Casi la población de Estados Unidos, 2.5 veces la de México. 290 millones de jóvenes en el mundo enfrentan hoy un negro panorama.
De acuerdo con un artículo reciente de The Economist, casi la cuarta parte de los jóvenes en el mundo se pueden considerar “nininis”.
Ni tienen empleo, ni están estudiando, ni están en algún programa de capacitación.
La Organización Internacional del Trabajo estima que 75 millones de chavos entre los 15 y 24 años no tienen empleo, el 6% del total. Sin embargo, al considerar a los que no estudian y están inactivos, las cosas empeoran.
La OCDE calcula que 26 millones de jóvenes en países desarrollados son “nininis”; datos del Banco Mundial ubican a otros 260 millones en estado similar. The Economist estima que existen 290 millones de chavos sin chamba.
Cien millones en el sureste asiático, 65 millones en Asia del Este y la región Pacífico, 40 millones en África subsahariana, 35 millones en el Oriente Medio y el norte de África, 20 millones en Latinoamérica y unos 15 millones en Europa y Asia central.
“Muchos de los empleos de los jóvenes son intermitentes o están en la economía informal. Casi la mitad de los jóvenes en el mundo están fuera de la economía formal o contribuyen menos de su potencial productivo”, advierte el semanario.
Como ya lo vimos en un artículo anterior (“Europa y las sombras salvadoras”), la situación del empleo en Europa es patética. Apenas la semana antepasada se dieron a conocer las más recientes estadísticas. Son escalofriantes.
La tasa de desempleo entre los menores de 25 años en los países de la zona euro se ubicó en 23.5%. España sigue en picada total, con un 55.9% de desempleo y le siguen Italia y Portugal con tasas poco mayores a 38%.
Europa no está en llamas gracias a las “sombras salvadoras” de la economía informal y al apoyo de los padres.
La situación en México es de claroscuros.
A finales del año pasado, poco más de 900 mil jóvenes menores de 25 años no tenían trabajo, una tasa de desempleo del 8.9%, cifra menor a la de muchos países.
Sin embargo, el nivel de desempleo entre los chavos mexicanos es 80% superior al 4.91% de la población general.
Habría que sumar unos 700 mil jóvenes que están subempleados, una cifra cercana al 7.5% del total.
De esta forma, alrededor de 1.6 millones de jóvenes mexicanos no trabajan o están subempleados, no estudian y no están en capacitación, el 16% del total.
Sin embargo, el estudio “Educación a Empleo” de la consultora McKinsey estima que el porcentaje de jóvenes “nininis” en México en el año 2011 fue del 23%, el penúltimo lugar entre los países de la OCDE.
El que casi la cuarta parte de nuestros jóvenes esté inactiva es algo muy preocupante, porque hay muchas tentaciones para estos chavos de “buscar ocuparse” en actividades criminales.
Uno de los grandes problemas para la generación de empleos para los jóvenes es la inflexibilidad del mercado laboral en muchos países en desarrollo.
Es por esto que la reforma laboral aprobada en México es tan importante. Todo lo que ayude a que las empresas y trabajadores tengan condiciones más flexibles de contratación y terminación ayudará a crear más puestos.
Al hablar de empleo, no puede faltar el tópico de la educación.
“Investigaciones académicas demuestran que las personas que empiezan su edad productiva desempleados tienen mayor probabilidad de tener menores salarios. Puede representar un costo de 20% en veinte años”, señala The Economist.
Lo peor de todo es que es más probable que los descendientes de estos jóvenes desempleados tengan el mismo destino. Desempleo heredado, por decirlo de algún modo.
Otro aspecto importante es que exista un “match” entre lo que se enseña y lo que requieren los generadores de empleo.
El estudio de McKinsey encuestó a jóvenes con educación universitaria y a empresas para ver qué tan bien preparados estaban para enfrentar los requerimientos de los puestos disponibles.
Mientras que el 77% de los jóvenes creían estar bien preparados, los empleadores tenían una perspectiva distinta: apenas el 40% tenían la preparación adecuada.
Los países con tasas de desempleo más bajo entre jóvenes tienen relaciones cercanas entre el sistema educativo y los generadores de empleo. Alemania, por ejemplo, tiene programas de “aprendizaje” y educación vocacional encabezados por empresas.
En México hay algunos esfuerzos en este sentido, pero necesitan mejorar mucho este tipo de iniciativas.
Si la juventud es nuestro futuro, más vale que nuestros chavos enfrenten un panorama de brillantes colores y no uno negro como el carbón.
En pocas palabras...
“Si la juventud supiera, si la edad pudiera”. Sigmund Freud.
domingo, 19 de mayo de 2013
Hacia una economía liberal
¿Se imagina un mundo económico en el que el individuo tenga más libertad y capacidad de decisión en comparación con el escenario actual? ¿Una organización económica en la que no exista el Impuesto Sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF)?
Aquél en el que impere el paradigma del laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même (dejar hacer y dejar pasar, el mundo va solo) cuyas ideas iniciales nacieron en Jean-Claude Marie Vicent de Gournay.
Gournay, para todos los que estudiamos economía, fue uno de los fisiócratas más relevantes del siglo XVIII, muchas de sus ideas fueron después desarrolladas con profundidad por Adam Smith quien con “su mano invisible” también decantó a favor de la nula intervención del Estado y el gobierno en la vida económica.
Y bajo el paraguas del liberalismo económico, muchos otros economistas modernos del siglo XX han tomado inspiración dando cauce a la denominada Escuela Austriaca, en cuyas filas encontramos a Friedrich August Von Hayek, Premio Nobel de Economía del año 1974, y quien fuera discípulo de Friedrich von Wieser y de Ludwig von Mises.
A Hayek se le señala en diversos círculos como el padre del neoliberalismo y él a su vez también tuvo algún discípulo que destacaría igualmente con el tiempo dando continuidad a la causa a favor del mercado y la libertad económica, me refiero a Milton Friedman.
