sábado, 31 de enero de 2015

PELIGROSA ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES


Peligrosa adicción a las redes sociales

Bienvenidos, amados lectores míos. Antes de compartirles la copa de mi sabiduría pa’ saciar su sed de conocimiento, comprensión y de amorosos consejos fraternales y espirituales, quiero suplicarles humildemente que apaguen sus celulares pa’ que puedan atender mi mensaje y así enderezar el rumbo de su pecaminosa existencia.

¡Pero qué necias y testarudos son! Si parece que estoy hablando en marciano. Ora no les suplico, ¡les ordeno! que apaguen esos aparatejos del demonio que nomás los traen atarugados, por no decir otra expresión mexicana más precisa y clara. Hasta parecen niños con juguete nuevo.

Es más, voy a aprovechar esto pa’ recordarles que el papa Panchito –así le decimos sus cuates– nos acaba de advertir a todos que el uso indiscriminado del celular y de internet, con el feis, el tuiter y el guasap terminan por convertirse en enemigos de la unión y la comunicación familiar.

PRIMERA LECTURA

El viernes se celebró el Día Mundial de las Comunicaciones y el patrón se aventó un mensaje medio regañón, y lo entiendo y apoyo, ¡cómo fregaos no! Pidió a las familias hacer a un lado los celuloides porque esos equipos electrónicos que debían unir en la palabra, terminan por dividir y alejar a los padres y a los hijos.

Lo que sea de cada quien, tiene razón el jefe. Lastima ver cómo a la hora de compartir los alimentos, en lugar de bendecirlos y dar gracias por el pan de cada día, todos manipulan el cel, muy conectados con el mundo, pero ignorándose unos a otros.

“El gran desafío al que nos enfrentamos es aprender de nuevo cómo hablar unos con otros, no simplemente cómo generar y consumir información… un niño que ha aprendido en su familia a escuchar a los demás, a hablar respetuosamente y a manifestar sus opiniones sin negar las de los demás, estará dispuesto al diálogo y la reconciliación en la sociedad”, expresó.

Vivimos en una nueva era en que la tecnología marca el rumbo en diversos campos de la vida, pero ¿qué necesidad de que un nene de kínder o primaria traiga cel? Sus pobres padres piensan que les da caché, pero es una moda que afecta y daña su formación.

Ora sí, estamos viviendo en una sociedad enferma de celulitis. Las familias enfermas de incomunicación las vemos en las fiestas “familiares”, bodas, bautizos, primeras comuniones, similares y conexas, lo mismo que en los restaurantes. Cada quien con su cel y perdidos en su mundo egoísta.

El feis, el tuiter y el guasap se convierten en el ¡HOLA! y Vanidades al alcance de los pobres, dicho sea sin ánimo de ofender a mi amada plebe. Las fotos antes se compartían en la intimidad de la familia y con los amigos de confianza pa’ recordar a los parientes que ya caducaron o compartir buenos y malos momentos de la vida, y ahora no. Hasta imágenes cachondas son lanzadas al ciberespacio, donde no hay control, ni reservas, ni pudor, y luego las quemadotas que se dan.

SEGUNDA LECTURA 


Los celulares ya no son utilizados pa’ hablar en caso de emergencia o por asuntos de importancia. Son usados pa’ ver la hora, acceder a páginas cochinotas –no se hagan–, otros por error entran a sitios de noticias y el 81%, según el INEGI, los utilizan pa’ conectarse a las redes sociales, donde la persona se pierde en el anonimato de la colectividad y de la nada.

Nuestro país nopalero registra más de 51.2 millones de usuarios del feis, más de 31 millones se conectan a diario y se calcula que este año más de 2 millones caerán en sus redes. No tendremos pa’ frijoles y tortías, pero hasta los más amolados andan con el aparato en mano; la prueba está en los más de 100.7 millones de celulares activados en esta nación que “presume” ante el mundo más de 60 millones de pobres.

Los niños y jóvenes de hasta 20 años representan el 36% de los usuarios y los de 21 a 30 años suman otro 26%, y el uso disminuye conforme avanza la edad. Solamente el 2% de los jóvenes no cuenta con un perfil en lo que se conoce como “submedios de comunicación”.

Pero tengan cuidado mis cibernéticas ovejas y corderillos navegadores: Facebook es una empresa que conserva el registro de todo lo que suben, bajan y borran, es decir, todo queda grabado, así que ya dejen de andar viendo y compartiendo cosas sucias. Y lo mismo ocurre con otros servicios, todo lo guardan hasta el final de los tiempos.

