domingo, 1 de noviembre de 2009

VIDEO DE SALTILLO

VALE LA PENA VER EL VIDEO. ES UN REGALO QUE REALIZO PEDRO TORRES A SALTILLO EN EL 432 ANIVERSARIO DE LA CIUDAD.
CLICK EN EL LINK http://www.youtube.com/watch?v=X1uIoDumt7g&eurl=http://www.facebook.com/home.php?&feature=player_embedded

LOS ULTIMOS DESEOS DE ALEJANDRO MAGNO

Filosofía de vida pura...


Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos: 1 - Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época. 2 - Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y... 3 - Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos. Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones. Alejandro le explicó: 1 - Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar. 2 - Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen. 3 - Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo. Al morir nada material te llevas, aunque creo que las buenas acciones son una especie de cheques de viajero. "EL TIEMPO" es el tesoro más valioso que tenemos porque ES limitado. Podemos producir m ás dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida. EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es tu tiempo y SIEMPRE se le regala a la familia o a un buen amigo. Que Dios te colme de bendiciones, en el nombre de Jesus. Toma el tiempo para enviar este mensaje cuando menos a alguien de tu familia o a un buen amigo.

EL CINTURÓN DE LOS OTROS

El cinturón de los otros
Publicado el: 11-Septiembre-2009
Para Germán Dehesa, lectura imprescindibleCuando Felipe Calderón argumentó que “tenemos que hacer más con menos” por lo visto no se estaba refiriendo al gobierno. Cuando exhortó a un “extraordinario esfuerzo de austeridad y racionalización” por lo visto sólo estaba dispuesto a impulsarlo a medias. Cuando aseveró que su gobierno “no pedirá un esfuerzo que no haya hecho antes en su propio ámbito” resulta que en realidad no ha sido así. Porque el paquete económico anunciado hace unos días sin duda entraña un ajuste, pero en el cinturón de los otros. Implica sacrificios pero principalmente para la clase media y quienes sobreviven debajo de ella. Se basa en la lógica de aumentar la recaudación para financiar al Estado, pero no contempla formas de adelgazarlo. Se trata, como lo ha argumentado el economista Enrique Quintana, de un esfuerzo desigual. Nadie duda que es imperativo repensar la forma en la cual el Estado mexicano recauda dinero y cómo lo gasta. Se ha vuelto urgente hacerlo, sobre todo ante la caída dramática de la producción en Cantarell. El fin de la bonanza petrolera augura el principio de los cambios urgentes pero postergados. Durante décadas el petróleo había financiado la parálisis; había permitido que el Estado se pagara a sí mismo y a sus clientelas sin verse obligado a fomentar el crecimiento económico o la competitividad. El “excremento del Diablo”, como llamó al petróleo un ministro venezolano, desvirtuó el sistema económico y político de México al corromper instituciones, reforzar clientelas, financiar gastos supérfluos, y producir gobiernos que nunca se vieron obligados a depender de los impuestos cobrados a su población. Por ello no tenían que rendir cuentas; podían gastar sin transparentar, podían gastar sin justificar, podían gastar sin proveer explicaciones al respecto. Ahora eso empieza a cambiar y enhorabuena. Ahora que el Estado comienza a quedarse sin recursos busca desesperadamente cómo encontrarlos, y por ello hurga en el bolsillo de los contribuyentes. De allí el alza en los impuestos; de allí el incremento en las tarifas; de allí el jalón al cinturón de tantos mexicanos. Pero ojalá que este afán impositivo lleve a un debate a fondo sobre cómo el Estado usa los recursos que le son transferidos y en nombre de quién. Ojalá produzca cuestionamientos profundos sobre la forma en la cual el Estado gasta y para qué. Ojalá promueva el surgimiento de un contexto de exigencia, seguido por la demanda colectiva de rendición de cuentas. Ojalá ningún mexicano piense que tan solo habrá que pagar