Dentro de la naturaleza de la vorágine actual que devora a las economías más industrializadas del planeta con una crisis de la que todavía no se avizora el fondo de salida, no podrían estar más de moda las tesis liberales en esa eterna batalla contra Keynes y su rol del Estado y la procuración del Estado de Bienestar.
En verdad, todos los que han tenido poder de gobierno se culpan unos a otros del por qué de la crisis mientras la UE exige mayor austeridad y nuevos y mayores impuestos.
¿Es Éste el sentido correcto? Algunos economistas como el español Álvaro Lodares consideran que el gobierno en España más que subir impuestos o crear nuevos, deberían dar el gran paso para suprimir el IRPF.
Desde luego que tal contrapropuesta para quien se manifiesta abiertamente liberal no puede más que provocar incomodidades en muchos sectores, aunque también gane en buena medida adeptos inmediatos.
¡Quién no quiere dejar de pagar impuestos! Y sobre todo uno, que a mi juicio es perverso sobre del trabajo de las personas físicas, convirtiéndolo en un lastre para la acumulación de riqueza que es siempre el principio para el ahorro y la inversión.
Desde el punto de vista de Lodares: “En las medidas económicas que ha tomado el actual gobierno de España, la más errónea me parece haber subido el IRPF. Este impuesto me parece especialmente injusto y asqueroso. Ataca la creación de riqueza y premia la vagancia”.
“En la Historia de la hacienda decimonónica tenía pésima fama el impuesto sobre la renta. Y si estudiamos los economistas clásicos, desde Smith, Ricardo, Mill... todos ellos preferían otros impuestos. El impuesto sobre los salarios prácticamente no tenía partidarios. Eso cambió en el siglo XX. Y tiene que ver con que los salarios subieron. Entonces se vio por parte del Estado la posibilidad de recaudar. Hay países que han ido por el camino de un flat tax a partir de una determinada renta que no ataca el crecimiento como pasa aquí”.
Por ende, tal y como me lo expresó este joven colega, autor de cuatro libros: “Soy absolutamente partidario de la supresión del IRPF”.
A COLACIÓN
El último trabajo publicado de Lodares se titula “Contra el intervencionismo”, en éste se recopilan una serie de apuntes y reflexiones acerca de la situación por la que atraviesa España, las medidas económicas llevadas a cabo; también reflexiones acerca de la actuación del Banco Central Europeo y la UE.
De las medidas llevadas a cabo por el presidente Mariano Rajoy, en la página 77 de su ensayo, Lodares señala que el gobierno ha presentado los Presupuestos Generales y los ha vendido como los más austeros de la democracia, lo que para él significan “unos presupuestos con un recorte insuficiente en el sector que tiene que recortar, que es el sector público”.
Tal parece que cada palabra suya es una provocación al debate porque como economista es imposible no entrarle al trapo al respecto de si reduciendo el sector público y el rol del Estado habrá mayores garantías de evitar crisis futuras. Como sea, se agradece que su nivel de convencimiento acerca de las bondades del liberalismo económico, le dé ese arrojo para defenderlo en la tinta y el papel.
Aquél en el que impere el paradigma del laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même (dejar hacer y dejar pasar, el mundo va solo) cuyas ideas iniciales nacieron en Jean-Claude Marie Vicent de Gournay.
Gournay, para todos los que estudiamos economía, fue uno de los fisiócratas más relevantes del siglo XVIII, muchas de sus ideas fueron después desarrolladas con profundidad por Adam Smith quien con “su mano invisible” también decantó a favor de la nula intervención del Estado y el gobierno en la vida económica.
Y bajo el paraguas del liberalismo económico, muchos otros economistas modernos del siglo XX han tomado inspiración dando cauce a la denominada Escuela Austriaca, en cuyas filas encontramos a Friedrich August Von Hayek, Premio Nobel de Economía del año 1974, y quien fuera discípulo de Friedrich von Wieser y de Ludwig von Mises.
A Hayek se le señala en diversos círculos como el padre del neoliberalismo y él a su vez también tuvo algún discípulo que destacaría igualmente con el tiempo dando continuidad a la causa a favor del mercado y la libertad económica, me refiero a Milton Friedman.
Dentro de la naturaleza de la vorágine actual que devora a las economías más industrializadas del planeta con una crisis de la que todavía no se avizora el fondo de salida, no podrían estar más de moda las tesis liberales en esa eterna batalla contra Keynes y su rol del Estado y la procuración del Estado de Bienestar.
En verdad, todos los que han tenido poder de gobierno se culpan unos a otros del por qué de la crisis mientras la UE exige mayor austeridad y nuevos y mayores impuestos.
¿Es Éste el sentido correcto? Algunos economistas como el español Álvaro Lodares consideran que el gobierno en España más que subir impuestos o crear nuevos, deberían dar el gran paso para suprimir el IRPF.
Desde luego que tal contrapropuesta para quien se manifiesta abiertamente liberal no puede más que provocar incomodidades en muchos sectores, aunque también gane en buena medida adeptos inmediatos.
¡Quién no quiere dejar de pagar impuestos! Y sobre todo uno, que a mi juicio es perverso sobre del trabajo de las personas físicas, convirtiéndolo en un lastre para la acumulación de riqueza que es siempre el principio para el ahorro y la inversión.
Desde el punto de vista de Lodares: “En las medidas económicas que ha tomado el actual gobierno de España, la más errónea me parece haber subido el IRPF. Este impuesto me parece especialmente injusto y asqueroso. Ataca la creación de riqueza y premia la vagancia”.
“En la Historia de la hacienda decimonónica tenía pésima fama el impuesto sobre la renta. Y si estudiamos los economistas clásicos, desde Smith, Ricardo, Mill... todos ellos preferían otros impuestos. El impuesto sobre los salarios prácticamente no tenía partidarios. Eso cambió en el siglo XX. Y tiene que ver con que los salarios subieron. Entonces se vio por parte del Estado la posibilidad de recaudar. Hay países que han ido por el camino de un flat tax a partir de una determinada renta que no ataca el crecimiento como pasa aquí”.
Por ende, tal y como me lo expresó este joven colega, autor de cuatro libros: “Soy absolutamente partidario de la supresión del IRPF”.
