jueves, 11 de octubre de 2012

Mejorando el pensamiento crítico

El Centro de Pensamiento Crítico y Crítica Moral y la Fundación para el Pensamiento Crítico, son organizaciones educativas hermanas sin fines de lucro, que trabajan en estrecha colaboración para promover un cambio fundamental en la educación y la sociedad a través del cultivo del pensamiento crítico imparcial.
Afirman que el pensamiento crítico es esencial si queremos llegar a la raíz de nuestros problemas y encontrar soluciones razonables. “Después de todo, la calidad de todo lo que hacemos está determinado por la calidad de nuestro pensamiento”, aseguran Linda Elder, de la Fundación para Pensamiento Crítico y Richard Paul, del Centro para Pensamiento Crítico. En su guía “El Arte de Formular Preguntas Esenciales”, comparten 8 estrategias para pensar críticamente:

1. Cuestionar metas y propósitos. Todo pensamiento refleja una agenda o propósito. Presume que usted no comprende del todo el pensar de una persona (incluyendo el propio) hasta entender la agenda detrás de todo. Las preguntas que enfoca en el propósito del pensar incluyen: ¿Qué tratamos de lograr aquí? ¿Cuál es nuestra meta o tarea principal en esta línea de pensamiento? ¿Cuál es el propósito de esta reunión, capítulo, relación, política, ley?, entre otras.
2. Cuestionar las preguntas. Todo pensamiento responde a una pregunta. Presuma que usted no comprende del todo una idea hasta que entienda la pregunta de donde salió. Las preguntas que enfocan preguntas sobre el pensar incluyen: No estoy seguro sobre exactamente qué pregunta usted hace. ¿Puede explicarla? ¿Debemos hacer la pregunta (problema, asunto) de esta manera... o de ésta..? Desde un punto de vista conservador, la pregunta es...
3. Cuestionar la información, los datos, y la experiencia. Todos los pensamientos presuponen una base de información. Presuma que usted no comprende del todo el pensamiento hasta que comprenda la información de trasfondo (hechos, datos, experiencias) que la apoya o la informa. Las preguntas que enfocan en la información del pensar incluyen: ¿En qué información usted basa su comentario? ¿Qué experiencia le convenció sobre esto? ¿Cómo sabemos que esta información es precisa? ¿Cómo la podemos verificar?
4. Cuestionar inferencias y conclusiones. Todo el pensamiento requiere trazar inferencias, llegar a conclusiones, crear el significado. Presuma que usted no comprende del todo un pensamiento hasta que comprenda las inferencias que lo han formado. Las preguntas que enfocan en las inferencias incluyen: ¿Cómo usted llegó a esa conclusión? ¿Puede explicar su razonamiento? ¿Existe una conclusión alterna que sea posible? Dado los hechos, ¿cuál es la mejor conclusión posible?
5. Cuestionar conceptos e ideas. Todo pensamiento conlleva la aplicación de conceptos. Presuma que usted no comprende del todo un pensamiento hasta que comprenda los conceptos que lo definen y le dan forma. Las preguntas que enfocan en los conceptos del pensamiento incluyen: ¿Cuál es la idea central que usas en tu razonamiento? ¿Estamos usando el concepto apropiado o necesitamos reconceptualizar el problema? ¿Necesitamos más hechos o necesitamos repensar cómo calificamos los hechos? ¿Nuestra pregunta es legal, teológica o ética?


6. Cuestionar suposiciones. Todo pensamiento recae en las suposiciones. Presuma que usted no comprende del todo un pensamiento hasta que comprenda lo que da por hecho. Las preguntas que enfocan las suposiciones incluyen: ¿Exactamente qué da por hecho aquí? ¿Por qué presume eso? Por otro lado, ¿no debemos presumir...? ¿Qué suposiciones sustentan nuestro punto de vista? ¿Qué presunciones alternas podemos formar?
7. Cuestionar implicaciones y consecuencias. Todo el pensamiento va dirigido hacia una dirección. No tan sólo comienza en un lugar (en las suposiciones), sino que también va hacia un lugar (tiene implicaciones y consecuencias). Presuma que usted no comprende del todo un pensamiento hasta que comprenda las implicaciones y consecuencias más importantes que le siguen. Las preguntas que enfocan en las implicaciones del pensamiento incluyen: ¿Qué implica usted cuando dice...? Si hacemos esto, ¿probablemente qué ocurra como resultado? ¿Implica usted que...? ¿Ha considerado las implicaciones de esta política o práctica?
8. Cuestionar puntos de vista y perspectivas. Todo pensamiento toma lugar dentro de un punto de vista o un marco de referencia. Presuma que usted no comprende del todo un pensamiento hasta que comprenda el punto de vista o marco de referencia que lo coloca en un mapa intelectual. Las preguntas que enfocan en el punto de vista en el pensar incluyen: ¿Desde qué punto de vista miramos esto? ¿Existe otro punto de vista que debemos considerar? ¿Cuál de estos puntos de vista tiene más sentido dada la situación?