y callar.Porque al examinar la propuesta presentada, parecería que el Gobierno está exigiendo más de lo que está dispuesto a ofrecer. Parecería que busca recorrer la hebilla del cinturón de los contribuyentes, pero no mover la suya. Los recortes anunciados por parte del Gobierno Federal distan de ser suficientes y no queda claro que sean en los ámbitos necesarios. En los última década hemos presenciando un crecimiento desbordado —en 80 por ciento— del gasto público programable, como lo sugirió el economista Arturo Fernández en una audiencia en el Senado. Gasto canalizado a gobernadores dispendiosos y a líderes sindicales corruptos y a empresas públicas cada vez más ineficientes y a pensiones cada vez más onerosas. Una transferencia masiva de riqueza para mantener el statu quo y a sus beneficiarios actuales. Por ejemplo, la Comisión Federal de Electricidad —que cobra las tarifas más altas y ofrece los peores servicios— recibe un subsidio equivalente al doble del presupuesto de la UNAM. Pemex tiene más trabajadores por barril que cualquier otra empresa petrolera y aunque la producción ha caído, la nómina ha crecido. El gasto estatal en el campo equivale a 45 por ciento de la producción agropecuaria, y proliferan los desvíos y la disfuncionalidad evidenciada recientemente por el programa Procampo. Las transferencias a los estados han aumentado cuando, como lo sugiere la Auditoría Superior de la Federación, es allí donde se encuentran las principales áreas de opacidad. Y mientras tanto, crece el presupuesto del Poder Judicial y del Instituto Federal Electoral y del Consejo de la Judicatura y del Tribunal Electoral del Poder Judicial, entre tantas entidades más. Mientras se exprime a la población se mantienen los privilegios de la élite burocrática y sindical.Entonces, el esfuerzo exigido no resulta equitativo. El sacrificio pedido no resulta correspondido. El Estado demanda más de los contribuyentes, pero no ha construido la legitimidad necesaria para actuar así. Porque no basta con congelar algunos sueldos y fusionar algunas secretarías y reducir algunas misiones diplomáticas y disminuir algunos gastos de representación. La austeridad tiene que empezar por la propia casa y es allí donde al Gobierno le falta actuar de manera más enérgica. Es allí donde debe tomar decisiones como frenar la construcción de un lujoso edificio para el Senado y exigir la devolución de los remanentes del presupuesto asignado para boletos de avión a cada diputado y reducir las prestaciones y eliminar los bonos y frenar los gastos crecientes en la promoción personal del Presidente y tantos gastos más Y quizás el ahorro en estos rubros no contribuya de forma fundamental a tapar el boquete de 300 mil millones de pesos que existe en las finanzas federales, pero sí significaría un cambio de actitud. Mandaría un mensaje de equidad que falta enviar.Hasta ahora el gobierno de Felipe Calderón no ha llevado a cabo una labor de convencimiento convincente. Propone aumentar los impuestos, pero no aplica de manera paralela una política creíble de austeridad. Propone aumentar la recaudación, pero no se compromete a reducir de manera significativa el gasto. Propone que los mexicanos paguen más, pero no dice con claridad a dónde se destinarán esos nuevos recursos. Y no es suficiente anunciar que los nuevos impuestos se usarán para combatir la pobreza. Cómo saben los mexicanos que ése dinero no acabará financiando el nuevo yate de Carlos Romero Deschamps, o el próximo bono navideño de los consejeros del IFE, o la siguiente cirugía plástica de Elba Esther Gordillo, o la próxima campaña deplorable del Partido Verde, o la próxima campaña publicitaria de Enrique Peña Nieto, o el siguiente fideicomiso de la Secretaría de Hacienda? Para que eso no ocurra, el Gobierno debe etiquetar cada peso recaudado, debe transparentar cada partida asignada, debe verificar cada meta anunciada. Si el Gobierno quiere tener la credibilidad suficiente para apretar el cinturón de los otros, necesita comenzar con el suyo.