A COLACIÓN
El último trabajo publicado de Lodares se titula “Contra el intervencionismo”, en éste se recopilan una serie de apuntes y reflexiones acerca de la situación por la que atraviesa España, las medidas económicas llevadas a cabo; también reflexiones acerca de la actuación del Banco Central Europeo y la UE.
De las medidas llevadas a cabo por el presidente Mariano Rajoy, en la página 77 de su ensayo, Lodares señala que el gobierno ha presentado los Presupuestos Generales y los ha vendido como los más austeros de la democracia, lo que para él significan “unos presupuestos con un recorte insuficiente en el sector que tiene que recortar, que es el sector público”.
Tal parece que cada palabra suya es una provocación al debate porque como economista es imposible no entrarle al trapo al respecto de si reduciendo el sector público y el rol del Estado habrá mayores garantías de evitar crisis futuras. Como sea, se agradece que su nivel de convencimiento acerca de las bondades del liberalismo económico, le dé ese arrojo para defenderlo en la tinta y el papel.
Intuiciones de la reforma energética
En la carrera por las reformas, la energética, será enviada por el Presidente Peña Nieto para su análisis y discusión al Congreso, en el segundo semestre del año.
Por lo pronto, los cambios prometidos por Presidencia son:
1) Expandir el mercado de hidrocarburos a otras regiones del mundo. 2) Apertura a la inversión privada de Pemex. 3) Transformación administrativa de la paraestatal. 4) No a la privatización de las reservas petroleras. 5) Introducir tecnología que México no tiene. 6) Acelerar el crecimiento de la explotación de recursos energéticos para bajar el costo de la electricidad de familias y empresas. 7) Transparentar la actuación de Pemex. 8) Elevar la competitividad.
9) Democratizar la productividad. 10) Garantizar abasto suficiente en gasolina y combustible.
Todavía se mantiene en sigilo hasta cuánto y dónde será permitida la inversión privada y cuánta será extranjera, lo único que se recoge en prensa es que el Presidente Peña Nieto afirma que la paraestatal no será desmantelada ni privatizada en su totalidad.
¿Qué modelo podría seguirse entonces? Todo apunta que tras la fallida experiencia privatizadora y extranjerizadora del sector energético argentino, bien podría copiarse el modelo aplicado en Brasil con Petrobras.
Significaría que en Otoño próximo, el Presidente Peña Nieto incluiría en su iniciativa la creación de una Agencia Nacional del Petróleo como órgano responsable de la regulación, fiscalización y contratación de las actividades del sector; así como la propuesta de un Consejo Nacional de Política Energética, para formular las políticas públicas de energía.
Aunque Petrobras tiene menos años de existencia que Pemex (fue creada en octubre de 1953) es una empresa que ha logrado mantenerse a la vanguardia.
En el mundo petrolero, la experiencia de Petrobras es vista con éxito. El año de 1997 fue el parteaguas para la petrolera con la Ley 9478. Ese año además Brasil ingresó en el grupo de los 16 países con capacidad para producir más de un millón de barriles de petróleo diarios.
La Ley 9478 asienta que Petrobras es una sociedad de economía mixta vinculada al Ministerio de Minas y Energía, cuyo objeto consiste en realizar la investigación, exploración, refinación, proceso, comercio y transporte de petróleo, de sus derivados, de gas natural y de otros hidrocarburos líquidos.
El nuevo esquema que adoptó Brasil para su industria energética fue muy inteligente y una salida eficiente. Petrobras tiene un carácter mixto con un capital social dividido en acciones ordinarias, con derecho a voto, y acciones preferenciales sin derecho a voto.
En cuanto a la exploración y la explotación de los recursos, el Estado sigue teniendo los derechos en materia de petróleo y gas natural en territorio nacional, incluyendo la parte terrestre, el mar territorial, la plataforma continental y la zona económica exclusiva, quedando su administración bajo la responsabilidad de la Agencia Nacional de Petróleo.
Así es que la agencia tiene un rol fundamental en la política energética de Brasil por qué es el órgano que toma la decisión de las licitaciones, permisos, concesiones o contratos.
La ANP autoriza la exploración de petróleo y gas en territorio brasileño con la restricción de que si la empresa que obtuvo el permiso encuentra petróleo y gas, entonces someterá ante la agencia una serie de planes y proyectos para obtener la aprobación para explotar los recursos. La Agencia Nacional de Petróleo es la que decide si el concesionario pasa o no a la segunda parte, la de la explotación de los recursos.
En actualidad, Petrobras obtiene más de 100 mil millones de dólares de ingresos.
A Colación
Hasta el momento la única duda es cómo irán a despetrolizar las finanzas públicas dependientes de los ingresos fiscales de Petróleos Mexicanos.
De una u otra forma siempre se está dependiendo del llamado “oro negro”. En la década de los ochenta, el petróleo fue el principal atractivo de la balanza comercial del país. En ese entonces el reclamo constante de los analistas fue en el sentido de que México tenía una balanza comercial petrolizada, que descansaba en la monoexportación y monoproducción.
Sin embargo, en la actualidad, después del GATT y el TLCAN, tenemos un gran salto cualitativo y cuantitativo en la balanza comercial que derivó de acelerar la producción manufacturera.
Lo que resta es dar cauce al gran reto de despetrolizar las finanzas públicas o al menos darle una viabilidad a Pemex para que pueda recuperar para su propia administración una parte de lo que ingresa por su actividad. ¿Lo conseguirá Peña Nieto?
Por lo pronto, los cambios prometidos por Presidencia son:
1) Expandir el mercado de hidrocarburos a otras regiones del mundo. 2) Apertura a la inversión privada de Pemex. 3) Transformación administrativa de la paraestatal. 4) No a la privatización de las reservas petroleras. 5) Introducir tecnología que México no tiene. 6) Acelerar el crecimiento de la explotación de recursos energéticos para bajar el costo de la electricidad de familias y empresas. 7) Transparentar la actuación de Pemex. 8) Elevar la competitividad.
9) Democratizar la productividad. 10) Garantizar abasto suficiente en gasolina y combustible.