Sin temer la libertad

Miriam Subirana es una artista excepcional. Más allá de ser doctora, formada en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona, es una artista que ve hacia adentro del ser. Autora de los libros “Vivir en Libertad” y “Atreverse a Vivir”, Subirana coordina numerosos programas, proyectos, seminarios y retiros que tienen por objetivo ayudar a la persona a conocerse, a reencontrar la identidad y disfrutar de una vida más plena. En el artículo “No tengamos miedo a la libertad”, comparte sus reflexiones sobre lo que significa ser verdaderamente libres:
Hay gente que para no arriesgarse al fracaso, al rechazo, a la soledad, intenta acoplarse al grupo, agradar y quedar siempre bien. No es así como nos sentiremos fuertes y tranquilos. “La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo” (Buda).
En todos los ámbitos de la vida tenemos la libertad de utilizar nuestro inmenso poder creativo. La capacidad de escoger qué pensamos y qué sentimos en cada momento y cómo respondemos en cada situación es nuestra fuerza y nuestra libertad. Sin embargo, las creencias nos limitan, el pasado nos condiciona y los miedos nos impiden vivir nuestros sueños.
A lo largo de la historia, la libertad ha sido uno de los valores que el ser humano más se ha afanado en reivindicar. Hemos provocado revoluciones y rebeliones contra la opresión. A pesar de las conquistas, la experiencia de miedo, dolor y soledad ha aumentado. No hemos sabido utilizar la libertad para fortalecernos emocional, mental y espiritualmente. Tenemos hábitos que nos privan de libertad y eludimos afrontar nuestras sombras. Para algunos, la soledad es la huida; para otros, la distracción es estar siempre con alguien.
A veces nos sentimos atrapados en unas relaciones que nos asfixian. Queremos huir y quedarnos al mismo tiempo. Nos sentimos incomprendidos y nos invaden las preocupaciones. Otras veces nos parece que debemos someternos a los deseos de los demás para complacerles. Todo ello nos oprime.
Al sentirnos amenazados por la presencia del otro, llegamos a renunciar a nuestra integridad individual bajo la influencia de los demás y de la sociedad. Buscamos seguridad y dejamos de ser nosotros mismos, adoptando una personalidad que sigue las pautas culturales y sociales. De esta manera desaparece la discrepancia entre el yo y el mundo, y con ella el miedo a la soledad y la impotencia.
Ser nosotros mismos y diferentes de los demás conlleva el riesgo de sentirnos solos. El miedo nos domina. Seguir las pautas sociales, culturales, religiosas o políticas parece ofrecernos más seguridad y alimenta nuestro sentido de pertenencia, al sentir que formamos parte de un grupo, ya sea la familia, un equipo, un partido político o una comunidad.
Así nos disponemos a someternos a nuevas autoridades capaces de ofrecernos seguridad y aliviar nuestra duda. Esa actitud alimenta la dependencia y la pérdida de libertad.
  El caso de Juana es típico. Juana teme la soledad. Siempre intenta agradar y quedar bien. Para no arriesgarse al rechazo, siempre está de acuerdo con los demás. Así se siente aceptada y que forma parte del grupo. Renuncia a ser ella misma por temor a la soledad. Cede su poder a los demás y se convierte en una marioneta que permite que la moldeen según lo que quieren de ella. Vive de fuera adentro, es decir, lo de fuera determina cómo está por dentro.
A veces, el precio por no permitirse el riesgo a ser diferente y a ser tú mismo resulta muy alto. Así estás alejando la felicidad de tu vida. En Europa, cada vez son más las personas que viven solas por elección personal. Quizá la elección de vivir solo viene después de experimentar angustia y decepción en la convivencia. Quizá es la búsqueda de libertad y tranquilidad la que lleva a tomar esta elección.Prevalece el deseo sobre el compromiso, y al más mínimo indicio de insatisfacción cambiamos de pareja, cambiamos de situación o de lugar. Nos es más cómoda la soledad, porque encontramos demasiadas complicaciones en la convivencia.
“La responsabilidad es una cara de la moneda, la otra es la libertad. Si no quieres responsabilidad, no tendrás libertad, y sin libertad no existe el crecimiento” (Osho).