LLAMADO A HABLAR MAL DE MÉXICO

Llamado a hablar mal de México
Publicado el: 28-Agosto-2009
“Y en los tiempos oscuros, ¿habrá canto? Sí. Habrá el canto sobre los tiempos oscuros”, Bertolt Brecht.Hace unos días, el presidente Felipe Calderón criticó a los críticos y convocó a hablar bien de México: “Hablar bien de México, de las ventajas que México tiene … es la manera de construir, precisamente, el futuro del país”. Y de allí, siguiendo su propio exhorto, pasó a congratularse porque la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes aquí es más baja que en Colombia, Brasil, El Salvador o Nueva Orleáns. Las ventajas de México quedarán claras cuando decidamos hablar bien del país, concluyó.Escribo ahora para pedirte —lector o lectora— que hagas exactamente lo contrario a lo que el Presidente exige. Escribo ahora para recordarte que el estoicismo, la resignación, la complicidad, el silencio, y la impasibilidad de tantos explican por qué un país tan majestuoso como México ha sido tan mal gobernado. Es la tarea del ciudadano, como lo apuntaba Gunther Grass, vivir con la boca abierta. Hablar bien de los ríos claros y transparentes, pero hablar mal de los políticos opacos y tramposos; hablar bien de los árboles erguidos y frondosos pero hablar mal de las instituciones torcidas y corrompidas; hablar bien del país pero hablar mal de quienes se lo han embolsado.El oficio de ser un buen ciudadano parte del compromiso de llamar a las cosas por su nombre. De descubrir la verdad aunque haya tantos empeñados en esconderla. De decirle a los corruptos que lo han sido; de decirle a los abusivos que deberían dejar de serlo; de decirle a quienes han expoliado al país que no tienen derecho a seguir haciéndolo; de mirar a México con la honestidad que necesita; de mostrar que somos mejor que nuestra clase política y no tenemos el gobierno que merecemos. De vivir anclado en la indignación permanente: criticando, proponiendo, sacudiendo. De alzar la vara de medición. De convertirte en autor de un lenguaje que intenta decirle la verdad al poder. Porque hay pocas cosas peores —como lo advertía Martin Luther King— que el apabullante silencio de la gente buena. Ser ciudadano requiere entender que la obligación intelectual mayor es rendirle tributo a tu país a través de la crítica.Ahora bien, ser un buen ciudadano en México no es una tarea fácil. Implica tolerar los vituperios de quienes te exigen que te pases el alto, cuando insistes en pararte allí. Implica resistir las burlas de quienes te rodean cuando admites que pagas impuestos, porque lo consideras una obligación moral. Lleva con frecuencia a la sensación de desesperación ante el poder omnipresente de los medios, la gerontocracia sindical, los empresarios resistentes al cambio, los empe~nados en proteger sus privilegios.Aun así me parece que hay un gran valor en el espíritu de oposición permanente y constructiva versus el acomodamiento fácil. Hay algo intelectual y moralmente poderoso en disentir del statu quo y encabezar la lucha por la representación de quienes no tienen voz en su propio país. Como apunta el escritor J.M. Coetzee, cuando algunos hombres sufren injustamente, es el destino de quienes son testigos de su sufrimiento, padecer la humillación de presenciarlo. Por ello se vuelve imperativo criticar la corrupción, defender a los débiles, retar a la autoridad imperfecta u opresiva. Por ello se vuelve fundamental seguir denunciando las casas de Arturo Montiel y los pasaportes falsos de Raúl Salinas de Gortari y las mentiras de Mario Marín y los abusos de Carlos Romero Deschamps y el escandaloso Partido Verde y los niños muertos de la guardería ABC y los cinco millones de pobres más.No se trata de desempeñar el papel de quejumbroso y plañidero o erigirse en la Cassandra que nadie quiere oir. No se trata de llevar a cabo una crítica rutinaria, monocromática, predecible. Más bien un buen ciudadano busca mantener vivas las aspiraciones eternas de verdad y justicia en un sistema político que se burla de ellas. Sabe que el suyo debe ser un papel puntiagudo, punzante, cuestionador. Sabe que le corresponde hacer las preguntas difíciles, confrontar la ortodoxia, enfrentar el dogma. Sabe que debe asumirse como alguien cuya razón de ser es representar a las personas y a las causas que muchos preferirían ignorar. Sabe que todos los seres humanos tienen derecho a aspirar a ciertos estándares decentes de comportamiento de parte del gobierno. Y sabe que la violación de esos estándares debe ser detectada y denunciada: hablando, escribiendo, participando, diagnosticando un problema o fundando una ONG para lidiar con él.Ser