es continuar con nuestro proyecto. No se trata de aferrarnos, sino de ser prudentes, y si nuestro proyecto es realizable, no tenemos por que abandonarlo por simple temor. Y es lo que nos sucede comúnmente en la vida de cada uno de nosotros: por el mínimo desánimo, abandonamos nuestras ideas, antes de que la realidad nos haya probado que no funcionan. Más adelante, Dante insiste sobre el mismo tema – siguió hablando el Sabio-, al decirnos: “…. tu alma está traspasada de espanto, el cual se apodera frecuentemente del hombre, y tanto que le retrae de una empresa honrosa, como una vana sombra hace a veces retroceder a una fiera, cuando se introduce en la obscuridad”.

Es asombroso el derroche de sabiduría y de perfección del lenguaje que emplea Dante. Éste tema, de abandonar la empresa que habíamos empezado con tanto ardor, constituye una de las causas de fracaso más frecuentes de toda persona. La manera como Dante nos dice que nuestra alma está “traspasada de espanto”, a tal grado que hace que desistamos de una empresa honrosa, es un tema vital en la vida de cada ser humano.

Lo enormemente interesante de lo escrito por Dante, es que estas perlas de sabiduría nos pueden penetrar hasta lo más profundo de nuestro espíritu, gracias al arte deslumbrante y a la enorme inteligencia con que Dante nos las ofrece.