Vivimos en la contradicción de querer estar juntos y separados, de querer una pareja estable y a la vez utilizarla y desecharla después. Mantenemos relaciones dependientes y a la vez buscamos espacios de libertad. Por ese motivo, muchas relaciones son uniones y separaciones transitorias. El amor llega a considerarse una conexión más que una comunicación o un vínculo. Las parejas se convierten en otro objeto de consumo. Aunque estemos juntos, nos sentimos desunidos. Las actitudes de comparación, celos, rabia, analfabetismo emocional, “yo, yo, yo”, nos separan. El ego nos distancia del otro. En la convivencia nos damos cuenta de que nuestros egos colisionan y culpan. Los egos controlan, dominan e irritan. Constantemente desean y están insatisfechos. Nos cuesta asumir la responsabilidad de nuestra propia vida. Nos es más fácil culpar al otro de cómo estamos. Cuando estamos irritados, pensamos que es porque alguien actúa de cierta forma; estamos de mal humor por el tiempo que hace, porque la casa tiene una grieta en el techo, porque el coche no arranca...
  Así estamos siempre quejándonos y frustrados. Pero ¿quiénes son responsables de esa frustración? ¿El coche, el pintor, la casa, el suelo? ¿O somos nosotros los responsables? Asumir plenamente nuestra responsabilidad: ese es el camino hacia la libertad. “En no aferrarse radica la decisión de fluir libremente” (Anthony de Mello)
El miedo, la ira y la tristeza se originan en los hábitos de aferrarse, apegarse y depender. Con ellos, nuestro corazón pierde libertad. La presión que generan estos estados emocionales y la ausencia de libertad nos provocan sufrimiento. Estamos tan acostumbrados a estas formas de sufrir que llegamos a creer que son naturales. Es posible dejar de sufrir estas perturbaciones emocionales si recuperamos nuestro poder interior.
Con el fortalecimiento mental, emocional y espiritual podemos avanzar hacia la libertad asumiendo nuestra soberanía personal y estableciendo espontáneamente nuestra conexión con el mundo en el amor y el trabajo, en la expresión genuina de nuestras facultades emocionales, sensitivas e intelectuales. De este modo nos unimos con los demás, con la naturaleza y con nosotros mismos, sin despojarnos de la integridad e independencia de nuestro yo individual y único.
El verdadero poder interior lo desarrollan quienes conviven y trabajan juntos, no quienes se alejan de los demás. Por los demás hacemos cosas que no haríamos por nosotros mismos. Al relacionarnos ampliamos nuestros límites mentales y agrandamos nuestro corazón.

Al convivir practicamos nuestras cualidades y poderes internos: tolerancia, capacidad para adaptarnos, escuchar, comprender, amoldarnos, perdonar, comunicar, fluir, discernir… Y así aprendemos a ser.
El mensaje de Miriam Subirana nos recuerda la sabiduría milenaria: “cuando tú cambias el mundo cambia”. Si quiero algo más en mi vida, la pregunta es ¿cómo yo puedo serlo primero? Subirana nos recuerda que la clave está en cambiar de víctimas a cocreadores de nuestra realidad.

La libertad no es un regalo que alguien más nos puede conceder. Por el contrario, la libertad es un estado de la mente y el ser, donde dejamos de lado todo lo que no funciona, las excusas, el miedo, y cualquier otra barrera, para buscar la realización plena.

Soñando despiertos

El chileno Roberto Cabrera Olea se autodefine como “diseñador gráfico, maestro de reiki y terapeuta, escritor y profesor de meditación y ‘mago cósmico’”. Es creador de “Automaestría”, filosofía que invita al participante a “encontrar las propias respuestas para crear una propia forma de vida”.
En su escrito “Soñar Despierto”, el oriundo de Valparaíso, Chile, nos comparte reflexiones sobre el grado de conciencia colectivo y sus repercusiones en la humanidad:
“La conciencia colectiva de la humanidad aún se sostiene en el miedo y la sobrevivencia. Y esa energía nos rodea y se permea en nuestra piel si no somos conscientes de lo que queremos vivir y de que somos capaces de crearlo nosotros mismos.
“Esta energía nos dice que no seamos espontáneos, que seamos ‘buenos’ a partir de valores que fomentan el juicio hacia quienes se atreven a ser lo que son, y moverse en libertad. Es una energía que intenta quedarse en nuestra sangre para que nos siga pareciendo normal su presencia adormecedora.
“Es la energía que cree en lo negativo de las personas y por eso se esmera en que saquemos lo ‘positivo’, instalándonos en la idea de que siempre tenemos que ser algo distinto a lo que somos en verdad.

“‘En algún momento seremos mejores de lo que somos ahora’; esta afirmación no nos permite vivir nuestro presente, nuestro ahora, en tranquilidad, aceptación y amor por nosotros mismos, y es de esa forma que esta conciencia colectiva somete nuestro propio empoderamiento.

“Pero es necesario al mismo tiempo, comprender que somos nosotros quienes creamos esa conciencia al aceptarla como válida, por lo tanto somos nosotros quienes podemos transformarla, pero primero hay que reconocerla, abrazarla, agradecerle y permitir que se vaya. Si luchamos contra ella, otorgándole un valor negativo, estaremos en el mismo juego de creer que como estamos viviendo hoy ‘no está bien’.