un buen ciudadano en México es una vocación que requiere compromiso y osadía. Es tener el valor de creer en algo profundamente y estar dispuesto a convencer a los demás sobre ello. Es retar de manera continua las medias verdades, la mediocridad, la corrección política, la mendacidad. Es resistir la cooptación. Es vivir produciendo pequeños shocks y terremotos y sacudidas. Vivir generando incomodidad. Vivir en alerta constante.Vivir sin bajar la guardia. Vivir alterando, milímetro tras milímetro, la percepción de la realidad para así cambiarla. Vivir, como lo sugería George Orwell, diciéndoles a los demás lo que no quieren oir.Quienes hacen suyo el oficio de disentir no están en busca del avance material, del avance personal o de una relación cercana con un diputado o un delegado o un presidente municipal o un secretario de Estado o un presidente. Viven en ese lugar habitado por quienes entienden que ningún poder es demasiado grande para ser criticado. El oficio de ser incómodo no trae consigo privilegios ni reconocimiento, ni premios, ni honores. Uno se vuelve la persona que nadie sabe en realidad si debe ser invitado, o el colaborador de una revista a la cual le recortan la publicidad.Pero el ciudadano crítico debe poseer una gran capacidad para resistir las imágenes convencionales, las narrativas oficiales, las justificaciones circuladas por televisoras poderosas o presidentes porristas. La tarea que le toca —te toca— precisamente es la de desenmascarar versiones alternativas y desenterrar lo olvidado. No es una tarea fácil porque implica estar parado siempre del lado de los que no tienen quién los represente, escribe Edward Said. Y no por idealismo romántico, sino por el compromiso con formar parte del equipo de rescate de un país secuestrado por gobernadores venales y líderes sindicales corruptos y monopolistas rapaces. Aunque la voz del crítico es solitaria, adquiere resonancia en la medida en la que es capaz de articular la realidad de un movimiento o las aspiraciones de un grupo. Es una voz que nos recuerda aquello que está escrito en la tumba de Sigmund Freud en Vienna: “la voz de la razón es pequeña pero muy persistente”.Vivir así tiene una extraordinaria ventaja: la libertad. El enorme placer de pensar por uno mismo. Eso que te lleva a ver las cosas no simplemente como son, sino por qué llegaron a ser de esa manera. Cuando asumes el pensamiento crítico, no percibes a la realidad como un hecho dado, inamovible, incambiable, sino como una situación contingente, resultado de decisiones humanas. La crisis del país se convierte en algo que es posible revertir, que es posible alterar mediante la acción decidida y el debate público intenso. La crítica se convierte en una forma de abastecer la esperanza en el país posible. Hablar mal de México se vuelve una forma de aspirar al país mejor.Esta es una posición vital extraordinariamente útil pero heterodoxa en un lugar que cambia pero muy lentamente debido la complicidad de sus habitantes y sus gobernantes. Porque hay tantos que parten de la premisa: “así es México”. Tantos que parten de la inevitabilidad. Tantos que parten de la conformidad. Ya lo decía Octavio Paz: “Y si no somos todos estóicos e impasibles —como Júarez y Cuauhtémoc— al menos procuramos ser resignados, pacientes y sufridos. La resignación es una de nuestras virtudes populares. Más que el brillo de nuestras victorias nos conmueve nuestra entereza ante la adversidad”. Allí está nuestro conformismo con la corrupción cuando es compartida. Nuestra propensión a compararnos hacia abajo y congratularnos —como lo hace Felipe Calderón— porque por lo menos México no es tan violento como la ciudad de Nueva Orleans.Ante esa propensión al conformismo te invito a hablar mal de México. A formar parte de los ciudadanos que se rehusan a aceptar la lógica compartida del “por lo menos”. A los que ejercen a cabalidad el oficio de la ciudadanía crítica. A los que alzan un espejo para que un país pueda verse a sí mismo tal y como es. A los que dicen “no”. A los que resisten el uso arbitrario de la autoridad. A los que asumen el reto de la inteligencia libre. A los que piensan diferente. A los que declaran que el emperador está desnudo. A los que se involucran en causas y en temas y en movimientos más grandes que sí mismos. A los que en tiempos de grandes disyuntivas éticas no pemanecen neutrales. A los que se niegan a ser espectadores de la injusticia o la estupidez. A los que critican a México porque están cansados de aquello que Carlos Pellicer llamó “el esplendor ausente”. A los que cantan en la oscuridad porque es la única forma de iluminarla.