Todavía se mantiene en sigilo hasta cuánto y dónde será permitida la inversión privada y cuánta será extranjera, lo único que se recoge en prensa es que el Presidente Peña Nieto afirma que la paraestatal no será desmantelada ni privatizada en su totalidad.
¿Qué modelo podría seguirse entonces? Todo apunta que tras la fallida experiencia privatizadora y extranjerizadora del sector energético argentino, bien podría copiarse el modelo aplicado en Brasil con Petrobras.
Significaría que en Otoño próximo, el Presidente Peña Nieto incluiría en su iniciativa la creación de una Agencia Nacional del Petróleo como órgano responsable de la regulación, fiscalización y contratación de las actividades del sector; así como la propuesta de un Consejo Nacional de Política Energética, para formular las políticas públicas de energía.
Aunque Petrobras tiene menos años de existencia que Pemex (fue creada en octubre de 1953) es una empresa que ha logrado mantenerse a la vanguardia.
En el mundo petrolero, la experiencia de Petrobras es vista con éxito. El año de 1997 fue el parteaguas para la petrolera con la Ley 9478. Ese año además Brasil ingresó en el grupo de los 16 países con capacidad para producir más de un millón de barriles de petróleo diarios.
La Ley 9478 asienta que Petrobras es una sociedad de economía mixta vinculada al Ministerio de Minas y Energía, cuyo objeto consiste en realizar la investigación, exploración, refinación, proceso, comercio y transporte de petróleo, de sus derivados, de gas natural y de otros hidrocarburos líquidos.
El nuevo esquema que adoptó Brasil para su industria energética fue muy inteligente y una salida eficiente. Petrobras tiene un carácter mixto con un capital social dividido en acciones ordinarias, con derecho a voto, y acciones preferenciales sin derecho a voto.
En cuanto a la exploración y la explotación de los recursos, el Estado sigue teniendo los derechos en materia de petróleo y gas natural en territorio nacional, incluyendo la parte terrestre, el mar territorial, la plataforma continental y la zona económica exclusiva, quedando su administración bajo la responsabilidad de la Agencia Nacional de Petróleo.
Así es que la agencia tiene un rol fundamental en la política energética de Brasil por qué es el órgano que toma la decisión de las licitaciones, permisos, concesiones o contratos.
La ANP autoriza la exploración de petróleo y gas en territorio brasileño con la restricción de que si la empresa que obtuvo el permiso encuentra petróleo y gas, entonces someterá ante la agencia una serie de planes y proyectos para obtener la aprobación para explotar los recursos. La Agencia Nacional de Petróleo es la que decide si el concesionario pasa o no a la segunda parte, la de la explotación de los recursos.
En actualidad, Petrobras obtiene más de 100 mil millones de dólares de ingresos.
A Colación
Hasta el momento la única duda es cómo irán a despetrolizar las finanzas públicas dependientes de los ingresos fiscales de Petróleos Mexicanos.
De una u otra forma siempre se está dependiendo del llamado “oro negro”. En la década de los ochenta, el petróleo fue el principal atractivo de la balanza comercial del país. En ese entonces el reclamo constante de los analistas fue en el sentido de que México tenía una balanza comercial petrolizada, que descansaba en la monoexportación y monoproducción.
Sin embargo, en la actualidad, después del GATT y el TLCAN, tenemos un gran salto cualitativo y cuantitativo en la balanza comercial que derivó de acelerar la producción manufacturera.
Lo que resta es dar cauce al gran reto de despetrolizar las finanzas públicas o al menos darle una viabilidad a Pemex para que pueda recuperar para su propia administración una parte de lo que ingresa por su actividad. ¿Lo conseguirá Peña Nieto?
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GLOBALIZACIÓN Y NEOLIBERALISMO
Lo bueno, lo malo y lo feo de la Reforma Laboral
El Financiero | México, DF.- ¿Habrá más empleo? Sí. ¿Habrá mejores salarios y mejores condiciones laborales? No. Ésta podría ser la conclusión básica de la reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados, que deberá ser ratificada por el Senado en los próximos 30 días.
Pasaron 40 años sin que nadie tocara la Ley Federal del Trabajo. Lo que hoy queda para los 50 millones de personas económicamente activas son muchas dudas y confusión. Y temor. No todo es negro ni blanco. Pero sí se puede identificar lo bueno, lo malo y lo feo de esta reforma.
Lo bueno. El beneficio potencial para la población sería una mayor oferta laboral formal, pues la reforma contempla los esquemas de contratación por temporadas, por hora y a prueba. Además, se estipula la regulación del outsourcing, por lo que las empresas que den trabajo bajo esta modalidad deberán cumplir con las obligaciones de seguridad social.
Lo malo. Las adecuaciones numerosas o poco claras que hicieron los diputados en el tema del outsourcing, que pueden desincentivar la contratación por este esquema, los ingresos menores que se percibirían en caso de ser contratado por horas y el pago de sólo 12 meses de salarios caídos, en caso de que un juicio por despido injustificado se prolongue.
Lo feo. Hay otro tema que destaca en el proyecto de reforma por su ausencia. En el documento de 115 páginas se mencionan 40 veces los salarios mínimos, pero sólo para fijar multas, pero nunca se discute si pueden aumentar los sueldos.
1. Trabajo por temporada, a prueba y por horas
Lo bueno: más trabajo con prestaciones. Las posibilidades que dan los contratos por temporada, a prueba y por horas impulsarían una mayor oferta de trabajo y darían acceso a más personas, sobre todo jóvenes y mujeres sin experiencia laboral, a trabajo con prestaciones sociales incluidas.
“La reforma dará al país la oportunidad de generar nuevas fuentes de empleo y propiciará la competitividad al tener un mayor flexibilidad laboral, creando un nuevo modelo de mercado de trabajo para ampliar la protección y dar prestaciones a un mayor número de trabajadores”, asegura Carlos Gallegos, director jurídico laboral de Adecco México.