“Esta energía que se resiste a partir no permite el sueño, no lo fomenta, es más, lo destruye en lógicas tales como: ¿para qué transformar mis creencias si así estoy bien? ¿Para qué creer en un sueño si el mundo está tan mal? ¡No será posible! etcétera, porque pretender crear un sueño en la vida cotidiana requiere responsabilidad, hacerse cargo de las decisiones que se toman y dejar de culpar a los demás de la propias circunstancias de vida…, y eso, por ahora, pocas personas están dispuestas a hacerlo.

“Esa conciencia adormecedora no es algo externo y ajeno a nosotros mismos, se nos pega porque nosotros lo queremos así, porque nos sirve para no tomar las riendas de nuestras vidas. Es por eso que necesitamos saber qué queremos vivir en verdad, si felicidad o penas”.

“Si pretendemos crear un sueño despierto en nuestras vidas para que se manifieste en el mundo y todos vivamos en una conciencia de amor, es necesario entonces optar conscientemente. Reconocer con honestidad qué es lo queremos, a qué le creemos más, y entregarnos a ello con atención y confianza.


“Y no se trata de andar rígidos pensando siempre en no caer en el miedo o el ‘desempoderamiento’, sino todo lo contrario. Respirar, aceptar con amor nuestras circunstancias, soltar nuestros cuerpos y permitir que la energía universal fluya en su inteligencia y cocree con nosotros los más íntimos deseos de amor.
“En definitiva se trata de entregarnos nosotros mismos ese amor que buscamos afuera. Energía de Amor, esa es la clave, eso creará algo nuevo, y este ‘algo nuevo’ parte de lo más pequeño, de cualquier cosa, de lo que aún creemos que es insuficiente porque pensamos que en sí misma una transformación es algo grande e inalcanzable.
“Creo necesario que entendamos que lo que transformará nuestra conciencia no es aquello que creemos sino la energía de creación per se. Por lo tanto, lo que movilizamos al hacer cualquier cosa nueva en nuestra vidas, no es el producto sino la intención creadora que no es más que la conciencia de sabernos creadores y magos, en libertad y lejos de la peor esclavitud: creer que no somos capaces de crear.
“Crear un sueño en nuestros corazones, crear una nueva combinación en una receta de comida, crear nuevas formas de levantarnos en la mañana, crear nuevas formas de saludar a la gente, nuevas formas de hablar, permitirnos creer que hay infinitas formas de entender tal o cual experiencia, etcétera, dejar los hábitos añejos y atrevernos a ser hombres y mujeres nuevos a cada instante.
“El temor surge cuando creemos ver en los ojos de los demás el juicio a nuestro cambio. Nosotros no nos permitimos ser nuevos humanos porque no queremos recibir el rechazo de los demás. No queremos escuchar, por ejemplo: ¡qué raro está fulanito de tal! ¡ya no es el mismo! Porque con esas sentencias se suma el hecho de dejar de recibir la aprobación de los demás, porque aún creemos que dicha aprobación es el sustento del amor.

‘Burlando’ la genética

La creencia común es que la genética es información “muerta” que se transmite de generación en generación, sin mucho qué hacer por parte de padres o hijos. Sin embargo, hay estudios muy reveladores en la Universidad de McGill en Montreal.
Se está demostrando que los cambios que incorporamos a nuestro comportamiento a base de cultivar lo mejor de nosotros mismos se transmiten a las generaciones futuras igual que ocurre con el color de los ojos o de la piel. La ciencia lo ha constatado con animales de laboratorio, relata la investigadora Angela Boto.
Los trabajos de Michael Meaney de la McGill Universitiy en Montreal (Canadá) han demostrado que ciertas ratas nacidas de madres poco amorosas repetían el comportamiento de sus progenitoras con sus propias crías.
Sin embargo, cuando las hijas de las descuidadas madres eran criadas por otras cariñosas y solícitas dejaban de lado la genética y se volvían como sus progenitoras adoptivas, reporta Boto.
En la siguiente generación, aquellas que estaban abocadas por sus genes a no ocuparse de sus críos dieron un cambio radical, llevando a su descendencia por un camino muy distinto. Si algo así se puede lograr con sólo el instinto animal, imaginemos hasta dónde se puede llegar con la voluntad consciente.
Por otro lado, la investigadora relata que Jeffrey Schwartz, neuropsiquiatra de la Universidad de California en Los Ángeles, realizó un experimento con personas que padecían trastorno obsesivo-compulsivo, la patología de aquel personaje de Jack Nicholson en el que no dejaba de lavarse las manos y cada vez estrenaba una pastilla de jabón.
Schwartz, quiso comprobar el potencial terapéutico de la meditación consciente, observando lo que ocurre en el interior sin juzgar, enseñó a sus pacientes a separarse de su enfermedad; a observar los síntomas con la parte más lúcida de ellos mismos reconociendo que sólo eran manifestaciones de su trastorno, recuenta Boto.
Con sólo una semana de estos ejercicios los pacientes afirmaran que sentían que la enfermedad los soltaba. Pero lo más extraordinario y sorprendente para los científicos, dice Boto, fue que las pruebas de imagen cerebral demostraban que sus redes neuronales habían cambiado.