Nomás chequen esto: los últimos dos años el Gobierno federal solicitó los datos de unos 2 mil usuarios del feis, Google, Microsoft y de correos electrónicos de Yahoo! pa’ investigación judicial y las compañías los proporcionaron cuando lo consideraron justificado.

Con razón el presidente Barakito Obama advirtió a unos estudiantes de secundaria, allá por septiembre de 2009: “Tengan cuidado con lo que suban a Facebook”. Se me hace que ni lo pelaron.

EVANGELIO

En varios países el uso excesivo o más bien dicho la dependencia locuaz hacia el celular ya es motivo de preocupación entre instituciones de salud y lo ven como una adicción. La misma Organización Mundial de la Salud ya está en alerta y pide hacer algo pa’ ponerle remedio.

Por acá, la senadora Hildita Flores Escalera propone reformar la Ley General de Salud en materia de prevención de adicciones en chamacos, lo que incluye detectar, prevenir y atender la adicción al internet, videojuegos, a los juegos de azar y… al celular.

La atención, dice, debe ampliarse a las nuevas formas de adicción que afectan el desarrollo individual y social, sin limitarse a las drogas, alcohol y tabaquismo, pues causan estrés, ansiedad, insomnio, irritabilidad y depresión que alteran el comportamiento, la salud mental y física.

“Existen personas cuya conducta con internet y otros medios tecnológicos es preocupante por el uso excesivo de ellos. Este tipo de conductas repetitivas resultan placenteras en la primera fase, pero después no pueden ser controladas por el sujeto. Como ocurre con otras adicciones, acabará efectuando dicha conducta ya no tanto por la búsqueda de gratificación, sino por reducir el nivel de ansiedad que les produce el hecho de no realizarla”, precisa.

En Australia, la adicción al cel ya aparece en el Manual de Siquiatría porque es un trastorno checar continuamente los mensajes y porque los “aborrescentes” se frustran si no les dan “laic” a las zonceras que escriben o los borran de los grupos de las redes sociales. A esto se le llama “nomofobia”, palabra que deriva del inglés: nomo, abreviatura de no mobile, sin móvil, y fobia, un trastorno caracterizado por la angustia y el miedo de no poder comunicarse por el teléfono.

Y no es burla, recuerden que ya hemos tenido aquí suicidios de jovencitas porque sus padres les quitaron el teléfono.



BENDICIÓN


La adicción la provocan los mismos padres pasalones que no quieren batallar con la educación de los escuincles berrinchudos y espinillentos. Les parece normal y chistoso que los mocosos desde temprana edad se entretengan con juegos y luego chateando, sin importarles que puedan ser víctimas de ciberbulin o abuso sexual.

Unos consejillos pa’ detectar a un nomofóbico: si olvida el celular en casa, regresa hecho la mocha; lo lleva al baño; mira como loca (o) la pantalla; se estresa y sufre si no recibe mensajes o no la pelan; se siente vulnerable sin el aparato; duerme con él a un lado; lo lleva en el cuello como identificador de can y lo quiere más que al abuelito.

Bueno, como dijo aquel funcionario loquillo: Ya me cansé, y mejor ahí le paramos, después no alcanzamos barbacha y menudo.

Los espero aquí, la próxima semana, para limpiar sus pecados e iluminar su camino. Besad mi mano y seguid vuestro andar…

 