Estas propuestas abrirían más oportunidades de trabajo que hoy tenemos entre la población económicamente activa, pues existe una tasa de desempleo de 9% en jóvenes que están en capacidad de trabajar, indica el director del comité jurídico de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), Jaime Bustamante.
Lo malo: menos ingresos y dificultades para contratación. Al ser contratados por hora, algunas personas bajo este esquema podrían tener un salario que no satisfaga sus necesidades y tendrían que buscar otra fuente de ingresos, considera Arturo Argente, director del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca.
También algunas modificaciones hechas por los diputados respecto a la contratación temporal con el propósito de regular más este apartado podrían desincentivar la contratación de gente por esta vía, expresa Jaime Bustamante, de la AMECH.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) expresó en un comunicado su preocupación porque “no se establezcan excesivos requisitos que limiten el empleo en la subcontratación legal, el periodo de prueba y la capacitación inicial, ya que se afectaría la creación de empleos formales que tanto requiere México”.
2. Limitación al pago de sólo 12 meses de salarios caídos
Lo bueno: más certeza para empresas. En caso de un juicio entre trabajador y empresa por un despido injustificado, la reforma laboral limita el número de meses de salarios caídos (el sueldo que pagaría la empresa mientras dura el litigio, en caso de que se falle en su contra) se limitaría a sólo 12 meses. Esto daría certeza a las empresas y a los trabajadores, afirman.
“Con esto se eliminan los abusos que existen en el litigio, que han convertido el tema laboral en un negocio de abogados, más que en una justicia. No es posible que en un juicio laboral tarde de 35 a 50 meses con el afán de generar más salarios caídos”, opina Carlos Gallegos, de Adecco México.
Lo malo: justicia lenta e ineficiente para trabajadores. Por el contrario, si el juicio laboral se prolonga más de un año sin resolución y sólo se pagan 12 meses de salarios caídos, el trabajador puede volverse víctima de una justicia lenta e ineficiente.
Además, si un trabajador es despedido, el patrón puede notificárselo vía correo electrónico certificado. “Es una falta de formalidad legal que se necesita cuando se enfrenta un despido injustificado.”
Si la justicia laboral en México fuera rápida y expedita, no hubiera sido necesario hablar de limitar los salarios caídos en la reforma laboral, dice, por su parte, Jaime Bustamante, de la AMECH.
3. Regulación al outsourcing
Lo bueno: combate a simulación. La reforma laboral contempla la regulación del esquema de subcontratación, mejor conocida como outsourcing. Se obligaría a que los patrones que empleen este esquema den también seguro y prestaciones a los trabajadores, combatiendo la simulación que hacen algunas empresas bajo esta figura. “Se busca dar cumplimiento a todas las disposiciones legales y generar mejores condiciones de trabajo”, señala Jaime Bustamante.
Lo malo: reglas poco claras. Por otra parte, no queda claro cómo se obligará a las empresas a que den seguro y prestaciones a la gente que emplee bajo el outsourcing, afirma Arturo Argente, del Tec.
“A esta reforma no le encuentro pies ni cabeza, sobre todo en el tema del outsourcing. No cambia en nada la forma en la que se afectan los derechos de los trabajadores, ya que una forma podría ser que se le exija al outsourcing que por escrito se formalicen los derechos laborales de los trabajadores y, por consecuencia, de su seguridad social, y eso no viene en la reforma”, asegura.
4. Lo feo: salarios, grandes ausentes
El proyecto de reforma, tal y como lo envió el Poder Ejecutivo, menciona 40 veces el salario mínimo en sus 115 páginas, pero sólo como referencia para imponer multas. La reforma a la Ley Federal del Trabajo, que no ha tenido cambios desde hace más de 40 años, no trata el tema de los salarios.
“El salario mínimo de 62 pesos que tenemos hoy los trabajadores no se puede comparar con el poder adquisitivo que tiene el salario mínimo que se tenía en el sexenio de Díaz Ordaz o Luis Echeverría. Ha perdido peso la figura de salario mínimo y aquí no se toca”, asevera Argente, del Tec de Monterrey.
Es cierto que a nivel internacional los costos laborales bajos se consideran una ventaja competitiva. Pero no siempre lo que nos hace competitivos en el mundo es lo mejor para los trabajadores. Durante el sexenio actual, el salario real de los trabajadores tuvo una pérdida del poder adquisitivo de 42%. Del 1 de diciembre de 2006 a mediados de febrero de este año, el salario mínimo pasó de 48.5 pesos a 62.3 pesos, mientras el costo de la Canasta Alimentaria recomendada en ese mismo periodo pasó de 80.8 pesos a 197.9 pesos, según un estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM. Y el riesgo es que con los cambios a la Ley Federal del Trabajo los salarios se deprecien aún más.
Reforma laboral permitirá crear 110,000 empleos formales: FCH
Por: Notimex
El presidente Felipe Calderón hizo votos porque continúe el “espíritu de cambio” que permitió impulsar las reformas laboral y la de Contabilidad Gubernamental, aprobadas en la Cámara de Diputados y el Senado, respectivamente.
“Ojalá este espíritu de cambio siga”, expresó el Mandatario, quien celebró de nueva cuenta la aprobación de la reforma laboral, porque permitirá crear más empleos, y reveló que en septiembre se generaron casi 110 mil plazas formales en el país, con las cuales se tiene un acumulado de 700 mil en lo que va del año.
El Mandatario reconoció que ese nivel de empleo no es suficiente y falta por hacer, “pero qué duda cabe: hoy la economía mexicana es una economía que crece, genera empleos, es estable y está siendo importante y atractiva para la inversión”.
Pasaron 40 años sin que nadie tocara la Ley Federal del Trabajo. Lo que hoy queda para los 50 millones de personas económicamente activas son muchas dudas y confusión. Y temor. No todo es negro ni blanco. Pero sí se puede identificar lo bueno, lo malo y lo feo de esta reforma.
Lo bueno. El beneficio potencial para la población sería una mayor oferta laboral formal, pues la reforma contempla los esquemas de contratación por temporadas, por hora y a prueba. Además, se estipula la regulación del outsourcing, por lo que las empresas que den trabajo bajo esta modalidad deberán cumplir con las obligaciones de seguridad social.