La simple “gimnasia” mental había reducido la actividad en los circuitos cerebrales que causan la enfermedad. Se han obtenido resultados similares en casos de depresión.
Lo importante, apunta la investigadora, es que hace falta sentirse mal para comenzar a entrenar la mente y modificar nuestras vivencias. Se parte de la premisa que al modificar el interior, el exterior cambia como consecuencia.

Para mantenerse profesionalmente inspirados

¿Cómo mantener la inspiración en el ámbito profesional? Darren Rowse, el emprendedor detrás de ProBlogger, comparte siete consejos para mantenerse inspirados en el ámbito de la escritura, que resultan ser válidos también para el ámbito profesional en general. Veamos:

1 Escribir para uno mismo. Una de las mayores lecciones a la que apunta Rowse es escribir sobre las cosas que te interesan e inspiran. Relata que ha iniciado múltiples blogs con la esperanza de lograr un gran número de lectores y recompensas económicas, pero sin un interés real en los temas. “Dichos blogs están muertos ahora”, confiesa Darren Rowse. Sin embargo, su blog principal, ProBlogger, sigue vivo porque es lo que el autor quería leer, pero que nadie estaba escribiendo. “Yo estaba escribiendo tanto para mí como cualquier otra persona por lo que incluso cuando nadie más lo estaba leyendo por lo menos yo estaba aprendiendo algo”. La lección aplica ampliamente al campo profesional: los mayores éxitos vienen al dedicarte a un campo profesional que de alguna forma te entusiasma. Cuando la motivación es sólo económica podemos hacer un buen trabajo, pero la permanencia y la entrega a un tema no necesariamente será la misma. La clave entonces es identificar qué te entusiasma y buscar un trabajo (o crearlo) en un área que genuinamente te interese. ¿Cuáles son tus intereses? ¿Qué productos o servicios te apasionan? ¿Qué le hace falta al mundo que a ti te encantaría suplir?


2 Celebra las victorias pequeñas. “A menudo como bloggers te distraes en las historias de grandes bloggers con grandes hazañas, lanzamientos masivos de productos, millones de lectores, un montón de comentarios, menciones en medios de comunicación, el reconocimiento y los premios.... Si bien es muy bueno que grandes blogs están logrando cosas tan grandes, a veces como un blogger más pequeños de su propia experiencia puede parecer muy pequeña en comparación. Las grandes ganancias de los blogs de otros pueden ser muy inspiradoras, pero también lo deben a sus propias pequeñas victorias. De hecho, las pequeñas victorias que tiene se pueden aprovechar para ayudarle a crear el impulso para hacer crecer su blog”. Este es un punto clave, porque en el camino al éxito, parece inevitable compararte con aquel compañero que ha logrado un éxito espectacular. Esto no puede sólo crear una frustración innecesaria, sino que te lleva a pensar que los logros de aquella persona son tan grandes que resultan inalcanzables. Te confesaré algo: tú hoy estás en un lugar que ciertas personas ya admiran... tú para ellos eres el “gigante”. Sigue trabajando con ahínco, pero celebra tus victorias, porque esto es el combustible motivacional que te anima a no darte por vencido.

3. Emociónate, sobre otra cosa. “¿Qué es lo que te anima e inspira fuera del mundo de los blogs?”, cuestiona Rowse. “Cuando miro a mi propio nivel de inspiración para los blogs, he notado que a menudo cuando me siento inspirado sobre algún otro aspecto de mi vida, mi energía para los blogs también puede aumentar. Para mí, esto a menudo sale de la lectura de un libro sobre algún tema no relacionado, o viendo una película o documental, o tener una gran conversación, o hacer algo con mi familia que me emociona. Todos se emocionan por cosas diferentes, pero consíguete algo, en otra área de tu vida, que te ponga en un marco positivo y que pueda impactar en tu escritura”.

No somos seres unidimensionales, por lo que es fundamental nutrirse de diversas áreas. Puede ser el deporte, la espiritualidad, las amistades, la familia, pasatiempos de cualquier índole, o aficiones al nivel amateur que te motiven a crecer y aprender. Lo importante es recordar que los distintos aspectos de la vida no son compartimentos sellados. Más bien son vasos comunicantes, por lo que el nivel de uno incide directamente en el resto. Al emocionarte en otra área de tu vida influyes positivamente en tu vida laboral.

4. Tómate un descanso. Cuenta Darren Rowse que les preguntó a sus seguidores en Twitter qué es lo que los inspira para sus blogs. La respuesta más común fue “tomar un descanso”. Incluso un breve descanso en la mitad del día puede ayudar a volver a la tarea de los blogs refrescado, dice el autor de Problogger. Tomar descansos regulares más largos (fines de semana libres y vacaciones más largas) también puede ayudar.