YA BAJENLE

¿Sabía usted que en este contexto de crisis económica, los partidos recibirán 3 mil 12 millones de pesos el año próximo? ¿Sabía usted que con esa suma se podrían incorporar 500 mil familias más al programa Oportunidades? ¿Sabía usted que esa cantidad es casi el doble de los recursos destinados para la reconstrucción de la red de carreteras federales? ¿Sabía usted que es poco menos del presupuesto total para todas las actividades culturales? ¿Sabía usted que es casi el doble de los recursos destinados a sistemas, exámenes y proyectos para la prevención del delito de la Secretaría de Seguridad Pública? ¿Sabía usted que es 1.5 veces el presupuesto total para 230 millones de libros de texto para 25 millones de estudiantes? La numeralia de lo que cuestan y gastan los partidos revela un sistema político que, en aras de promover la equidad, ha producido una democracia de alto costo y bajo rendimiento. Una democracia que gasta 224 pesos por voto cuando un país como Brasil sólo gasta 4. Una democracia con partidos blindados ante los costos de la crisis, blindados ante los despidos de personal, blindados ante los planes de austeridad y los recortes presupuestales. Partidos a los cuales se les ha garantizado una bolsa enorme de dinero público que sólo crece con el paso del tiempo, porque su financiamiento está vinculado al padrón y no al desempeño. Hoy, en México, la democracia no significa igualdad de oportunidades para contender, sino igualdad de oportunidades para abusar.Quizás por eso, como lo revela una encuesta reciente realizada por la Secretaría de Gobernación, sólo 4 por ciento de la población confía en los partidos y sólo 10 por ciento piensa que los legisladores legislan en favor de sus representados. La población ve a partidos ricos, partidos que se niegan a rendir cuentas, partidos que se rehúsan a reducir gastos, partidos que en lugar de demostrar sensibilidad ante el imperativo de la crisis, proponen ajustes en el cinturón de los otros. Partidos que canalizan el dinero público para pagar actividades poco relacionadas con el bienestar de la sociedad. Organizaciones multimillonarias que en lugar de transmitir demandas legítimas desde abajo, ofrecen empleo permanente a los de arriba. Agencias de colocación para una clase política financiada por los mexicanos, pero impermeable ante sus demandas. Otorgándose —una y otra vez— salarios altos, fiestas fastuosas, viáticos inmensos, exenciones amplias, cónclaves partidistas en las mejores playas.Cada día sale a la luz otro exceso de un sistema partidista que cuesta mucho y rinde poco. Allí está el despilfarro institucionalizado, el derroche legalizado. Ejemplo tras ejemplo del privilegio de mandar. Evidencia tras evidencia del privilegio más delicioso que es gastar el dinero ajeno. Ese dinero que pertenece a los habitantes de México y que es entregado con fines fiduciarios a través de los impuestos. Ese dinero que podría contribuir a tapar el boquete fiscal, pero acaba pagando los privilegios de los partidos. Ese dinero que no les pertenece pero es usado como si fuera suyo. Y los partidos se actúan así porque pueden, porque las reglas han sido creadas para permitir y perpetuar este tipo de comportamiento.Hoy, el país padece las consecuencias de una decisión fundacional que se ha vuelto contraproducente. La apuesta al financiamiento público dispendioso a los partidos como una forma de fortalecer la democracia está empeorando su calidad. Lo que funcionó —como resultado de la reforma electoral de 1996— para fomentar la competencia ahora financia la incontinencia. El subsidio público a los partidos entonces resolvió algunos dilemas, pero ahora ha creado otros y muy graves.Las reformas diseñadas produjeron partidos que son cárteles de la política y operan como tales. Deciden quién participa en ella y quién no; deciden cuánto dinero les toca y cómo reportarlo; deciden las reglas del juego y resisten demandas para su reformulación; deciden cómo proteger su feudo y erigen barrerras de entrada ante quienes —como los candidatos ciudadanos— intentan democratizarlo. Y el problema es que la solución al desfiguro del sistema político depende de los propios partidos. Depende de quienes se benefician del statu quo y no tienen incentivos para reformarlo. La solución a aquello que aqueja a la república está en manos de quienes contribuyen a expoliarla. Depende de quienes saben que el reto ya no es la equidad electoral, sino el despilfarro de recursos públicos y la ausencia de mecanismos fundamentales de representación y rendición de cuentas.Por ello hoy muchas organizaciones y ciudadanos insistimos – como llevamos años haciéndolo-- en la reducción del financiamiento público a los partidos en 50 por ciento y la revisión de la fórmula conforme a la cual los partidos reciben recursos públicos, para que se calcule no con base en el padrón electoral sino con base en la participación de los ciudadanos en las elecciones. De esa manera, los partidos recibirían recursos en proporción al tamaño del voto que fueran capaces de obtener. Así, la propuesta contemplada contribuiría a mejorar sus métodos de reclutamiento, a mejorar sus propuestas de campaña, a hacerlos corresponsables de la calidad de la democracia mexicana.Estos son cambios urgentes. Estos son cambios imprescindibles ante un andamiaje institucional que ya no es capaz de asegurar la credibilidad o la equidad o la confianza. Encuesta tras encuesta lo subraya: 50 por ciento de la población no cree en la democracia y sospecha de sus principales actores; más de la mitad de los encuestados afirma que los partidos políticos “no son necesarios” para el bien del país; 77 por ciento piensa que las elecciones “cuestan demasiado” y son “poco o nada útiles para informar a la ciudadanía”. Los ciudadanos contemplan y padecen elecciones competitivas pero demasiado caras. Partidos bien financiados pero poco representativos. Contiendas equitativas pero donde todos tienen la misma capacidad para gastar sumas multimillonarias. Un sistema para compartir el poder que beneficia más a los partidos que a los ciudadanos. Una democracia costosa para el país y onerosa para los contribuyentes que la financian.Y ese seguirá siendo el caso hasta que los ciudadanos demanden —como lo estamos haciendo ahora— recortar el presupuesto para los partidos; hasta que los ciudadanos insistan que si los partidos quieren tener la credibilidad suficiente para apretar el cinturón de los otros, necesitan comenzar con el suyo; hasta que los ciudadanos clamen “ya bájenle” y se sumen a la convocatoria en www.yabajenle.org.mx. Hasta que los ciudadanos acoten el privilegio de mandar.

BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL

LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL!!! de la UNESCO
La Unesco lanzó la Biblioteca Digital Mundial
el 31/05/09
la Unesco lanzó una biblioteca digital mundial que reune mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos. La biblioteca se puede accesar en la siguiente dirección: http://www.wdl.org/

http://www.wdl.org/ ó http://www.wdl.org/
El acceso es gratuito y los usuarios pueden ingresar directamente por la Web, sin necesidad de registrarse.

Les envió lo que considero, sin duda, el archivo CULTURAL más importante que he recibido!!! LA NOTICIA DEL LANZAMIENTO EN INTERNET DE LA WDL..... LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL. QUE REGALAZO DE LA UNESCO PARA LA HUMANIDAD ENTERA !!!! ¡ disponible en Internet, a través del sitio http://www.wdl.org/ Es una noticia QUE NO SOLO VALE LA PENA REENVIAR SINO QUE ES UN DEBER ÈTICO, HACERLO!!

Reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta. Tiene, sobre todo, carácter patrimonial", anticipó ayer a LA NACION Abdelaziz Abid, coordinador del proyecto impulsado por la Unesco y otras 32 instituciones.
La BDM no ofrecerá documentos corrientes , sino "con valor de patrimonio, que permitirán apreciar y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: Ãrabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en lí­nea en más de 50 idiomas".

Entre los documentos más antiguos hay algunos códices precolombinos, gracias a la contribución de México, y los primeros mapas de América, dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562", explica Abid.

Los tesoros incluyen el Hyakumanto darani , un documento en japonés publicado en el año 764 y considerado el primer texto impreso de la historia; un relato de los aztecas que constituye la primera mención del Niño Jesús en el Nuevo Mundo; trabajos de científicos Árabes desvelando el misterio del Algebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas; la Biblia de Gutenberg; antiguas fotos latinoamericanas de la Biblioteca Nacional de Brasil y la célebre Biblia del Diablo, del siglo XIII, de la Biblioteca Nacional de Suecia.

Fácil de navegar
Cada joya de la cultura universal aparece acompañada de una breve explicación de su contenido y su significado. Los documentos fueron escaneados e incorporados en su idioma original, pero las explicaciones aparecen en siete lenguas, entre ellas EL ESPAÑOL

La biblioteca comienza con unos 1200 documentos, pero ha sido pensada para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones. Cómo se accede al sitio global

Aunque será presentado oficialmente hoy en la sede de la Unesco , en Parí­s, la Biblioteca Digital Mundial ya está¡ disponible en Internet, a través del sitio http://www.wdl.org/ .

El acceso es gratuito y los usuarios pueden ingresar directamente por la Web , sin necesidad de registrarse

Cuando uno hace clic sobre la dirección http://www.wdl.org/ , tiene la sensación de tocar con las manos la historia universal del conocimiento.