Lo malo. Las adecuaciones numerosas o poco claras que hicieron los diputados en el tema del outsourcing, que pueden desincentivar la contratación por este esquema, los ingresos menores que se percibirían en caso de ser contratado por horas y el pago de sólo 12 meses de salarios caídos, en caso de que un juicio por despido injustificado se prolongue.
Lo feo. Hay otro tema que destaca en el proyecto de reforma por su ausencia. En el documento de 115 páginas se mencionan 40 veces los salarios mínimos, pero sólo para fijar multas, pero nunca se discute si pueden aumentar los sueldos.
1. Trabajo por temporada, a prueba y por horas
Lo bueno: más trabajo con prestaciones. Las posibilidades que dan los contratos por temporada, a prueba y por horas impulsarían una mayor oferta de trabajo y darían acceso a más personas, sobre todo jóvenes y mujeres sin experiencia laboral, a trabajo con prestaciones sociales incluidas.
“La reforma dará al país la oportunidad de generar nuevas fuentes de empleo y propiciará la competitividad al tener un mayor flexibilidad laboral, creando un nuevo modelo de mercado de trabajo para ampliar la protección y dar prestaciones a un mayor número de trabajadores”, asegura Carlos Gallegos, director jurídico laboral de Adecco México.
Estas propuestas abrirían más oportunidades de trabajo que hoy tenemos entre la población económicamente activa, pues existe una tasa de desempleo de 9% en jóvenes que están en capacidad de trabajar, indica el director del comité jurídico de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), Jaime Bustamante.
Lo malo: menos ingresos y dificultades para contratación. Al ser contratados por hora, algunas personas bajo este esquema podrían tener un salario que no satisfaga sus necesidades y tendrían que buscar otra fuente de ingresos, considera Arturo Argente, director del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca.
También algunas modificaciones hechas por los diputados respecto a la contratación temporal con el propósito de regular más este apartado podrían desincentivar la contratación de gente por esta vía, expresa Jaime Bustamante, de la AMECH.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) expresó en un comunicado su preocupación porque “no se establezcan excesivos requisitos que limiten el empleo en la subcontratación legal, el periodo de prueba y la capacitación inicial, ya que se afectaría la creación de empleos formales que tanto requiere México”.
2. Limitación al pago de sólo 12 meses de salarios caídos
Lo bueno: más certeza para empresas. En caso de un juicio entre trabajador y empresa por un despido injustificado, la reforma laboral limita el número de meses de salarios caídos (el sueldo que pagaría la empresa mientras dura el litigio, en caso de que se falle en su contra) se limitaría a sólo 12 meses. Esto daría certeza a las empresas y a los trabajadores, afirman.
“Con esto se eliminan los abusos que existen en el litigio, que han convertido el tema laboral en un negocio de abogados, más que en una justicia. No es posible que en un juicio laboral tarde de 35 a 50 meses con el afán de generar más salarios caídos”, opina Carlos Gallegos, de Adecco México.
Lo malo: justicia lenta e ineficiente para trabajadores. Por el contrario, si el juicio laboral se prolonga más de un año sin resolución y sólo se pagan 12 meses de salarios caídos, el trabajador puede volverse víctima de una justicia lenta e ineficiente.
Además, si un trabajador es despedido, el patrón puede notificárselo vía correo electrónico certificado. “Es una falta de formalidad legal que se necesita cuando se enfrenta un despido injustificado.”
Si la justicia laboral en México fuera rápida y expedita, no hubiera sido necesario hablar de limitar los salarios caídos en la reforma laboral, dice, por su parte, Jaime Bustamante, de la AMECH.
3. Regulación al outsourcing
Lo bueno: combate a simulación. La reforma laboral contempla la regulación del esquema de subcontratación, mejor conocida como outsourcing. Se obligaría a que los patrones que empleen este esquema den también seguro y prestaciones a los trabajadores, combatiendo la simulación que hacen algunas empresas bajo esta figura. “Se busca dar cumplimiento a todas las disposiciones legales y generar mejores condiciones de trabajo”, señala Jaime Bustamante.
Lo malo: reglas poco claras. Por otra parte, no queda claro cómo se obligará a las empresas a que den seguro y prestaciones a la gente que emplee bajo el outsourcing, afirma Arturo Argente, del Tec.
“A esta reforma no le encuentro pies ni cabeza, sobre todo en el tema del outsourcing. No cambia en nada la forma en la que se afectan los derechos de los trabajadores, ya que una forma podría ser que se le exija al outsourcing que por escrito se formalicen los derechos laborales de los trabajadores y, por consecuencia, de su seguridad social, y eso no viene en la reforma”, asegura.
4. Lo feo: salarios, grandes ausentes
El proyecto de reforma, tal y como lo envió el Poder Ejecutivo, menciona 40 veces el salario mínimo en sus 115 páginas, pero sólo como referencia para imponer multas. La reforma a la Ley Federal del Trabajo, que no ha tenido cambios desde hace más de 40 años, no trata el tema de los salarios.
“El salario mínimo de 62 pesos que tenemos hoy los trabajadores no se puede comparar con el poder adquisitivo que tiene el salario mínimo que se tenía en el sexenio de Díaz Ordaz o Luis Echeverría. Ha perdido peso la figura de salario mínimo y aquí no se toca”, asevera Argente, del Tec de Monterrey.
Es cierto que a nivel internacional los costos laborales bajos se consideran una ventaja competitiva. Pero no siempre lo que nos hace competitivos en el mundo es lo mejor para los trabajadores. Durante el sexenio actual, el salario real de los trabajadores tuvo una pérdida del poder adquisitivo de 42%. Del 1 de diciembre de 2006 a mediados de febrero de este año, el salario mínimo pasó de 48.5 pesos a 62.3 pesos, mientras el costo de la Canasta Alimentaria recomendada en ese mismo periodo pasó de 80.8 pesos a 197.9 pesos, según un estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM. Y el riesgo es que con los cambios a la Ley Federal del Trabajo los salarios se deprecien aún más.