El síndrome de Burnout es un síndrome de desgaste profesional que se desarrolla de forma progresiva. El primer indicio es el estrés; el sujeto se ve desbordado por el trabajo. Más tarde, aparecen síntomas como tensión, fatiga, irritabilidad y nerviosismo para terminar con trastornos conductuales y de relación en el ámbito laboral y familiar. Y aunque todas las personas están expuestas a los factores que favorecen su aparición, sólo las más vulnerables desarrollan el síndrome. Por eso, tomar un descanso, a veces de minutos u horas puede ser un remedio para no caer en círculos viciosos de trabajo, que en lugar de fomentar la creatividad, acotan considerablemente la productividad.

5. Involucre a otros. Hay algo muy poderoso y motivante al intercambiar ideas con los demás, hacerse corresponsable y colaborar con otras personas, dice Rowse. Aconseja escribir con un compañero de blog o crear alianzas con otros sitios. Una de las vías más cortas para el fracaso es viajar solo, sin equipo, sin apoyos. El trabajo en equipo es eficiente y es una manera de crecer personal y profesionalmente con otros. Culturalmente se nos ha complicado crear equipos porque pensamos que es preferible hacer las cosas uno mismo y no tener que confiar en los demás. El problema es que se desaprovecha una oportunidad clave para avanzar sinérgicamente, creando una “liga de apoyo”, un núcleo que se apoye mutuamente, ya sea como empresarios, hacia dentro de una empresa o como profesionistas vinculados por algún otro lazo. El tener “compañeros” y fomentar las alianzas resulta ser inspirador porque te sabes acompañado; ante un reto, recuerdas que tienes una red lista para apoyarte.

6. Iniciar un proyecto de contenido. Afirma Rowse que “a menudo estoy más inspirado cuando comienzo algo nuevo. El problema con esto es la tentación a iniciar frecuentemente un nuevo blog que realmente no ayuda a consolidar el existente. En lugar de comenzar un nuevo blog, recomiendo iniciar algún tipo de proyecto, con contenido nuevo para tu blog actual. Esto podría ser cualquier desde un concurso, un informe o un libro electrónico para tus lectores. Lo bueno de hacer esto es que no sólo te dinamiza, también estás haciendo algo que podría traer nuevos lectores a tu blog y que serán útiles para los lectores actuales”.El iniciar algo, cualquier cosa, es generalmente una fuente de inspiración, que entusiasma. Sin embargo, puede existir un problema al iniciar demasiadas cosas nuevas al mismo tiempo, o de manera muy frecuente: no consolidas; no dejas que el proyecte madure y te brinde sus frutos. En lugar de abandonar un negocio, la solución podría ser iniciar nuevas propuestas, directamente relacionadas con tu negocio, nuevas promociones, nuevos estilos, colores, sabores. En otras palabras, atreverse a innovar con nuevas ideas y contenidos.
7. Comenzar un proyecto de aprendizaje. Rowse recomienda enfocarse en algún nicho del “blogging” y aprender más al respecto, con miras a expandir el conocimiento en algún área más específica.

¿En qué tema específico o subnicho te gustaría especializarte? ¿Qué área del conocimiento te resulta atractiva? Al comenzar tu propio proyecto de aprendizaje, no sólo te puedes convertir muy rápidamente en experto en un área particular, sino que renuevas tu entusiasmo vocacional.

Sistemas nervioso, endócrino e inmune

La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) estudia la interrelación de los sistemas nervioso, endócrino e inmune y las intermodulaciones con los demás órganos y sistemas del organismo. Esta compleja red que da vida al ser humano se encuentra en una permanente intermodulación con su entorno físico, su entorno ambiental y su entorno sociocultural.
Para comprender al individuo y lo que le acontece es imprescindible la integración de las dimensiones biológica, cognitiva, psicoemocional, socioecológica y trascendental, afirma la profesora Margarita Dubourdieu, de la Universidad Católica del Uruguay.

La influencia del pensamiento cartesiano ha llevado durante largo tiempo a considerar en forma separada los distintos sistemas del organismo como compartimentos independientes. Pero la observación en la clínica y numerosas investigaciones científicas han demostrado la simultaneidad del acontecer psique-soma.
De acuerdo con un boletín de la Sociedad Uruguaya de PNIE, George Solomon y Moos en 1964 acuñaron el término Psicoinmunología y posteriormente Robert Ader en la Universidad de Rochester (1974), demostró la posibilidad de poder influir en el sistema inmune desde el sistema nervioso mediante abordajes psicológicos.
Se ha podido confirmar la existencia de receptores neuroquímicos en el sistema inmune para neurotransmisores, neuropéptidos y hormonas. Otro tanto ocurre en los sistemas nervioso y endócrino para mensajes provenientes de los otros sistemas. No se puede comprender el funcionamiento de un sistema sin considerar las influencias provenientes de los otros sistemas, afirman los especialistas.
Se ha demostrado, por ejemplo, que los estados crónicos de tensión, tristeza, ansiedad, depresión, angustia y desesperanza, producen respuestas de estrés, con repercusiones inhibitorias en el sistema inmune por activación del sistema neurovegetativo y del eje hipotálamo y liberación de cortisol y catecolaminas en las glándulas suprarrenales.
Comprender esta red de circuitos e intermodulaciones recíprocas de los sistemas nos lleva a superar la falsa dicotomía entre enfermedades físicas y enfermedades mentales como instancias autónomas y entre enfermedades psicosomáticas y no psicosomáticas. Debido a que la condición del ser humano es psicosomática, hablaremos en todo caso de un enfoque psicosomático de cualquier afección, de acuerdo con Villena Aragón.