martes, 6 de enero de 2015

LA ROSCA DE REYES


La rosca de reyes

La tradición de la rosca de reyes es una costumbre que tomó la iglesia de los romanos incluyéndola en la celebración de la epifanía, que recuerda la revelación de Jesús a los Reyes Magos.
Esta celebración cobró fuerza durante la edad media y llegó a México en los primeros años del virreinato.
La rosca se sirve acompañada de tamales hechos de maíz, porque era la comida prehispánica y chocolate caliente.
El chocolate también es un regalo de la gente nativa del nuevo mundo.
Una rosca se caracteriza por su forma redonda, sin embargo en México posiblemente porque cada vez eran más los invitados a la merienda, la rosca de Reyes fue adquiriendo poco a poco una forma ovoide con el fin de que fuera más grande y alcanzara para todos los asistentes.
Dentro de esta rosca deliciosa, se esconde una estatuilla plástica del bebé Jesús.
El bebé está oculto porque simboliza la necesidad de encontrar un lugar seguro donde Jesús podría nacer, un lugar donde el rey Herodes no lo encontraría.
Cada persona corta una rodaja de la rosca.
El cuchillo simboliza el peligro en que el bebé Jesús se encontraba.
Uno por uno los invitados inspeccionan su rodaja cuidadosamente, mientras anuncian que ellos no consiguieron la estatuilla.
Quien quiera que consigue la estatuilla del bebé será el organizador y también invita a todos los presentes a una nueva celebración el 2 de febrero, día de la Candelaria y él conseguirá un nuevo ropón para vestir al bebé Jesús de la escena del nacimiento.
Actualmente la partida de la rosca ha contribuido a establecer lazos de convivencia en los centros de trabajo, puesto que esta tradición se ha hecho extensiva y ha dejado de ser exclusiva del ámbito familiar.
Los niños escondidos en la rosca se han multiplicado y los padrinos de los mismos han de regalar a los comensales con atole y tamales el 2 de febrero.
En ocasiones se han llegado a los extremos de tragarse al niño para eludir el compromiso que dicta la tradición.
La navidad mexicana se extiende hasta el 2 de febrero, cuando la escena del nacimiento se guarda, y otra cena familiar de tamales deliciosos y chocolate caliente se sirve con el gran amor y felicidad.
La gente del pueblo, que se identifica con los sabios de oriente, no puede dejar de aspirar a la celebración navideña, ya que la percibe como más moderna.
El deseo de lograr un progreso social influiría así en la creciente predilección por Santa Claus.
La televisión, con su enorme influencia y sus intereses comerciales, apoyaría de alguna manera esta tendencia.
Quizá en ello radica finalmente su fuerza.

Aunque en el norte esta costumbre no tenga tanto arraigo como en el sur de nuestro país, aunque sí consumimos la rosca de reyes, pero para ver quién será quien pague el festejo que organizarán el día de la Candelaria.
Así somos en México, mezclamos todas las tradiciones y las dejamos como nos conviene.
Reciban un abrazote de oso

FELIZ AÑO NUEVO 2015


¿Feliz Año Nuevo?

Difícilmente lo será, por más que de todo corazón uno lo deseé. El 2015 que comienza, se plantea como uno de los más complicados en los últimos tiempos. Para empezar, el panorama económico se ve oscurísimo: dos de nuestras principales variables empeorarán día a día; el precio internacional de nuestro barril de petróleo, que ya rompió a la baja la barrera de los cincuenta dólares, sigue en picada y amenaza con quebrar ahora la de los cuarenta, lo que implicaría un verdadero desastre; mientras tanto, en sentido contrario, el dólar ha seguido al alza y destrozado el techo de los quince pesos y aunque se ha mantenido alrededor de ese parámetro, no hay señal alguna que permita anticipar su regreso ya no a los trece, sino ni siquiera a los catorce pesos.

Se trata sólo de dos de los indicadores que anticipan escenarios que, aterrizados en las calles y las casas, serán necesariamente adversos: una inflación si no galopante, si constante; pérdida del poder adquisitivo, sobre todo de la clase trabajadora y aumento desbocado del desempleo. Si se añaden otros factores la cosa se pondrá todavía más peliaguda: la crisis de la reforma fiscal, que ya los señores del dinero han calificado como fallida y con la cual parecen trabajar bajo protesta; y el consecuente reventadero de micro, pequeñas y medianas empresas. Todo ello contribuyendo a reducir la expectativa de crecimiento del país en su conjunto; que ya de por sí ha sido el más bajo de la última década y que el año que inicia difícilmente llegará al 2.7%, calculado por los geniecillos de la Secretaria de Hacienda y el Banco de México.

Frente a los números, la prospectiva del entorno social es todavía más preocupante. Al desánimo generalizado por la crisis económica, se añadirán otros factores a partir de este enero, que con todo y su cuesta comenzará ya. También, se cumplen cien días del aun no resuelto caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala y no se necesita ser muy listo para anticipar movilizaciones exacerbadas que pueden derivar en violencia, enfrentamientos y hasta algo más. Aún los obsecuentes del poder han debido reconocer que las apuestas al tiempo y al olvido fallaron estrepitosamente. Ahora es al revés, el tiempo opera en contra y cada hora que pasa crecen la irritación, la rabia y el encono. Añádase el reavivamiento de focos rojos que ya se creían desactivados como los de Michoacán y los riesgos de un estallido social se multiplican geométricamente. Todavía más: el factor Elecciones 2015 puede ser un catalizador en ambos sentidos, pero lo más probable es que las contiendas entre partidos y candidatos por gubernaturas, alcaldías y diputaciones enardezcan más aun un ambiente ya de por sí explosivo.