Reforma laboral permitirá crear 110,000 empleos formales: FCH
Por: Notimex
El presidente Felipe Calderón hizo votos porque continúe el “espíritu de cambio” que permitió impulsar las reformas laboral y la de Contabilidad Gubernamental, aprobadas en la Cámara de Diputados y el Senado, respectivamente.
“Ojalá este espíritu de cambio siga”, expresó el Mandatario, quien celebró de nueva cuenta la aprobación de la reforma laboral, porque permitirá crear más empleos, y reveló que en septiembre se generaron casi 110 mil plazas formales en el país, con las cuales se tiene un acumulado de 700 mil en lo que va del año.
El Mandatario reconoció que ese nivel de empleo no es suficiente y falta por hacer, “pero qué duda cabe: hoy la economía mexicana es una economía que crece, genera empleos, es estable y está siendo importante y atractiva para la inversión”.
La letra chiquita de la reforma financiera
La letra chiquita de la reforma financiera
Y en la letra chiquita han comenzado a buscar ya los costos de la reforma. ¿Podrá pedir un banco a un juez el arraigo de un deudor o incluso el embargo de los bienes de éste, en caso de incumplir los pagos?, fue una pregunta mordiente en los territorios del Congreso de la Unión.
Fernando Cuéllar, diputado perredista, ha llamado a los 628 diputados y senadores de la 62 Legislatura “a revisar el contenido y las ‘letras chiquitas’ para evitar engaños, errores o sorpresas”.
Un día después retumbaba, con gran estruendo en la Cámara de Diputados, el discurso de Jesús Zambrano, líder nacional del PRD, en el Alcázar de Chapultepec, cuando la presentación de la reforma financiera de marras.
“Tal como lo dijo Jesús Zambrano”, evocaba Fernando Cuéllar, “hasta ahora la banca privada se ha caracterizado por ser agiotista, velar sólo por sus intereses particulares y obstruir más que impulsar el desarrollo nacional con créditos escasos y caros, así como a una descapitalización del país a través de extracción de enormes ganancias”.
Y apostillaba el perredista: “No es suficiente, por ello, que se limite a suscribir los objetivos de la iniciativa, y la iniciativa misma para creerle y para que los legisladores aprueben, sin previo análisis y corrección, todo el contenido de la reforma financiera, pues la práctica de ese tipo de instituciones ha ido exactamente en sentido contrario”.
Desde el anuncio mismo de la reforma financiera, en Semana Santa, se había dicho que se buscaría legislar para abaratar el crédito a cambio de dar mayores facilidades a la banca para ejecutar garantías de pago. ¿Irán a la cárcel o se quedarían, de facto, sin patrimonio quienes no cumplieran a los banqueros? Es la pregunta reiterante, que a partir de ahora morderá los calcañales de diputados y senadores.
Por vía de mientras, Luis Videgaray, secretario de Hacienda, hizo ayer la siguiente declaración, a propósito de la pregunta de marras: “Arraigar al deudor por supuesto que no”, respondió a pregunta expresa que, para su noticiario, le hubo hecho este jueves la reportera Carmelita Aristegui. “Lo que está buscando es que haya mayor agilidad en la ejecución de garantías, pero en beneficio de quienes hoy no pueden acceder al crédito”.
Este es el punto nuclear de la reforma, y el vértice sobre el cual incursionará el debate sobre la reforma financiera. Sí, más crédito y más barato; pero, ¿a costa de qué? ¿Acaso de fortalecer a la banca, erigiéndola en un poder fáctico todavía más poderoso de lo que es actualmente?
En esto consistirá, precisamente, el trabajo legislativo que deberán realizar los diputados federales, una vez que la Comisión Permanente turne a la Cámara de Diputados la multicitada reforma financiera.
Un trabajo de revisión detallada de todas y cada una de las propuestas de nuevos mandatos jurídicos que propone el Ejecutivo Federal en las 34 leyes emplazadas para su modificación.
En San Lázaro, ayer, nadie garantizaba la posibilidad de que sea convocado pronto un periodo extraordinario de sesiones, dedicado ex profeso para la construcción de la reforma aquella.
Llegará, rigurosamente, a la Comisión de Hacienda y Crédito Público, que preside el diputado panista José Isabel Trejo Reyes; el diputado que, sin embargo, sólo responde llamadas y da declaraciones luego de que, presumiblemente, le han tirado línea desde las cúpulas panistas.
ESTRIBO
El diputado federal del PT Ricardo Monreal Ávila afirmó este miércoles, en la sesión de la Permanente, que “la poca vigilancia por parte de las instituciones encargadas y el enorme vacío legal que existe en la materia, han permitido que en los 10 años recientes, más de 300 mil ahorradores sufran fraudes por cajas de ahorro en todo el país. De las 850 cajas de ahorro sociales y privadas que prestan servicio en el país, tan sólo 99 cuentan con la autorización y supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”. Esto, cuando presentó la iniciativa de Ley que crea el Fideicomiso para la Defensa y Protección de los Defraudados por Cajas de Ahorro en el país.
Otro centenario: El Plan de Guadalupe
Otro centenario: El Plan de Guadalupe
El 26 de marzo de 1913 se suscribió, en la Hacienda de Guadalupe, el plan que por eso lleva ese nombre y en virtud del que se inició la verdadera revolución mexicana, la que hoy conocemos como “constitucionalista”.
Quienes lo firmaron partieron de ahí –unos cien kilómetros al norte de Saltillo como se sabe- hacia aquel destino, Hermosillo, capital de Sonora. Lo hicieron a caballo y sin pausa, porque no iban de vacaciones a Mazatlán o San Carlos, sino a enfrentar al destino que acababan de desafiar al desconocer a Victoriano Huerta, que de la manera más ruin –combinando la traición y el asesinato- había usurpado la Presidencia de la República.
Tampoco viajaron sentados en un mullido asiento y oyendo música en un “iPod”, en un ambiente climatizado, sino en medio de grandes dificultades y e las inclemencias climáticas propias de las regiones que hubieron de cruzar.