A partir de los años 70 otras numerosas investigaciones demuestran la interacción entre estos sistemas y situaciones vitales humanas y como las respuestas producidas por estados de estrés crónico alteran la compleja red psiconeuroinmunoendócrina.
La medicina y la psicoterapia integrativa PNIE proponen una comprensión integrativa a partir de sus fundamentos epistemológicos, basados en el Paradigma de la Complejidad y la Teoría General de los Sistemas, la Teoría del Caos y la Teoría del Estrés. Desde este enfoque integrativo se propone una visión holística del ser humano como una unidad psicosomática, con interrelaciones entre los sistemas que lo componen, entre sus dimensiones biológica, cognitiva, psicoemocional-vincular, socioecológica y espiritual. Abarca:
» Una visión social y ecológica dado que todo sujeto se halla inmerso y dependiente de su contexto físico ambiental y sociocultural y de los procesos cíclicos de la naturaleza y factores ambientales (luz, sonidos, clima, etcétera.)
» Una visión de la subjetividad e individualidad, ya que la individualidad tiene que ver con un modo particular de cada persona de vivenciar tanto la incitación endógena como los estímulos sensoriales, su biología, sus cogniciones, su funcionamiento psíquico, sus afectos, su sentido de vida, su historia, sus circunstancias actuales y expectativas futuras.

» Factores genéticos, factores adquiridos a lo largo de su historia en todas las dimensiones, factores actuales, expectativas futuras y sentido de vida.
» La insatisfacción de necesidades y las emociones negativas que producen una hiperactivación del sistema nervioso y afectan el funcionamiento psiconeuroinmunoendocrinológico (PNIE).
» Estímulos estresantes de gran intensidad o cronicidad que producen modificaciones psicofisiológicas.

Dentro del aspecto de funcionamiento psíquico la PNIE abarca algunas de las siguientes afecciones:

» Alexitimia: dificultad en el registro y expresión de las emociones.
» Sobreadaptación: Es la adaptación a estados de distrés, relegando la satisfacción de las propias necesidades, contemplando los deseos del otro en detrimento de lo propio en forma permanente.
» Pensamiento operatorio y pobreza de ilusiones y fantasías.
La psiconeuroinmunoendocrinología identifica los siguientes como recursos protectores de la salud: vivencias placenteras y hábitos saludables (sueño, alimentación, ejercicio, relajación); autoconfianza y expectativas realistas; percepción de control de las circunstancias, funcionamiento psíquico y cognitivo saludable, buena autoestima, pensamientos de autovalía, pensamiento positivo, habilidades interpersonales, adecuada evaluación de metas y recursos, motivación; expresión de las emociones y necesidades, no alexitimia ni sobreadaptación; estados de distensión y aprendizaje de técnicas de relajación; buenas relaciones interpersonales y comunicación; armonía espiritual sentimientos y conductas solidarias.
El concepto de “estrés” ha ido sufriendo una evolución en su significado que llevó a nivel popular, a identificarlo como sinónimo de estar exhausto, excesivamente tenso, ansioso o con gran sobrecarga.



Se ha ampliado su acepción entendiéndose el estrés negativo, o distrés, como un estado de desequilibrio por insatisfacción de necesidades en cualquier dimensión: biológica, cognitiva, psicoemocional, vincular, soiocultural, ecológica o espiritual.

Alude a las repuestas que se desencadenan a partir de un estímulo biológico, tóxico, ambiental, psicoemocional, espiritual, de origen externo o interno, trastocándose el equilibrio homeostático psicobiológico. Las respuestas de estrés buscan alcanzar un “nuevo” estado de la homeostasis.
Los especialistas señalan que en el mundo moderno ante persistentes estresores psicosociales la respuesta se hace crónica, desencadenando procesos patológicos. Un hecho traumático externo puede quedar grabado en tres tipos de memoria: la sensorial que es corta, la límbico-temporal que es larga o la inmunológica que es eterna. Así reacciones vivenciales o reacciones adaptativas a situaciones del medio pueden dejar trazas de una alteración bioquímica o metabólica que se independiza de la causa y persiste de por vida.