Por todo ello, urge un golpe de timón del gobierno federal que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto. ¿Cuál? Él tiene que haberlo decidido en los días recientes. Tal vez una señal para establecer que hay cambio y hay rumbo. Lo que sabemos de cierto es que urge un puente entre el México de hoy y el beneficiario de las reformas. Entre el de las promesas y el México nuestro de cada día.

LAS CABAÑUELAS


Las cabañuelas

Según algunos diccionarios, las cabañuelas son el cálculo que hace la gente de los pueblos, con base en las características climáticas que se presentan en ciertos días de determinados meses, según el país y sus costumbres, para pronosticar el clima del año en curso.

Para México se definen a las lluvias en los meses de invierno. Para quienes habitan en áreas rurales es sin duda parte de su habla cotidiana durante ciertos meses del año.

Es difícil establecer con exactitud los orígenes de esta tradición, pero se cree que surgió en el Zamuc, o fiesta de las suertes, del calendario babilónico, cuya versión hebrea sería la fiesta de los tabernáculos.

En la India también tenían doce días en la mitad del invierno para vaticinar las próximas condiciones climáticas.

Para el México prehispánico se cree que los aztecas adoptaron de los mayas este conocimiento, que luego se adaptó al calendario cristiano.

Como en ambos casos sus calendarios constaban de 18 meses de 20 días cada uno, más 5 días adicionales que no entraban en los meses, los primeros 18 días de enero servían para cada uno de los meses y los dos días restantes predecían otros fenómenos: El 19 para pronosticar el tiempo del solsticio de verano y el 20 para el solsticio de invierno.

Son parte del conocimiento empírico del tiempo, para lo cual la gente se basa en todos los días del primer mes del año y con ello vaticinan las condiciones para los próximos 334 días; es una auténtica sabiduría oral.

Cada día tiene un mes que se le atribuye de manera sistemática, del 1 al 12 es ascendente, de enero a diciembre y del 13 al 24 descendente, de diciembre a enero; del día 25 al 30 se toman por medio día para cada mes, desde la madrugada hasta el mediodía, la tarde y noche: Enero-febrero, marzo-abril, etc.; el día 31 con sus 24 horas. Cada 2 horas son asignadas a cada mes, a partir de la madrugada.

El sistema parece complicado, pero es cuestión de ser pacientes y observar con detalle cada día, realizar las anotaciones adecuadas, analizar y comparar todos los datos obtenidos para luego sacar las conclusiones de cómo será el clima en los próximos meses del año.

Con mucha anticipación se conocerá cuándo lloverá, qué meses serán muy calientes, cuáles serán fríos, cuándo habrá heladas, y demás, sin necesidad de estar pendientes de los pronósticos del tiempo en la televisión, los cuales, son poco confiables debido a que manejan datos muy globales y temperaturas máximas y mínimas en los extremos para asegurar poco margen de error.

El conocimiento popular suele ser muy certero, pues con base en la observación ancestral y cotidiana de los fenómenos naturales, del comportamiento de los animales, del desarrollo de la vegetación, incluso, de las dolencias repentinas de nuestro propio cuerpo, llegamos a descubrir otros acontecimientos del entorno, aunque se diga que ese conocimiento ya se ha perdido.