Permite al internauta orientar su búsqueda por Epocas, zonas geográficas, tipo de documento e institución. El sistema propone las explicaciones en siete idiomas (Árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués). Los documentos, por su parte, han sido escaneados en su lengua original. De ese modo, es posible, por ejemplo, estudiar en detalle el Evangelio de San Mateo traducido en aleutiano por el misionero ruso Ioann Veniamiov, en 1840.

Con un simple clic, se pueden pasar las páginas de un libro, acercar o alejar los textos y moverlos en todos los sentidos. La excelente definición de las imágenes permite una lectura cómoda y minuciosa.

Entre las joyas que contiene por el momento la BDM está la Declaración de Independencia de Estados Unidos, así como las Constituciones de numerosos países; un texto japonés del siglo XVI considerado la primera impresión de la historia; el diario de un estudioso veneciano que acompañó a Fernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo; el original de las "Fabulas" de Lafontaine, el primer libro publicado en Filipinas en español y tagalog, la Biblia de Gutemberg, y unas pinturas rupestres africanas que datan de 8.000 A .C Dos regiones del mundo están particularmente bien representadas:

América Latina y Medio Oriente. Eso se debe a la activa participación de la Biblioteca Nacional de Brasil, la biblioteca Alejandrina de Egipto y la Universidad Rey Abdulá de Arabia Saudita.
La estructura de la BDM fue calcada del proyecto de digitalización la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que comenzó en 1991 y actualmente contiene 11 millones de documentos en línea.

Sus responsables afirman que la BDM está sobre todo destinada a investigadores, maestros y alumnos. Pero la importancia que reviste ese sitio va mucho más allá de la incitación al estudio de las nuevas generaciones que viven en un mundo audiovisual. Este proyecto tampoco es un simple compendio de historia en lí­nea: es la posibilidad de acceder, í­ntimamente y sin lí­mite de tiempo, al ejemplar invalorable, inabordable, único, que cada uno alguna vez soñó con conocer.

CONTRA LA POBREZA

Contra la pobreza
Publicado el: 24-Octubre-2009
Uno de los motivos de la Revolución Mexicana fue la búsqueda de mejores condiciones de vida para los campesinos y los obreros del país. Por eso se dice que fue la primera revolución social del siglo 20, y antecedió a la Revolución Rusa por casi una década. Ahora que estamos próximos a conmemorar en México el aniversario número 99 de la Revolución, es oportuno hacer algunas reflexiones sobre el camino recorrido durante casi un siglo, en el que cada gobierno asegura que actuó o está actuando a favor de los pobres.
La administración del presidente Felipe Calderón, en lo particular, ha vinculado sus programas fiscales a la generación de recursos, afirma que para atender a los más necesitados.
Su primer intento, en el 2007, fue la publicitada reforma hacendaria por los que menos tienen, y el segundo, en este año, incluye la novedad de la Contribución para el Combate a la Pobreza. En el fondo, esta estrategia parte de la premisa equivocada de que la mejor manera de abatir la pobreza es a través de un mayor gasto público. En este sentido, todos nuestros políticos afirman defender a los pobres cuando se manifiestan a favor de incrementar el llamado gasto social, y el Gobierno, sabedor de esto, lo utiliza como argumento convincente.
La pobreza es un asunto sensible, complejo y estructural. Su sensibilidad es evidente. Nadie puede,honestamente, desentenderse de la realidad lacerante de la existencia de los pobres. Pero esta realidad es complicada, porque se entremezclan en ella cuestiones personales, culturales, políticas y económicas. Adicionalmente, la pobreza tiene raíces ancestrales difíciles de cortar con rapidez.
De esta manera, aunque la idea fundamental de combatir la pobreza es algo deseable, su instrumentación concreta tiene que vencer varias dificultades. En primer lugar, un país como el nuestro, con muchos pobres y, por lo mismo, con grandes carencias de recursos para combatir la pobreza, no puede aspirar a erradicar ésta si no cuenta con los recursos necesarios.
Ante esta cruda realidad, un importante economista estonio formuló a mediados del siglo pasado su tesis sobre el círculo vicioso de la pobreza que, en esencia, afirma que un país es pobre porque es pobre. Posteriormente la ciencia económica ha comprobado que la única vía para superar en forma duradera la pobreza o el subdesarrollo es a través del crecimiento sostenido”.