No era cosa menor, además, enfrentar al ejército federal, una corporación disciplinada y diestra en las artes de la guerra, con solo un puñado de hombres armados más de determinación e ideales que de fusiles y revólveres.
Ese solo hecho sería suficiente para rendirle tributo a su memoria, como se hace cada año y ocurrió también en éste, aunque en esta ocasión especial la ceremonia fue encabezada por el Presidente de la República, que asistió a ella a pesar de las vicisitudes climáticas que por poco se lo impiden. Hace más de dos lustros que a tal evento no concurría personalmente, sino a través de un personero, no siempre de primer nivel.
Esta vez sí, y en su discurso el Presidente se refirió a los retos que hoy le toca enfrentar a México. Dijo –y dijo bien- que “Hoy el desafío no es sólo tener una Constitución acorde a las necesidades del país, sino lograr que todos los derechos contenidos en ella sean una realidad para todos los mexicanos”.
Esa era ya, independientemente de que en el texto del Plan de Guadalupe no se menciona, una aspiración que animaba a quienes en él participaron y a muchos más que, después, se sumaron al movimiento.
Dijo también que, para lograr ese objetivo, habría que hacerlo “trabajando unidos por un México en paz, atendiendo tanto los efectos de la violencia y el delito, como sus causas estructurales”.
Habrá, sostuvo en su alocución, que sumar esfuerzos “para tener un México incluyente en el que se enfrente con decisión el hambre, la pobreza y la desigualdad, a través de un México con educación de calidad para todos” y abriendo oportunidades para que los jóvenes puedan “escribir su propia historia de éxito”.
Sí, tiene razón, pero no basta con que él lo diga. En realidad, es una tarea de todos participar, ordenadamente y conforme a las leyes, en la construcción del país que necesitamos y al que algunos se oponen.
Para tal cosa hace falta más que buenas intenciones. Hay que traducir las aspiraciones en acción concertada y efectiva, en políticas públicas amplias, bien diseñadas y ejecutadas, con una participación de la sociedad civil, no sólo de las autoridades, en la agenda.
¿Queremos de verdad un México mejor? Empecemos por desmadejar los enredos y, al mismo tiempo, iniciemos la reconstrucción desde los cimientos educativos, cuya responsabilidad primera trasciende la función del gobierno, porque reside en el seno de la familia.
No se podrá acceder a una vida digna de todos mientras no se asuma, por todos, el deber de ser responsables socialmente y solidarios, desde la trinchera que a cada quien corresponda.
ésa sería la mejor forma, según yo lo veo, de honrar a nuestros mayores, mejorando su herencia para transmitirla a los que vienen después. Es una deuda histórica.
Obama y el ‘Destino Manifiesto’
Obama y el ‘Destino Manifiesto’
Nacía entonces la llamada “doctrina del destino manifiesto”, que no es otra cosa que la pretensión de que el legítimo destino de los Estados Unidos es extender sus dominios y dar cauce a los afanes imperialistas que ello implica.
De suyo, se desarrolló con mucho vigor y se extendió su aceptación política generalizada en la década que se inició en el año de 1840, periodo durante el cual el territorio de ese país creció inusitadamente: Se incrementó en más de un millón de millas cuadradas, buena parte de las cuales correspondían a los territorios cercenados a México, destacadamente a Texas.
Para justificar esa ridícula pretensión se han expuesto razones incluso de carácter religioso, invocando a la Providencia como fuente de legitimidad para justificar un expansionismo mucho más claramente fincado en la muy mundana ambición de acumular riquezas, que en cosa otra alguna.
Sin embargo, la mística de que sus impulsores imbuyeron a la doctrina prendió bien y pronto adquirió el sentido de una misión materializada en la inevitabilidad de erigirse en guardianes de las libertades y los valores de una democracia que, sin embargo, era selectiva y discriminatoria, puesto que de ella se excluían a todos aquellos que no fueran blancos, anglosajones y protestantes.
Con el tiempo se convirtió en una verdadera mística nacional, “la filosofía que abarca la historia estadounidense como un todo… una ideología intangible que creó la historia estadounidense. En su forma más simple… el cuerpo sistemático de conceptos y creencias que impulsó la vida y la cultura estadounidenses”, según lo expone Michael T. Lubragge (Manifest Destiny; Department of Alfa-informatica; University of Groningen; HYPERLINK “http://odur.let.rug.nl/~usa/E/manifest/manif1.htm” http://odur.let.rug.nl/~usa/E/manifest/manif1.htm).
Es ese determinismo irracional el que llevó, en lo que ha dado en llamarse “el corolario Bush” de esa doctrina, a declarar la “guerra preventiva” a ese indeterminado y difuso enemigo -cómodo, por lo tanto, para justificar acciones bélicas concretas- que es “el terrorismo”, y a su culminante momento, la muerte de Osama bin Laden -sin juicio y condena previos- que con bombo y platillo fue anunciada por Barak Obama.
Tras la tan reciente visita de este último presidente a nuestro país -un hombre carismático, de mejor talante que su antecesor y desde luego más inteligente- bien valdría la pena preguntarnos como será que la convicción de que es ese país el guardián de toda virtud sobre la faz de la tierra se expresará desde el estilo personal de gobernar de Obama, quien dio muestras de disposición innegable para cooperar con nuestro país en renglones que a su país interesan, pero no se mostró muy decidido a contener los vectores que en el nuestro alimentan la violencia salida de madre y el lacerantemente indigno trato prodigado a los migrantes, cuyo delito mayor es atender a su propio y manifiesto destino de vivir, ya no se diga dignamente, sino apenas en condiciones de supervivencia.
Creo en la buena intención del señor Obama y en su bonhomía. La pregunta es, suponiéndole determinación en la atención de tales problemas, ¿podrá vencer esa secular y tan extendida inercia en el plazo corto que resta a su administración?
Podría, cuando menos, atender los más urgentes reclamos y sentar las bases para empezar por civilizar a los de casa, sin hostigar a los vecinos del mundo, según me parece. Ojalá que así sea y ocurra sin anacrónicas
pretensiones coloniales.
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