SALARIO JUSTO


Salario Justo, Patriota y Republicano

Antecedentes: Cuando se habla de salario mínimo, mi lógica me dice que es el monto mínimo que le permiten a los patrones para que le paguen a sus trabajadores y que a estos les alcance para mantener a sus familias satisfaciendo los mínimos necesarios. La palabra mínimo debe de alcanzar para el bienestar familiar con dignidad. 
Objetivos: 
1. Que el salario sea realmente mínimo. 
2. Que los mexicanos, incluyendo políticos, funcionarios, empleados de gobierno y todas las personas que reciban sueldo del erario, sientan y conozcan del alcance que tiene el poder de adquisición del salario mínimo. 
3. Que el salario mínimo sea garantía de bienestar familiar y que deje de ser el mayor atractivo para maquiladoras y transnacionales. 
Estrategia: Convertir y acotar los sueldos de funcionarios (presidente, secretarios, senadores, diputados, etc.) en x número de salarios mínimos y elevarlos a rango constitucional. Repitiendo lo anterior en los Estados de la Republica, de tal forma que si quieren ganar más tendrían que modificar el salario mínimo. 
Justificación: Siento que muchos mexicanos no tenemos claro cuánto es el salario mínimo, ni sabemos cómo le hace una familia para vivir con eso. La propuesta nos obliga a aprender y conocer del alcance del poder adquisitivo del salario mínimo. 
Pregunto: 
¿Quién determina la cantidad de pesos que debe ganar una persona por gobernar, ser senador o diputado? Lo determinan personas que no tienen idea de lo que se adquiere con un salario mínimo. 
¿Por qué un funcionario gana de 50 a 100 veces lo que gana un obrero?
¿Por qué la calidad de vida de un obrero es 50 o 100 veces menor que la del funcionario?
¿Por qué la capacidad de compra de un funcionario debe ser 50 o 100 veces más que la del obrero?
Hipótesis: Supongamos que el pueblo (los dueños de la Republica) se reúnen en una gran asamblea y determinan como remunerar a las personas que asignó para ocuparse de la dirección y administración de la Republica. Después de una larga discusión concluyen que:
• El C. Presidente de la Republica se le asigna un sueldo equivalente a 50 veces lo que gana un obrero (50 salarios mínimos)
• El C. Secretario de Gobernación 40 salarios mínimos. 
• El C. Senador de la Republica 35 salarios mínimos. 
• El C. Diputado de la Republica 30 salarios mínimos.

Y así sucesivamente. 
No tiene nada de descabellado que el pueblo determine el sueldo de un funcionario de acuerdo a la responsabilidad de su trabajo. Pagándole x numero de veces de lo que gana uno de los suyos (obrero).
Imaginemos que a Maximiliano le dicen, te vas a gobernar a México. Los mexicanos te pagan 50 veces lo que ganan ellos, se me hace que no vendría. 
Con esta propuesta, los mexicanos avanzaríamos con justicia, equidad y prosperidad para las familias.

SALARIO ÍNFIMO


Salario ínfimo

El año que terminó  ha sido uno de los más agitados en materia de salarios mínimos en varias partes del mundo. En Estados Unidos, la lucha que desde 2012 han dado los empleados de las compañías de comida rápida, supermercados y otros servicios ha puesto la discusión del incremento del salario mínimo como tema principal en la orden del día.
En ese país, el Gobierno federal mandata un salario mínimo de 7.25 dólares la hora y que, según los estudios de varios investigadores, está muy por debajo de los 15 dólares que exigen varias organizaciones de trabajadores. El presidente Obama propuso al Congreso un incremento para que el salario mínimo llegara a los 10 dólares, pero su propuesta ha sido congelada por el Partido Republicano.

En la Unión Americana, los estados tienen facultades legales para determinar los salarios mínimos por lo que en algunos de ellos se incrementarán a partir del presente año, para quedar entre 8 y 9.15 dólares la hora, ante los hechos que están ocurriendo con las huelgas de trabajadores, principalmente de las llamadas empresas de comida rápida. Son 21 estados los que han tomado esta determinación y otros más estarán pasando legislaciones especiales a sus congresos
para hacerlo; según los medios de comunicación, 29 estados en total, que representan el 60% de los trabajadores del país, contarán con salarios mínimos por arriba del monto fijado por el Gobierno federal.

En México también vivimos momentos intensos en esta materia, sobre todo a partir de la propuesta audaz del jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien tomando en cuenta la situación tan precaria de los asalariados propuso un incremento del salario mínimo para llegar a 82.86 pesos diarios a partir de este año y que al término del sexenio alcanzara los 171 pesos diarios. Lo anterior con el fin de permitir a los trabajadores obtener lo que establece la Constitución: un salario
digno y suficiente.

Adicionalmente, con el apoyo unánime de todos los partidos representados en la Asamblea Legislativa, se liberó a los salarios mínimos de funciones para las cuales no estaban hechos, creando para ello la unidad de cuenta, que será la que se fije para las decenas y decenas de leyes y reglamentos que exigen que los pagos se hagan en veces del salario mínimo. El Gobierno federal también hizo una propuesta en este sentido, pero los senadores la congelaron.