Sin embargo, no todos responderemos del mismo modo al mismo estrés, afirma la doctora Delia E. Ostera, maestra en Psiconeuroinmunoendocrinología. “La respuesta multimodal al estresor no depende de la calidad del mismo, sino de la evaluación cognitiva individual que cada uno hace sobre él, de acuerdo a su bagaje socio-genético-cultural que arrastra”, afirma la experta.
La PNIE nos enseña que lo normal es la adaptación circadiana, metabólica, endócrina y sicológica a cambios permanentes, dice. La fluctuación y la adaptabilidad definen la salud. La pérdida de esta capacidad es la enfermedad.
La PNIE pretende estudiar a la enfermedad como la ruptura de un sistema. Tradicionalmente cada especialidad médica entiende a la enfermedad sólo parcialmente, producto de un pensamiento simplista y unicausal.
“Los cambios sociales que en la actualidad se describen dentro de lo que se ha llamado el posmodernismo ponen cada vez más en evidencia que vivimos insertos en sistemas, o que somos partes de sistemas muchos más amplios, que nos condicionan más allá de lo que tenemos conciencia”, afirma el autor.

La psiconeuroinmunoendocrinología comprende entonces un enfoque multidisciplinario para enfrentar los males que aquejan al hombre moderno. Vale la pena que el lector profundice en estos temas, a manera de aprovechar este enfoque sistémico para la salud y bienestar.

Para no perderse

Eckhart Tolle es uno de los expositores espirituales más reconocidos de la última década. Afirma haber experimentado un despertar espiritual a los 29 años, después de padecer largos períodos de depresión. Su libro “El Poder del Ahora” enfatiza la importancia de ser consciente del momento presente para no perderse en los pensamientos.
Tolle expone que el presente es la puerta de acceso a una elevada sensación de paz. Afirma que “ser ahora” conlleva una conciencia que está más allá de la mente, una conciencia que ayuda a trascender el “cuerpo del dolor” que es creado por la identificación con la mente y el ego.
En uno de sus escritos, afirma que dependemos de la Naturaleza no sólo para la supervivencia física. También necesitamos de la Naturaleza para que nos enseñe el camino a casa. El camino de salida de la prisión de nuestras mentes.

Nos hemos perdido, dice, en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas. Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser. De ser nosotros mismos, de estar en silencio, estar donde la vida está: aquí y ahora, aconseja Tolle.
Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino percibirlos, darte cuenta de ellos, afirma el autor. Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo.
Cuando camines o descanses en la Naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. Serénate. Mira. Escucha. Observa cómo cada planta y animal son completamente ellos mismos.
A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imágenes mentales de sí mismos, y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes, apunta Eckhart Tolle.
Todas las cosas naturales además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la totalidad, reclamando una existencia separada “yo”, el gran creador de conflictos, nos recuerda el autor de “El Poder del Ahora”.
Tú no creaste tu cuerpo, dice, y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales. En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana. Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la Naturaleza. Para acercarte al máximo a esa inteligencia, sé consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.

Observa, siente un animal, una flor, un árbol y mira cómo descansan en el ser. Cada uno de ellos es él mismo. Tienen una enorme dignidad, inocencia, santidad. En el momento que miras más allá de las etiquetas mentales, sientes la dimensión inefable de la naturaleza, que no puede ser comprendida por el pensamiento.

El aire que respiras es natural como el propio proceso de respirar. Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres quien respira. La respiración es natural. Conéctate con la naturaleza del modo más íntimo e interno, percibiendo tu propia respiración y aprendiendo a mantener tu atención en ella, aconseja el autor.
Esta es una práctica muy curativa y energizante. Produce un cambio de conciencia que te permite pasar del mundo conceptual del pensamiento al ramo de la conciencia incondicionada. Necesitas que la Naturaleza te enseñe y ayude a reconectar con tu ser. No estás separado de la Naturaleza. Todos somos parte de la vida. Una que se manifiesta en incontables formas en todo el universo, formas que están todas ellas, interconectadas, afirma.
Cuando reconoces la santidad, la belleza, la increíble quietud y dignidad en que una flor o un árbol existen, tú añades algo a esa flor o ese árbol, reflexiona el gurú espiritual. Pensar es una etapa en la evolución de la vida. La Naturaleza existe en la quietud inocente que es anterior a la aparición del pensamiento. Cuando los seres humanos se aquietan, van más allá del pensamiento. La quietud está más allá del pensamiento, contiene una dimensión añadida de conocimiento de conciencia. La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ese es el regalo para ti, dice.

Cuando percibes a la Naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, ésta se llena de tu conciencia. Ese es tu regalo a la Naturaleza. A través de ti, la Naturaleza toma conciencia de sí misma. Es como si la Naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.
Al centrar la atención y preocupación en crear y mantener una falsa imagen llamada ego o máscara social, literalmente nos drenamos de energía al tratar de “ser” algo que realmente no somos. Así, la propuesta es reconocer, en la quietud de la meditación, la oración, la reflexión, quién realmente somos y lo que verdaderamente queremos; es re-conocerse a uno mismo en un espacio de silencio, saludando la verdadera Naturaleza.