El pasado mes de diciembre, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos anunció que el salario mínimo para este año quedaba fijado en 70.10 pesos para la zona A y 66.45 para la zona B. El incremento para la zona A es de tan sólo 2.81 pesos, lo cual significa que no habrá incremento real, condenando a la pobreza a miles de familias. Nadie en su sano juicio puede creer que una familia viva dignamente con 2 mil 103 pesos al mes; tan sólo los aumentos de la gasolina y
de los peseros serán mayores que el incremento.

En términos reales, los salarios en nuestro país han perdido más de 20 pesos en su poder adquisitivo de 1994 a la fecha, pero eso sí, el Banco de México está muy contento con el logro inflacionario, la estabilidad de precios y los 193 mil millones de dólares que tenemos en las reservas. Ojalá al menos 50 millones de mexicanos también estuvieran contentos con estos logros del neoliberalismo, que no ha entendido que mantener un salario mínimo escaso no impulsa el
mercado interno. Incluso los vecinos del norte han calculado que el incremento al salario mínimo que han aplicado los 29 estados generará una demanda de artículos de consumo por más de mil 500 millones de dólares. Lo mismo pasaría en México si se hubiera atendido la propuesta del jefe de Gobierno de subirlo a 82 pesos; lo único importante que hubiera generado sería crecimiento de compras de bienes básicos, fundamentalmente alimentos.

Este tema de los salarios mínimos será cada día de mayor importancia en nuestro país y en el mundo, y dependiendo de cómo respondan los gobiernos será la reacción de la sociedad.

GOBIERNO UTILIZA EL DINERO DE LOS TRABAJADORES


Cuidado con el dinero ajeno

Con tantos problemas en nuestro país, ha pasado casi inadvertido un anuncio del Ejecutivo que puede implicar un enorme riesgo para la población pensionada y por pensionarse, el referente a la propuesta de que parte de sus ahorros sean aplicados en proyectos de infraestructura, con el objeto de detonar la inversión.
Ante la incapacidad gubernamental de obtener recursos para el desarrollo de la infraestructura, el camino más sencillo es utilizar el dinero de los trabajadores, financiando así al sector privado.
Por supuesto que los bancos y los constructores han manifestado de inmediato que es una excelente idea y, al parecer, incluso han empezado a desarrollar algunos proyectos que, desde el secretario de Hacienda hasta el último de los banqueros, pasando por supuesto por la bancada del PAN, han dicho que son seguros, que no tendrán ningún problema de riesgo y que darán buenas utilidades.

La pregunta es: ¿si son tan maravillosos los proyectos, por qué tanto el gobierno como los bancos dueños de las afores prefieren utilizar el dinero ajeno y no el propio? Claro, entre otras cosas, porque es más barato. Nadie ha dicho hasta ahora cuánto van a ganar los trabajadores y cuánto los bancos por estas operaciones y, por supuesto, no se les ha ocurrido pedir la opinión de los dueños de dicho dinero.
¿Por qué están tan seguros de que es una inversión garantizada? ¿Ya se olvidaron de los Pidiregas? ¿Ya se olvidaron del rescate de carreteras por parte del gobierno, en el que hubo que poner dinero del pueblo, ya que tanto los constructores privados como los bancos que los financiaron estaban perdiendo mucho dinero? ¿En qué radica ahora la seguridad de que no va a pasar lo mismo?
No se debe arriesgar de ninguna manera el patrimonio de los trabajadores en operaciones cuyo rendimiento se verá en el largo plazo, y si no ocurre lo que ellos esperan, los trabajadores serán los paganos de esta aventura porque, aunque se trate de infraestructura, es una aventura que se den los supuestos del papel.
De la misma manera, han dicho que estas operaciones van a estar muy vigiladas por varios comités. El problema es que la decisión de dónde invertir será tomada por los banqueros, que no gozan precisamente hoy en el mundo de una buena reputación, tanto personal como de sus instituciones.
Los trabajadores no están contentos con las afores, tal y como lo demuestran las más de 91 mil demandas que interpusieron en 2008 y que para mediados de este año llegan a las 50 mil. Es decir, algo está fallando con el manejo de los recursos de los trabajadores y el gobierno no presiona a dichos bancos para resolver los litigios, que en su mayoría son simplemente para que les reembolsen su dinero ahorrado.
Se dijo que nunca se arriesgaría el ahorro de los trabajadores. Ahora se está haciendo y es jugar con fuego. Lo peor es que los responsables estén tan tranquilos, utilizando no sólo lo ajeno, sino el único patrimonio con que cuentan los trabajadores para su vejez.